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Taehyung suspiró y cerró el libro que tenía entre las manos

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Taehyung suspiró y cerró el libro que tenía entre las manos. Era la tercera novela romántica que leía esa semana, y todas le parecían iguales. Siempre los mismos personajes, los mismos conflictos, los mismos finales felices. ¿Dónde estaba la originalidad? ¿Dónde estaba la realidad?

-Taehyung, tienes que salir con alguien -le dijo Jimin, su mejor amigo, que estaba sentado a su lado en el sofá de su apartamento. Jimin es un doncel casado con Yoongi, un chico que había heredado una exitosa empresa de construcción. Jimin siempre se preocupaba por el bienestar de Taehyung, y quería verlo feliz.

-¿Para qué? ¿Para que me traicionen? No, gracias. Soltero estoy bien -respondió Taehyung, sin apartar la vista del libro. Kim es un doncel, una persona que podía concebir hijos sin importar su género.

-Pero vas a morir virgen, no puedes morir virgen. Yo no te voy a dejar morir virgen -gritó Jimin, exasperado. Sin entender cómo Taehyung podía desperdiciar su belleza y su juventud.

-Eso, grítalo. Así nadie se me acerca. ¿Qué tiene que muera virgen? Le hago un favor al mundo al no quedar en cinta -replicó Taehyung, con sarcasmo.

-Pero eres un hermoso doncel, no más que yo, claro está, pero eres hermoso -dijo Jin, uniéndose a la conversación. Jin era el otro mejor amigo de Taehyung, y también un doncel. También un modelo famoso, que había conquistado a muchos con su encanto y su belleza. Jin era muy coqueto y divertido, pero también muy fiel y leal. Es es enamorado de Namjoon, un alfa inteligente y bondadoso, que trabajaba como profesor de literatura.

-Jin hyung, que sea hermoso no significa que le guste a todo el mundo -le recordó Taehyung. Taehyung sabía que era atractivo, pero también sabía que eso no era suficiente. Tenía un carácter difícil, y no se conformaba con cualquiera.

-Pues debería. Mira esos ojos, esa boca, ese cabello. Eres un bombón, Taehyung. Cualquiera mataría por estar contigo -insistió Jin. Jin quería que Taehyung se diera una oportunidad, y que se abriera al amor.

-Pues que maten, porque yo no estoy interesado. No creo en el amor, y mucho menos en el cliché -sentenció Taehyung.

-¿El cliché? ¿Qué cliché? -preguntó Jimin, confundido. Sin entender a que se refiere su amigo, él que el amor es algo natural y espontáneo, que no se podía forzar ni controlar.

-El cliché de las novelas románticas. El cliché de que hay una persona perfecta para ti, que te hará feliz para siempre, que te entenderá, que te apoyará, que te hará sentir cosas increíbles. El cliché de que el amor lo puede todo, que el destino te une, que los opuestos se atraen, que los polos se complementan. El cliché de que el amor es fácil, bonito y mágico. Ese cliché -explicó Taehyung, con desdén.

-Pero Taehyung, eso no es un cliché. Eso es el amor -dijo Jimin, con ternura. Siguió defendiendo y aclarando Jimin.

-No, eso es una mentira. Una ilusión. Una fantasía. El amor no existe, Jimin. Es solo una palabra inventada para vender libros, películas y canciones. El amor es solo una excusa para sufrir, para decepcionarse, para engañarse. El amor es solo un problema -afirmó Taehyung, con amargura.

-Taehyung, no seas tan duro. El amor es algo maravilloso. Algo que te hace sentir vivo, que te hace crecer, que te hace mejor. El amor es algo que todos merecemos. Incluso tú -dijo Jin, con cariño.

-No, yo no. Yo no merezco el amor, ni lo quiero, ni lo necesito. Estoy bien así, solo. No necesito a nadie que me complique la vida, que me haga ilusiones, que me rompa el corazón. No necesito a nadie que me haga caer en el cliché -dijo el rubio, con firmeza.

Jimin y Jin se miraron entre ellos, preocupados. Sabían que Taehyung había sufrido mucho en el pasado por culpa de un amor no correspondido, y que desde entonces se había cerrado al amor. Pero también sabían que Taehyung era un buen chico, que tenía mucho que ofrecer, y que se merecía ser feliz. Querían ayudarlo, pero no sabían cómo.

Lo que no sabían, ni ellos ni Taehyung, era que el destino les tenía preparada una sorpresa. Una sorpresa que cambiaría la vida de Taehyung para siempre. Una sorpresa llamada Jeon Jungkook.

-Ya sé. Yoongi va a hacer una fiesta con unos amigos de él, de esos ricos, ¿qué tal si vamos? A lo mejor encuentras a alguien -dijo Jimin, algo emocionado. Jimin sabía que la fiesta de Yoongi sería una buena oportunidad para que Taehyung conociera gente nueva, y quizás, al amor de su vida. Y también quería pasar un buen rato con sus amigos, y alejarse de las personas falsas que lo rodeaban desde que la empresa de su esposo creció.

-Sí, o podríamos quedarnos a ver películas, comer hasta explotar -dijo Taehyung, sin entusiasmo. Taehyung no tenía ganas de ir a la fiesta de Yoongi. Taehyung le caía bien Yoongi, pero no sus amigos ricos y superficiales. Prefería quedarse en casa, disfrutando de la tranquilidad y la comodidad.

-Vamos, Taehyung, no seas aguafiestas. La fiesta de Yoongi va a estar genial. Habrá música, comida, bebida y juegos. Y quién sabe, tal vez conozcas a tu alma gemela -dijo Jin, bromeando. Jin quería animar a Taehyung, y hacerle ver el lado positivo de las cosas. Aunque todos sabían que no sería una fiesta si no más una reunión para crear lazos con el fin de mejorar sus emprendimientos.

Taehyung miró la cara de sus amigos, y supo que no iban a aceptar un no por respuesta. Así que no le quedó de otra más que asentir, tapándose los oídos al instante por el grito que soltaron los contrarios.

-¡Vamos! Tenemos que cambiarnos. La fiesta es en cuatro horas, tenemos que estar listos -exclamó Jin, entusiasmado. Se levantó del sofá, y tiró de Taehyung y Jimin para que lo siguieran. Jin tenía un plan: vestir a Taehyung con la ropa más sexy y elegante que tuviera, y hacer que se viera irresistible.

-Pero, ash. Bien me van a tener que recompensar por esto, chicos -dijo Taehyung, resignado. Taehyung se dejó arrastrar por Jin, pero no sin protestar.

-Sí, sí, vamos. No queremos llegar tarde -dijeron Jimin y Jin, al unísono. Jimin y Jin se miraron, y sonrieron. Ellos sabían que Taehyung no estaba convencido, pero también sabían que lo harían cambiar de opinión. Ellos sabían que Taehyung se lo pasaría bien, y que quizás encontraría a alguien especial.

Esta definitivamente será la historia más corta que haré, por ahora, o eso espero

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Esta definitivamente será la historia más corta que haré, por ahora, o eso espero.

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