━━━━☾︎ ۪۪🫀ུ️ INSANE IN THE MEMBRANE (INSANE IN THE BRAIN!) GO INSANE GOT NO BRAIN!. ۪۪☽︎🫀ུ️━━━━━
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Canción que sonaba a través de los altavoces del restaurante carretero al que paramos a desayunar. Volteo sobre mi hombro y a través del ventanal alcanzo a ver mi madre en la cabina telefónica aún con el dispositivo pegado a su oído, ocasionalmente mirando en mi dirección y dándome la espalda, repite la acción tres veces.
Respiro profundo dándole otro bocado al omelette que yace en un plato frente a mí, seguido de un trago al vaso a su lado, con el sabor de la manzana y el frío del líquido endulzándome la garganta.
Desde mi asiento puedo tener una vista completa a la barra del restaurante, mis ojos se fijan en la máquina freidora que apenas puedo ver sobresaliendo de las puertas de la cocina.
Un empleado cae al aceite mientras los otros gritan, el herido se retuerce con la mitad del cuerpo sumergida en el líquido burbujeante, alguien se atreve a sacarlo. La carne hervida, desprendiéndose del hueso, el aceite hierve mezclado con la sangre .
Entonces me detengoy me obligo a descartar cualquier posible escenario catastrófico.
Ahora la bocina de uno de los tráileres en la gasolinera que maneja el restaurante me saca de mis imaginaciones. La máquina se acerca al vidrio, imparable y pesada, el cristal estalla después de que el gigante de acero impactara en el, la cabina de manejo acabó destrozando la pared que dividía la barra de la cocina.
Las ruedas mancillaron a los comensales de la mesa frente a la mía, viceras y sangre decorando el suelo y tan extrañamente la decoración llegó hasta el techo, hay huesos fragmentados entre el caucho de las llantas.
Me levanto con la intención de ver más y una sensación nauseabunda que me quita el hambre. En el cofre de la cabina de manejo descansa el cuerpo de uno de los meseros, completo de la cintura hacia arriba, unido a sus piernas aún por nada más que el intestino grueso a nada de romperse, el mesero sigue aún vivo. Hay un rastro explosivo de sangre y viceras aún bajo las pesadas llantas delanteras que acaban en una masa de carne y huesos que anteriormente se hacía llamar una persona viva, entonces creo que estoy a punto de desmayarme, un toque en mi hombro me previene de colapsar.