T/n Iguro solo tenía a su pequeño amigo escamoso, Kaburamaru, como compañía en la pequeña jaula donde era mantenido prisionero por su propio clan. Durante años soportó aquel encierro, hasta que un día reunió el valor necesario para escapar.
Sin emba...
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Lee soltó por fin a T/n y volvió a lanzarse contra Kimimaro., ambos intercambiaban golpes a una velocidad impresionante; cada ataque era respondido por un bloqueo o una esquiva, pero para sorpresa de T/n, Lee lograba conectar varios impactos con aparente facilidad.
—Parecía que estaba dormidoo... hip... pero en realidad estaba bieeen despiertoo... ¡contempla la astucia de un shinobii! ¡Guy-sensei, lo hice! ¡sus entrenamientos no fueron en vano! Guy-sensei... lo hice... lo...
Sin terminar la frase, Lee volvió a desplomarse.
Kimimaro se acercó con calma, dispuesto a rematarlo.
Pero Lee se incorporó de golpe.
—¡Jwha! parece que volviste a caer... ¡ja! si crees que podia quedarme dormido... hip... como pajarito a la mitad de una batalla... hip... ¡estas bien tonto! Y-y y yo... oye espera... espera un segundito... ¿dónde estoy?... ¿qué estoy haciendo aquí?... ¿qué está pasando?
T/n se llevó una mano a la frente.
—¡Estúpido! no es momento para tus tonterías.
—¿Qué... hip... es esto?
Lee volvió a quedarse profundamente dormido.
Mientras T/n intentaba despertarlo a empujones, Kimimaro recogió la botella que Lee había vaciado.
La observó unos segundos.
—Pues si es así...
Levantó la vista.
—No creo que le duela mucho cuando lo envié a la otra vida.
—Apártate, imbécil.
T/n apareció frente a él, las espadas chocaron una y otra vez, ninguno conseguía superar la defensa del otro.
Hasta que Kimimaro lanzó un corte dirigido directamente hacia Lee, T/n no alcanzó a bloquearlo.
Pero Lee aun dormido simplemente inclinó el cuerpo, el filo pasó a centímetros de su rostro.
Otro tajo, otra esquiva y otro.
Finalmente, Lee atrapó la espada de hueso entre los pies y la desvió, despertando al instante.
—No te preocupes, mi serpientita... aquí... aquí está tu héroe.
T/n sintió un ligero tic en el ojo.
—¡Yo no necesito ningún héroe estúpido!
Kimimaro volvió a lanzarse contra ellos, obligándolos a concentrarse nuevamente en la pelea.
—¿No entiendes que quiero dormir? ya deja... de molestarme...
—Segunda postura: Colmillo Venenoso de Serpiente Pequeña.
T/n pasó junto a Lee como un destello y abrió un profundo corte en el abdomen de Kimimaro, casi idéntico al que él mismo había recibido minutos antes.