A Emily le gusta Hange
¿A Hange le gusta Emily?
Emily es muy tímida
Hange toma la mano de Emily
- No podía decírtelo, pero tú me gustabas mucho
Historia corta.
Los personajes no me pertenecen a excepción de Emily.
Basado en la canción de "Rough" de...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
''Forever'' — Aespa
Narra Emily
— ¡Hange! — grité pero ella no volteó.
Necesitaba alcanzarla, el día comenzaba a oscurecer y tenía miedo, jamás había estado sola tan tarde. Hange siguió caminando pero no volteó, la seguí llamando pero no me hizo caso.
— ¡Hange por favor espérame! — volví a gritar.
Ella no volteó, joder no tenía dinero en este momento y no sabía dónde estaba, no recordaba nada y mucho menos el porque Hange estaba tan molesta conmigo.
— Por favor Hange no me dejes — estaba entrando en pánico.
Caminé tratando de alcanzarla pero el camino se volvía cada vez más oscuro y al poco tiempo ya no pude verla. Mis pies comenzaron a ir más lento, aunque yo quería correr no podía y ahora me sentía mal, el aire me faltaba y estaba asustada.
Había alguien siguiéndome...
— Em — escuché mi nombre — Emily.
— ¿Qué? — hice una pausa — lo siento Hange, estaba distraída.
— Ya me di cuenta — sonrió — ¿En qué tanto pensabas?
— Solo un sueño extraño que tuve.
— ¿Quieres contarme?
— Preferiría que no, bueno tal vez ¿Cuándo salgamos quieres ir a comer algo?
— Claro, me agrada la idea de pasar más tiempo contigo — sonrió — Por cierto, gracias por el pastel Em — dijo mientras ambas acomodábamos la nueva mercancía que había llegado a la librería.
— No tienes nada que agradecer Hange, lo hice con mucho gusto, aunque debo confesar que me hubiera gustado mucho poder dártelo yo misma.
— No te preocupes, yo realmente debo de disculparme, ya que debido a que no vine tuviste que doblar turno.
— Lo que importa es que volviste — sonreí.
Ambas nos quedamos en silencio y seguimos trabajando, pues ahora el trabajo individual de cada una se había incrementado debido a que Nanaba ya no estaba, Erwin se encontraba estresado ya que necesitaba buscar un reemplazo lo más pronto posible.
— Emily, Hange ¿Ya terminaron? — era la voz de Erwin.
— Sí, ya casi.
— Bueno si no les falta mucho, Hange puede terminar eso sola, a tí te necesito para que me ayudes a terminar unos inventarios.
— Sí, ya voy.
Caminé hasta la oficina de Erwin, ahí me dió varias hojas dónde venían las cosas que tenía que contar, aún faltaban alrededor de tres horas para que terminara el turno y realmente el trabajo que Erwin me acaba de poner era demasiado.