La noche de la ciudad había refrescado lo suficiente como para empapar con una generosa película de humedad el pavimento. Acompañada de las reflexiones de las luces en todos los escaparates de negocios y tiendas abiertas a esas horas de la noche, daba como resultado el óptimo ambiente neoyorquino. Lo que esperas cuando visitas, nada más.
Nuestros vecinos se sentaban frente a frente en una mesa para dos en Corinos, un establecimiento de comida italiana que se especializaba en pizza napolitana. Al estilo original, no como los americanos han creído toda su vida que tiene que ser aquella icónica pieza de gastronomía.
—¿Tienes mucho tiempo viviendo en Nueva York? —cuestionó Liam, mientras reconfortaba la postura de su gabardina negra sobre su cuerpo. Estaba fresco. Chilly.
—Desde que tengo memoria, sí. He salido del país un par de veces para visitar a mi familia pero nunca he tenido la oportunidad de ir a otros estados. Es muy curioso. Una vez estuve en Los Ángeles, fui a un concierto de rock.
—¿Entonces eres un chico de rock?
—Cualquier cosa que me haga mover los pies, me gusta. Así como las personas, no veo porque en la música nos tenemos que limitar a un solo género —observó coqueto a su compañero. Liam chistó con la boca y trató de ver a cualquier lado menos hacia donde Zayn— ¿Cómo va el trabajo?
—Ser trabajador de oficina es interesante, más en una ciudad como esta —murmuró mientras limpiaba sus labios de la rebanada de pizza que había terminado— un momento estás mostrando los pezones a tu vecino guapo del frente, al siguiente te estás besando con él en la estación de bomberos y después tienes una cita en una pizzería.
—Eso es mentira —espetó Zayn— Corinos vende más que pizza.
Soltaron en sinfonía una carcajada que invadió el momento de una tenue sensación de tranquilidad. La mano de Liam se posaba al costado de su vaso con agua mineral, en una posición que Zayn aprovechó para llevar la suya y tomarla. La reacción del otro no fue más que un pequeño brinco al principio, pero después entrelazaron sus dedos, hicieron contacto visual y se regalaron una amplia sonrisa.
—Esto es nuevo para mí —habló Zayn, bajito— nunca antes me había tomado de la mano con un chico tan lindo en Corinos, pero me gustaría que no fuera la última vez en absoluto —. Liam notó la comodidad del otro al hablar de sus sentimientos y sintió una ligera envidia, para él no era tan fácil decir las cosas con claridad. Se trababa, pensaba que tenía un parche que evitaba que las cosas fueran de su corazón a su boca.
—Que no sea la última vez —respondió mientras continuaba con la sonrisa. El resto de la cita fue maravilloso, entre conversaciones sobre su pasado y ver quién pagaba la cuenta, decidieron irse a mitades para despedirse el uno del otro en la calle. Liam tenía que visitar a Harry para contarle todo lo que estaba pasando y Zayn debía de cubrir una emergencia en la estación.
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vecinos - ziam
FanfictionLiam Payne se muda a un departamento de Nueva York para iniciar desde cero. No se imagina que su vecino, Zayn Malik y las coincidencias le harán la vida mucho más interesante. -ˏˋ⋆ ̥𝘛𝘶𝘴 𝘤𝘰𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘳𝘪𝘰𝘴 ✎𝘺 𝘷𝘰𝘵𝘰𝘴 ★ 𝘮𝘦 𝘩𝘢𝘤𝘦𝘯 𝘴�...
