Capítulo 2.

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NARRA ETHAN.

Mi nombre es Ethan Whitlock, tengo 20 años y estoy felizmente comprometido, mi novia se llama Corina, tiene 19 años y nos casaremos dentro de 1 año, ya falta poco. Corina es el amor de mi vida, la amo tanto que ni siquiera se lo podrían imaginar, adoro su cabello tan lacio y largo como una cascada y de un color tan negro, sus ojos son de un azul celeste tan hipnotizante, siempre termino perdido en su mirada, es simplemente bellísima. Soy universitario, estudio para la profesión de abogado, mi hermano Anthony es mayor que yo por dos años, es decir, que tiene 22 años, es mi único hermano, él es muy responsable en cuestión de la universidad, pero si no es de ese asunto, se convierte en la persona más irresponsable que conozco.

Mis padres son doctores y empresarios, tienen varios edificios y negocios, mi hermano y yo estamos involucrados en dichos negocios desde hace ya un tiempo, y en nuestros ratos libres asistimos a las empresas a trabajar y evaluar el trabajo que se realiza en ellas, Tony y yo vivimos en uno de los edificios de nuestra familia, uno que es de departamentos, de hecho, está a unas calles del edifico de los Gamble, cuyo nombre es ese, la torre Gamble, y el nuestro pues, es la torre Whitlock.

Hoy es lunes por la mañana, entro a la universidad a las 9:30am, así que me levanto a las 8:00am. A mi hermano le gustan mucho las fiestas, a mí no tanto, pero sí asisto a algunas de ellas y siempre que me sea posible invito a Corina, tampoco es de salir demasiado, incluso sale menos que yo, pero la verdad quisiera estar a su lado todo el tiempo, y cualquier pretexto es perfecto, ella estudia para ser veterinaria, ama a los animales estoy seguro que no los ama tanto como a mí, pero me fascina que sea así, y que tenga esa calidez humana tan característica, que ojalá más personas la tuviera y se terminara tanta crueldad hacia los animales.

Apenas me levanto, me doy una ducha rápida, y tomo mi ropa para vestirme, no me gusta peinarme así que sólo dejo mi cabello como está. Voy a la cocina a desayunar y mi hermano como es costumbre no está porque no se ha levantado, me pregunto si algún día se levantara solo sin mi ayuda.

Ethan: Tony, son las 8:45am ¡Ya levántate! (digo en tono molesto).

Anthony: ¿Qué? (Despierto confundido).

Ethan: Anthony, llegaremos tarde, levántate y arréglate rápido.

Anthony: Ya voy mamá (Dije en tono sarcástico).

Ethan: No es mi culpa que siempre te vayas a las fiestas y llegues en la madrugada.

Anthony: Lo sé Ethan, ya voy.

La mayor parte de las veces que levanto a mi hermano me dice mamá, ya que nuestra madre siempre nos levantaba y muy temprano para ir a la escuela, no me molesta, pero Anthony es como un niño chiquito, en algún momento tendrá que cambiar su estilo de vida, nadie le dice que no se divierta, pero sí que asuma responsabilidades. Me dirigí a la cocina a preparar algo para desayunar, lo más rápido que encontré fue cereal, así que eso comí y Tony también. Después de desayunar ya eran las 9:00am, así que llamé a Corina para avisarle que pasaba por ella ya que me gusta acompañarla, y si me es posible llevarla a donde necesite ir, mucho mejor, no me gusta que esté sola, y menos si va a estar moviéndose a diferentes lugares, aquí entre nos, a veces siento que exagero un poco, pero la inseguridad es un tema muy delicado actualmente, así que prefiero exagerar un poco, a que pase una situación indeseable, estar siempre a su lado y protegerla, es algo que me prometí hacer, y soy un hombre que cumple sus promesas.

Ethan: Hola, mi amor, voy saliendo, paso por ti.

Corina: No te preocupes amor, ya estoy en la universidad.

Ethan: ¡¿Qué?! (Me sorprendí, siempre suelo pasar yo por ella).

Corina: Tranquilo, Demetri me trajo (reí).

Ethan: Ah, está bien, pero, mejor avísame, ¿sí? (me tranquilicé un poco al saber que la habían llevado).

Corina: (Ríe) Pero mi amor si es mi hermano, no me pasará nada sí, estaré bien, no te preocupes tanto.

Ethan: Corina, siempre me preocuparé por ti, pero tienes razón, debo dejar de hostigarte tanto (sonreí).

Corina: No me siento hostigada, ni asfixiada, sólo quiero que no te estreses tanto, yo siempre te avisaré en dónde esté y me aseguraré de hacerte saber que estoy bien.

Ethan: Bien, trataré de ser más discreto con mis preocupaciones, oye, te amo.

Corina: Te amo, te espero en la universidad.

Terminé la llamada, tomé mis llaves y me dirigí al auto para ir a la universidad. Tony tiene auto propio así que él se iría después, cuando me fui del departamento apenas estaba desayunando.

Llegando a la universidad, estacioné el auto y me dirigí a la entrada, ahí estaba la mujer más bella que ha existido platicando con una amiga.

Ethan: Hola, preciosa (caminé hasta llegar a ella).

Corina: Adiós, te veo luego (dijo a su amiga mientras esta se iba), hola, amor.

Le di un beso, sus labios tan suaves como la misma seda y un sabor a fresas tan embriagador, ella correspondió a mi beso, la conexión entre nosotros era única y perfecta.

Corina: 9:28am, (ríe) cuando llegarás temprano mi cielo.

Ethan: (Reí) cuando te cases conmigo, ese día llegaré temprano.

Corina: (Su mirada se pierde en la mía) Y ese día yo llegaré tarde (ríe).

Ethan: (Reí) Creo que es lo justo, así te veré entrando al altar, con un vestido blanco, largo, mientras caminas hacia mí, y yo simplemente viéndote, embobado con tanta belleza, hasta que al fin llegues hasta a mí, y al llegar tomar tus manos, levantarlas y besarlas sin dejar de verte a los ojos ni un instante.

Corina: Sonreír y ver que tengo frente a mí al hombre que amo, el hombre perfecto para mí, y saber que estaré con él todos los días de mi existencia, y seremos muy felices, con nuestros hijos (sonreí).

Ethan: Y al paso de los años envejecer juntos y ver crecer a nuestros hijos, y ver nacer a nuestros nietos, (suspiré) es la vida perfecta.

Corina: Será la vida perfecta, mi amor (le di un pequeño beso).

Ethan: (Sonreí) Te amo.

Corina: Y yo a ti mi vida.

Ethan: Somos unos cursis (reí).

Corina: (Reí) Y vaya que lo somos, pero también soy inmensamente feliz, y eso me encanta.

Nos besamos, fue un beso tan lento y apasionante a la vez, Corina era la mujer de mi vida estaba seguro de eso, a veces no puedo creer que sea tan feliz, al tener a mi familia, al amor de vida, tener salud y estar realizándome profesionalmente, siento que tengo todo en esta vida, además de los buenos amigos, entre ellos, mi mejor amiga, con ella he contado desde siempre, desde niños, definitivamente es la amistad que más aprecio y valoro en mi vida, su nombre es Natasha, mi querida Nat.

Conexión inconclusaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora