Hay Carajo!!

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Dos semanas han transcurrido desde aquel evento que, sinceramente me habría encantado que fuera un sueño... Pero no tengo tanta suerte durante dos semanas Fui sometido a un infierno, saben yo siempre considere que cuando me ejercitaba me excedía, pero en estas dos semanas comprendí lo que significa ¡EXCEDERSE!

El trabajo físico, mental y espiritual al que Fausto me sometió era algo secado del manual del torturador de seguro, además que luego de entrenar con el todas las mañanas, debía cazar y absorber un mínimo de 50 espectros por día y en las noches meditar fuera de mi cuerpo evitando distraerme por las pendejadas de mi segundo torturador el cual se hacía llamar Clown y esto claro mientras el infeliz de Fausto dormía en mi cuerpo.

Para la mitad de mi tercera semana ya me había adaptado y me había acostumbrado ya al estilo de lucha de Fausto, al terminar mi entrenamiento, me bañe y comí para reponer fuerzas ya que tenía planeado salir a caminar con mi mejor amigo y Kouhai así que me puse en marcha.

Fausto – Espero que no olvides a las 100 cosas que debes matar hoy. – Me detuve por unos segundos al escuchar eso en mi mente y luego respondí mientras salía de mi casa.

Mike – Como que 100?.

Fausto – Si es que a partir de ahora aumentaremos el nivel de tu entrenamiento, así que, se un buen chimpancé mutante y haz lo que te digo – Llegados a este punto ya no discutía con el solo asentí y comencé la casería mientras caminaba a la casa de mi mejor amigo.

El porqué, porque esto era algo maravilloso para mí, eso y que mi megalomanía era más fuerte que yo, y sabia que mientras cosas de esas absorbiera aumentaría mi E.E y para controlar mi aumento de poder debía entrenar más fuertemente cabe a destacar, que el propósito de Fausto era más que solo hacerme fuerte pero eso lo sabrán más adelante.

Cuando llegue al portal de la casa de mi kouhai ya había matado a 25 de esas madres y ya no habían más en la cercanía así que solo llame a mi amigo quien, había olvidado que habíamos quedado en vernos ese día y mientras esperaba que él se alistara desplegué mi "energíaesp" para llamar la atención de los espectros pero para mi mala suerte 5 de esos aceptaron mi invitación justo cuando Andrew salió de su casa, mientras camina junto a él y charlábamos acerca de cosas triviales luchaba contra esas cosas evitando hacer movimientos, pero también tenía a Fausto hablándome, ya de por si mantener una conversación mientras luchaba era difícil, imagínense tratando de hablar con dos personas sobre distintos temas y luchar contra 5 espectros con esteroides, todo al mismo tiempo.

Sudaba, jadeaba, mis ojos iban de un lado al otro y de vez en vez se me escapaban palabras que eran para Fausto, la situación perduro hasta que luego de unos 35min de caminata llegamos a una plaza, al sentarnos y en busca de una excusa para apartar un poco a mi hermano tuve que recurrir a esto.

Mike – Kouhai será que puedes comprar agua o un refresco en la tienda.

Eso me dejo un mal sabor de boca, pero mientras él estaba en la tienda enfrentando el mar de personas y pude luchar más abiertamente contra ellos al salir de mi cuerpo y dejar a Fausto, uno a uno los derrote y absorbí pero no me di cuenta que estaba en el camino de mi amigo quien para nuestra sorpresa, en lugar de pasar atreves de mi termino chocando contra mi dejándonos a Fausto y a mi mas que sorprendidos, de inmediato cambie de lugar volviendo a mi cuerpo para ayudar ah Andrew quien tras unos segundos de inconsciencia despertó.

Andrew – ¿Qué me golpeo?

Mike – No te golpeo nada hermano, solo te desmayaste – La duda se me notaba en la cara *lo noto, como mierdas lo noto*

Andrew – No, estoy seguro que algo me golpeo. Señor, usted no vio por casualidad lo que paso?

Esa simple pregunta nos dejo de piedra a Fausto y a mí, por una simple razón, el, podía ver a Fausto

Fausto – ¿Puedes verme? – pregunte con incredulidad mirando a Mike de reojo.

Mike – Ah cabrón, de verdad lo está viendo – susurre mientras inclinaba mi cabeza.

Tras un "claro que lo puedo ver" giro la cara para mirarme a mí y en ese momento Fausto volvió a mi cuerpo y para cuando el giro de nuevo para señalarlo ya Fausto no estaba por ningún lado.

Andrew – ¿Pero qué?... Sempai... ¿Qué demonios está pasando aquí?

No sabía si responder o no a ese cuestionamiento, lo que si sabía, era lo arriesgado de involucrar a mi mejor amigo en algo como esto.

Tamashi No Yugo "Betsu"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora