━━━━☾︎ ۪۪🫀ུ️ INSANE IN THE MEMBRANE (INSANE IN THE BRAIN!) GO INSANE GOT NO BRAIN!. ۪۪☽︎🫀ུ️━━━━━
+21♡︎
FNAFⒸ︎ by Scott Cawthon ALL RIGHTS RESERVED.
Prohibidas las copias o adaptaciones.
A esa misma hora de la noche varios kilómetros lejos del motel, más precisamente en el centro de Hurricane, había una luz aún encendida en la madrugada, la cocina de un restaurante familiar, donde un mayor bien vestido de traje daba vueltas frenéticamente.
Esa misma noche uno de los animatrónicos no estaba en el stock, siendo sumamente difícil que el dueño no lo notara, la bailarina había sufrido una activación de emergencia no programada, un defecto que tenía que arreglar ya. Fué un modelo mecánico diseñado exclusivamente para matar, si salía allá afuera sería un baño de sangre, pero era menor de sus problemas, si la bailarina hacía algo todo el mundo sabría que sus animatrónicos eran máquinas mortales con toda la intención.
Por una conveniente falla en el sistema pudo restaurar la señal del sensor que enviaba los choques eléctricos al mecanismo central del animatrónico, esa noche eso provocó que el sistema eléctrico del motel donde se localizó a la bailarina se interrumpiera paulatinamente en la madrugada, pero a fin de cuentas el choque la sacó de ahí llevándola hasta las vías del tren a las afueras, donde el dueño la recogió y la desmanteló buscando la raíz del problema que causó su activación.
Las personas ocupantes de la habitación en la que la bailarina ingresó no notaron la pesada y mortal presencia, fué un verdadero milagro que no terminara despedazando a la dos mujeres durmientes, las grabaciones de las cámaras en sus ojos aclararon que pasó aproximadamente media hora frente a las camas desde la oscuridad antes del primer choque, la ocupante de una de las camas miró fijamente a sus ojos antes de haber caído completamente dormida, lo que indicó que pudo haber pensado que soñaba o era cosa de su mente y un efecto causado por la oscuridad de la habitación y la iluminación de afuera.
Esa noche William no durmió viendo la grabación de la bailarina una y otra vez, aunque fuese de mala calidad, en blanco y negro y con una cantidad tremenda de interferencia, simplemente no despegaba los ojos de esa pantalla, preguntándose por qué la bailarina no asesinó a las mujeres de la habitación, algo debía haber en su sistema que estaba mal.
Y mientras él apenas dormía ya en su casa al medio día las dos mujeres se levantaban de sus camas, ignorantes respecto a la invasión de la noche anterior, pero Jean tenía un amargo sabor en la boca que le dejó el sueño que se presentó durante su siesta de camino a Utah, esa noche no recordó haber soñado nada.