Un billete, dos billetes, moneda, moneda, moneda. Así era la dinámica para alimentar el monstruo de metal que lavaría la ropa por la cual se había comprometido. El sol estaba cayendo en la gran ciudad, el olor a detergente, óxido y suavizante inundaban el espacio y Liam sofocaba su calor abanicándose con la mano derecha en la lavandería del edificio. Una radio vieja en el fondo anunciaba los números ganadores de la última lotería.
El ruido de la campanilla de la puerta alertó la llegada de Zayn, quien caminó en su ropa de estar en casa hasta donde se encontraba el otro, levantándole inmediatamente del letargo que la humedad y la calidez de las maquinas funcionando a sus alrededores a todo motor provocaban.
—¿Cómo va la lavada? No era necesario que te hicieras cargo de mi ropa, Liam. Realmente sé que los errores suceden. No creo que hayas tenido la intención de llenarme de lodo en el parque —le comentó mientras se sentaba sobre una de las lavadoras apagadas. Estiró su brazo ofreciendo una bebida de limón embotellada.
—Gracias —aceptó apenado la bebida y le dio un sorbo, para después tratar de evitar a toda costa el contacto visual directo. —Nononono, nada de eso, Zayn. Estoy muy apenado que nuestros primeros... encuentros hayan sido tan catastróficos. Debe ser complicado que una persona nueva llegue a tu vida y todo con la que le relaciones sean accidentes.
—Por lo menos fueron divertidos —chisteó— no puedo decir eso de todas las personas a las que conozco a través de coincidencias —el ruido de la maquina alertó que había terminado el ciclo. Perfecto, era la ropa del moreno. Casi como si hubiera sido una coincidencia que llegara exactamente en aquel momento. Claro, ahora Liam no sabía como ocultar el hecho de que había puesto toda la ropa junta. Pero esperaba que no tuviera un problema con ello.
Comenzó a tomar todas las prendas secas y las iba doblando mientras les colocaba dentro de una canasta, la que le entregaría a Zayn. Llegó a una muy pequeña y trató incansablemente de buscarle un lado pero no lo encontraba.
Eran unos calzoncillos.
—Debió irse por error —muerto de vergüenza, Zayn la arrebató de las manos de Liam que también se había puesto rojo como un tomate. —Y-y-yo te quería decir que mañana celebraré el cumpleaños de un amigo en mi casa. Habrá tragos, comida y pastel.
—¡No te preocupes! Trataré de mantenerme en silencio lo más posible, disfru-
—Liam, te estoy invitando a la fiesta. Quiero que asistas como mi invitado. Eres mi vecino y quiero demostrarte que no te tengo rencor... por todo lo que ha pasado. ¡No pasa nada!
Aceptó, inclinó la cabeza mientras terminaba de doblar la ropa y se la entregó en la canasta a Zayn, quien volvió a agradecerle con una sonrisa en la que no podía hacer más que perderse tontamente. ¿Cómo alguien podría ser tan agradable, tan guapo y tan sexy al mismo tiempo?
—Nos vemos en la fiesta —dijo antes de retirarse.
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vecinos - ziam
FanfictionLiam Payne se muda a un departamento de Nueva York para iniciar desde cero. No se imagina que su vecino, Zayn Malik y las coincidencias le harán la vida mucho más interesante. -ˏˋ⋆ ̥𝘛𝘶𝘴 𝘤𝘰𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘳𝘪𝘰𝘴 ✎𝘺 𝘷𝘰𝘵𝘰𝘴 ★ 𝘮𝘦 𝘩𝘢𝘤𝘦𝘯 𝘴�...
