Get him back

2.2K 109 1
                                        

Pov: Olivia

Esta mañana me levanté mucho más temprano; no me llevaría otra regañada del profesor. Por suerte, Ariana seguía dormida. Decía que necesitaba dormir ocho horas, porque si no, según ella, "se vería igual que un mapache". Siempre exageraba.

Preparé el desayuno y lo comí lo más rápido que pude. Corrí al baño antes de despertarla. Al entrar, sentí que mi teléfono empezaba a sonar. Era CC.

Antes de entrar a su casa, revisé mi remera como diez veces

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


Antes de entrar a su casa, revisé mi remera como diez veces. No quería que me pasara lo mismo que ayer. De solo recordarlo, me daban ganas de desaparecer y sentía cómo el calor subía a mis mejillas.

Entré y Jess, la mamá de CC, me saludó mientras se ataba los zapatos. Estaba corriendo de un lado a otro, a diferencia del resto de los Walkers, que estaban tirados en el sofá con los ojos pegados a sus celulares. . Pickles apareció de repente y se tiró sobre mis piernas, exigiendo caricias. Era tan tierno. Siempre quise tener un perro, pero nunca tuvimos uno. Solo teníamos un conejo, que, según mis papás, está en el veterinario desde hace cinco años. Seguramente murió cuando me fui de campamento, porque, para ser sincera, nadie lo quería excepto yo.

Bill, el papá de CC, nos llamó al auto. A mitad del camino, CC gritó que volviéramos. Se había olvidado sus botines de la suerte; decía que nunca podía jugar sin ellos. Después de buscarlos, seguimos.

Yo iba en silencio, tratando de evitar que Wyatt notara lo mucho que su presencia me ponía nerviosa. Sin embargo, justo antes de bajar del auto, me soltó un comentario burlón:

—Hoy no llevas manchas. ¿Tu hermana se apuró en el baño esta vez?

Me tomó un momento procesar que me estaba hablando a mí.

—Emm... sí, hoy me desperté antes para llegar temprano, pero creo que igual llegaré tarde- Intenté sonar tranquila, aunque mi corazón latía con fuerza.

Después, miré de reojo a CC, que se apresuró a defenderse:
—¡No es mi culpa! Sin estos botines no puedo jugar.

Wyatt se giró hacia ella y respondió con sarcasmo:
—Los botines no te dan suerte. ¡Entiéndelo!

—¡Claro que sí! —respondió CC, cruzándose de brazos.

Así se la pasaron discutiendo durante todo el camino a la escuela.

CC y yo nos bajamos corriendo del auto. La entrenadora era muy estricta con los horarios. Al llegar al campo, vimos que les estaba gritando a Agus y Ampi por algo. Ellas nos lanzaron una mirada que decía: salgan corriendo. Pero a CC no le importó y siguió adelante. Yo no tuve más opción que acompañarla.

La entrenadora nos miró con una furia que parecía que le iba a explotar la cara de lo roja que estaba.
—¡¿Por qué llegan tarde?! Si siguen así, ninguna de las dos jugará en las nacionales.

Sabía que lo decía más por mí. Siempre le tuvo cariño a CC porque era la mejor del equipo y la capitana.

Hoy teníamos un partido importante. Esto determinaría si llegaríamos a las nacionales.

La profesora nos mató con ejercicios toda la mañana. Alrededor de las cinco llegó el equipo contrario para competir. Toda la escuela estaba ahí, y los nervios me estaban ganando. De repente, escuché que alguien gritaba mi nombre. Miré alrededor de la cancha y vi a la entrenadora llamándome. No entendía nada. Me acerqué, y entonces me dijo:
—Por tu tardanza de hoy, todo el partido te quedarás en el banco.

Sentí cómo la frustración me quemaba el pecho.

—¡No es justo! —grité, pero sabía que no serviría de nada.

—Si quieres jugar la próxima vez, respeta los horarios.

Sin más, me senté en el banco, mordiéndome la lengua para no gritar. Estaba furiosa. Siempre llegaba puntual, y ahora me castigaban. Desde mi lugar, hacía porras para las chicas, pero no podía concentrarme en el partido.

De repente, escuché unos gritos. Me giré rápido y vi a Mark y Ariana molestando a Wyatt otra vez. Me daba tanta bronca que no se defendiera.

No lo dudé. Me levanté del banco y me dirigí hacia ellos.

__________________________________

Pov: Wyatt

Salí temprano de clases. No me perdería por nada el partido de CC y Olivia.

Busqué la mejor butaca para verlas, pero solo podía ver a CC. Olivia no estaba en ninguna parte de la cancha. Me paré un poco para buscarla y, finalmente, la vi sentada en el banco. ¿Por qué estaba ahí? Era una de las mejores jugadoras. Se veía tan aburrida que, por un minuto, pensé en bajar con ella. Pero no podía; estaba prohibido acercarse a las jugadoras por incidentes ocurridos en años anteriores. Decidí quedarme en mi lugar, aunque mi tranquilidad no duró mucho.

Entonces llegó Mark con Ariana. Me gustaba Ariana, pero cuando estaba con Mark se volvía insoportable.

Mark, como siempre, buscaba pelea. Se paró frente a mí y dijo:
—¡Muévete , quiero este lugar para mí y mi novia!

Decidí ignorarlo, pero, al ver que no me movía, me agarró de la camiseta y me levantó de golpe.

—¡Muévete o mi puño lo hará por ti!

De repente, vi a Olivia subiendo las escaleras. ¿Qué hacía aquí?

__________________________________

Pov: Olivia

Mientras subía las escaleras, mi enojo crecía con cada paso. Ahí estaba Mark, ese idiota, intimidando a Wyatt como siempre. Y Ariana, que no hacía nada para detenerlo.

No sé cómo, pero me sentí fuerte y solté:
—¡Suéltalo!

Mark se rió en mi cara. Su respuesta era lo que esperaba:
—¿Y qué vas a hacer, nenita? ¿Pegarme?

Sentí cómo la rabia me subía por el cuerpo. Sin pensarlo, le di un puñetazo en la cara. Fue fuerte, lo sé, porque mi mano dolió al instante. Intenté actuar como si no me importara. Mark se llevó las manos a la nariz mientras le empezaba a sangrar como una catarata.

Ariana reaccionó al instante y se lanzó sobre mí, tirándome del pelo. Yo no me quedé atrás; ambas nos jalábamos y arañábamos mientras los entrenadores corrían a separarnos.

__________________________________

Pov: Wyatt

No podía creer lo que acababa de pasar. Olivia, la misma Olivia que siempre parecía tranquila, le había dado un puñetazo a Mark. Y no cualquier golpe, sino uno que lo dejó llorando como un niño.

Ariana se lanzó contra ella como si fuera una leona salvaje, pero Olivia no se quedó atrás. Ambas estaban peleando, y los entrenadores tuvieron que intervenir para separarlas.

Finalmente, los cuatro Olivia, Mark, Ariana y yo terminamos frente al director. Nos pusieron una sanción a todos, pero no me importó. No podía dejar de mirar a Olivia. Lo que había hecho por mí era increíble. Tal vez era momento de aprender algo de ella...

-----------------------------------------------------------
Hola este capítulo es más largo y hasta ahora mi favorito.
Lo mejor el puñetazo que le metió Olivia.
Les vuelvo a decir que si les gusta la historia la pueden recomendar si piensan que algo no encaja me dicen porque es mi primera vez escribiendo bueno los AMOOO 💗💗💗

You really love me Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora