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Chan debe admitir que aunque tiene ya treinta años, aún tiene mucho que aprender, apesar de su edad. Hasta hace poco tiempo, por ejemplo, logró aprender a que se refería la gente con tener  "desesperanza"

No era una persona pesimista, ni mucho menos negativa, la mayor parte del tiempo cuando algún inconveniente se hacía presente siempre encontraba sin mucho problema una solución; debe admitir , que no era porque estaba hablando de si mismo, pero lograba dar con la mejor solución .

Fue hasta hace poco tiempo, que se encontró a si mismo siendo parte de una situación que no parecía tener escapatoria. No entendía aún como, pero Minho llevaba los niveles de exigencia  y estrés al extremo, de una manera que cree ni él mismo realmente se da cuenta; puede o quiere creer que se debe a que ya lo tiene muy normalizado, pero es justamente esa razón  la que hace difícil cumplir con su trabajo.

—¿Entiendes lo que te digo? —el aludido no emitió ningún sonido —Esta vez te pido por favor... — Chan soltó un suspiro observando como el semáforo cambiaba a verde — No ser tan exigente.

Minho, quien estaba sentado a su lado,  alzó una ceja al oírlo.

— No soy exigente, solo quiero que hagan bien la cosas.

Para Lee, pedir lo que solicitaba no era nada del otro mundo, nunca lograba entender cual era el problema de Chan ante ello, estaba pagando por el servicio, solo quería la mejor de las ejecuciones.

— Tus peticiones llegan a ser un poco sobrehumanas, ¿sabes?

Sin nada que decir, Bang lo escucho resoplar y miro de reojo como regresaba su cabeza hasta el paisaje de la ventana, una forma muy común que utilizaba para cuando ya no quería seguir conversando.

Juntos en encontraban de camino a casa después de que el chico de limpieza, le enviará un mensaje avisando que ya había terminado con sus labores. Debe admitir, que al momento de recibir el aviso había puesto una clara e inminente cara de sorpresa; al hacer un calculo rápido, solo habían pasado unas cuantas horas.

A decir verdad, Christopher se esperaba que todo fuera un rotundo fracaso, y no es que no creyera en el joven que vino hacer su trabajo, de hecho Bang había puesto toda su fe y esperanza, sin embargo, era tan dificil complacer a Minho, que no creía a nadie capaz de lograrlo en tampoco tiempo.

El mismo, le había pedido al chico no esperarlos en casa, y solo dejar la llave con el guardía. Sabía que las cosas podían ponerse complicadas si Minho comenzaba hablar, el mismo en muchas ocasiones también quería intervenir y callarlo por lo difícil que era hacer bien todo lo que ordenaba. No lo culpaba por su actitud, tenía cosas que escondía y sabía no debía, pero si llega a ser muy duro y quizás ni el se daba cuenta.

— A este paso si el trabajo de este chico no te convence — Chan lo miró de reojo — Nos quedaremos sin servicios de limpieza y te tocará a ti ser el responsable de esas labores.

Minho siguió con su mirada en la ventana y no contesto, el simplemente sabía que no podía hacerce cargo de una labor tan complicada como esa, imaginar sentirse rodeado de bacterias que lo rodeaban y consumían lo abrumaba.

O en realidad no es que no pudiera hacerse cargo de ellas, pero ya cree que tuvo suficiente en su infancia y adolescencia.

Chan recuerda como la única vez que le pregunto a Minho el origen de su fobia, la reacción de menor fue ponerse a llorar y decir que se sentía cubierto de suciedad. Desde ese día, no han vuelto a tocar el tema, entendía que lo mejor era solo apoyarlo y no aislarlo, esto hasta llegar al punto  de que si se  llegaban a quedar sin servicios de limpieza, él se haría cargo.

El señor Kang los dejó entrar y les entregó la llave al verlo esperar en el portón del condominio. Chan agradeció conduciendo hasta la casa del menor, sudaba frío y se sentía tenso, volvió a pensar que era casi imposible que Jisung haya podido limpiar todo el lugar en tan poco tiempo, o en realidad cumplir con todo lo impuesto en aquel cuaderno.

Al estacionar, ambos bajaron del auto Minho abrió el cierre con sus manos cubiertas por sus guantes y comenzo a caminar por el pequeño patio, hasta la entrada principal. Aunque, el peligris parecía más apresurado llegando antes a la puesta de casa de su amigo.

Chan suspiro y se armo de valor para abrir. Si no recuerda mal, este era su noveno servio del mes, pero en todos estos sumados sin dudarlo fue la primera vez que le resultó imposible contener su cara de asombro. Esta más que claro que esta limpia para él, el cien por ciento del tiempo, pero peculiar e indudablemente en esta ocasión había una esencia y especie de vibra diferente.

Minho a sus espaldas lo miraba com impaciencia, Chan no se quitaba de la puerta de casa.

— ¿Me dejas pasar? — el mayor,  reaccionó ante las palabras de su amigo, dándole paso.

La rutina siempre era la misma cada vez que observaban el resultado final: Chan miraba desde atrás como su amigo de su maletín sacaba diferentes instrumentos de limpieza con los cuales pudiera sin duda cerciorarse de que todo estaba tal y como él lo pedía.

Empezaría por la sala y terminarían en su habitación. Chan se mordió el labio con nerviosismos al verlo comenzar, en primera instancia nunca fue capaz de reinterpretar y sacar una conclusion inmediata en base de las expresiones de Minho, siempre solia tener una cara muy neutra en estas situaciones y solo si había alguna clase de inconformidad, lo hacía notar.

Minho quito su cubrebocas dando una respiración profunda, nunca fue amante de los desinfectantes con olor, pero sin duda aquel que se extendía por toda su casa era bastante acogedor, dejó escapar una sonrisa incrédulo de la cual Chan también se sorprendió.

Aún así sin decir palabra, siguió avanzando por cada estancia y rincón de su hogar. El mayor estaba bastante anonadado por todo lo que estaba pasando, hasta el momento no había ni una solo vez que Minho se haya notado asqueado y ya solo faltaba su habitación.

Tan solo con abrir la puerta un nuevo aroma a desinfectante un poco más dulce los recibió, no era tan agradable como el anterior pero no le molestaba. Con confusión observó como sobre la cama había un pequeño cartelito el cual tomó con algo de desagrado, el primer punto malo en toda la inspección.

"Gracias por confiar en las hadas de limpieza"

Sin embargo se sintió más aliviado al leer la nota que parecía escrita a mano debajo de lo anterior.

"Esta desinfectado"

Minho no pudo evitar soltar una risita que sorprendió a Chan y hasta el mismo. No sabia exactamente cuando fue la última vez que se sintio tan libre de cualquier gérmen o bacteria a su alrededor y eso lo reconfortaba. Lee se quito los guantes y los tiro en el cesto de la basura, inmediatamente volteando su cuerpo hasta quedar en frente de Chan, quien trago saliva antes de hablar.

— ¿Y entonces?

Posiblemente estaba apunto de decir la cosa menos probable que alguna vez tan siquiera imagino, pero se encontraba complemente intrigado por todo lo que estaba sucediendo.

— Quiero conocerlo.

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⏰ Última actualización: Dec 14, 2024 ⏰

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