Capituló 25: Morgana 2/3

288 30 3
                                        



"No!, No, no puedes hacer eso, tu no puedes decidir quien va a combatir", respondió Bella con angustia en su voz, "Mi mundo mis reglas, ella va a combatir contra mi hijo Arawn o serán todos nuestros prisioneros y nunca mas podrán volver a su mundo", respondió el jefe.

Hermione tomo suavemente el brazo de Bellatrix y la obligo a verle a la cara, "Puedo hacerlo Bella, no voy a perder, recuerda que he salvado el trasero de Harry en mas de una ocasión y aun no tenia una conexión contigo, ahora que tu y yo estamos unidas se que soy mas poderosa, tuestas aquí conmigo y se que puedo con esto" le dijo suavemente para que el jefe y los suyos no la escucharan, "Ella puede Bella, recuerda lo que paso con tu sobrino, esta vez serás tu la que este del lado de afuera y le guiaras para que pueda derrotarlo" le dijo Luna, "Vamos Bellatrix tranquila, yo confió en que Mione puede hacerlo la he visto salir de situaciones peores, confía en ella", añadió Harry, Bellatrix los veía aun con duda en su mirada, abrazo a Hermione y le dijo en un suave susurro "Tengo miedo de perderte ahora que te he encontrado, por favor no pierdas",... "No lo hare, aquí quien tendrá una nueva esposa eres tú" , le respondió y dejo un suave beso en la cabeza de la bruja quien la tenia escondida en el cuello de la chica, se separaron con pesar y Hermione se dirigió al centro del circulo que habían armado los Sidhe.

Habían dispuesto una mesa con armas, le indicaron a todos los presentes que el duelo se llevaría a cabo con dos armas que escogerían entre lasque estaban dispuestas, Los Sidhe, son conocidos por su destreza en la magia y el uso de armas mágicas en lugar de armas convencionales. Así que en la mesa se encontraban  Espadas encantadas forjadas con habilidades y encantamientos que otorgan poderes extraordinarios en combate. Armas de proyección de energía en lugar de armas físicas, los Sidhe a veces emplean el uso de proyecciones de energía o rayos mágicos como armas ofensivas, que pueden ser lanzados desde sus manos o a través de artefactos mágicos. Arcos y flechas encantadas ya que los Sidhe son hábiles arqueros y utilizan arcos y flechas imbuidos con magia para atacar a sus enemigos a distancia. Varitas mágicas Similar a los magos, los Sidhe pueden emplear varitas mágicas como canalizadores de su poder mágico, permitiéndoles lanzar hechizos y conjuros con precisión y fuerza aumentadas. Y Lanzas y lanzadores de hechizos armas que pueden lanzar hechizos poderosos con un simple gesto.

Por sorteo se decidió de que Hermine era la primera en escoger sus armas, quien por su puesto usaría su varita y se decidió también por una espada, recordando lo ágil que era Bellatrix con armas parecidas, así que decidió confiar en que esas agilidades le fueran trasmitida a ella a través del vinculo, Arawn el hijo del jefe con una sonrisa arrogante en su rostro decidió usar las mismas armas que Hermione  dándole a entender que no tomaría ventaja usando armas diferentes.

Había llegado el momento, cada uno enfrente del otro estaban dispuesto para la batalla, mientras tres espectadores estaban ansiosos y con algo de temor, un grupo de unos cincuentas estaban divertidos esperando el triunfo del joven heredero.

Hermione se mostraba valiente, irradiaba una belleza que trascendía lo físico. Su rostro, iluminado por la determinación y la astucia, reflejaba la fuerza de su espíritu y la nobleza de su corazón. Su cabello, enmarcando un rostro de rasgos delicados pero firmes, fluía con gracia sobre sus hombros, danzando con el viento como una melena de fuego que ardía con la pasión de la batalla. En su mano derecha, sostenía su varita mágica con firmeza, lista para conjurar hechizos de una destreza y precisión incomparables. La varita, tallada en madera de roble y núcleo de pelo de unicornio, vibraba con una energía mágica palpable, lista para ser desatada en un destello de luz y poder. En su cinturón, reposaba una espada mágica, cuya hoja relucía con una luz plateada, adornada con símbolos rúnicos que destilaban magia ancestral.

Arawn, el joven príncipe de los Sidhe, se erguía con gracia y majestuosidad. Su cabello, del color del ébano, caía en suaves ondas sobre sus hombros, enmarcando un rostro esculpido por la misma mano de la naturaleza. Sus ojos, de un intenso color azul zafiro, destellaban con determinación y poder. Ataviado con una armadura reluciente, forjada con los metales más puros delas profundidades del reino de los Sidhe, Arawn irradiaba una presencia imponente. En su mano derecha, empuñaba una espada mágica cuya hoja relucía con una luz plateada, marcada por antiguos símbolos rúnicos que destilaban poder y magia. A su lado, reposa bahúna varita de aspecto antiguo, tallada en madera de roble y adornada con intrincados grabados rúnicos. Esta varita, heredada degeneraciones pasadas de magos Sidhe, zumbaba con energía mágica, lista para ser desatada en el fragor del combate.

Con sus varitas y espadas en mano, se prepararon para el choque de magia y acero. La batalla comenzó con un estallido de hechizos. Arawn conjuró relámpagos de fuego verde que zigzagueaban hacia Hermione, quien respondió con un escudo protector formado por un encantamiento de Protego. Las chispas mágicas iluminaban el oscuro bosque mientras ambos combatientes se movían con agilidad y destreza. Hermione avanzó hacia Arawn, blandiendo su espada mágica mientras lanzaba hechizos desarmadores como si fuera una danza  con movimientos muy similares a Bellatrix en combate para socavar la defensa de su oponente. Arawn respondió con un contra hechizo de Petrificus Totalus, pero Hermione logró esquivarlo hábilmente y contraatacó con un Incendio que envió llamas azules hacia su enemigo. A pesar de sus habilidades, Arawn se encontraba en desventaja frente a la determinación y el ingenio de Hermione. Con un rápido movimiento, ella desarmó a su oponente con un hechizo Expelliarmus, haciendo que su varita saliera disparada de su mano. Arawn quedó momentáneamente indefenso,  trato de alcanzar su espada que también había perdido durante la batalla, pero Hermione lanzo un crucius sobre él, el chico se retorcía de dolor y vino a la memoria de Hermione lo ocurrido con Draco, así que decidió parar y dejar al chico desarmado y enrollado en su propio cuerpo jadeando de Dolor, Hermione dirigió su mirada hacia sus amigos y luego la detuvo brevemente en Bella a quien dirigió una pequeña sonrisa, luego camino hacia el Jefe de los Sidhe se detuvo frente a el, lanzo las armas del chico y le dijo, "Allí tienes a tu hijo, ahora llévanos con Morgana y no interfieras en nuestro camino". El hombre estaba frustrado y se sentía un poco humillado pero había dado su palabra y debía cumplirla, se dirigió hacia uno de sus hombres y ordeno que llevaran al chico a un sanador y decidió el mismo acompañar a los forasteros y dirigirlos hacia su señora.






Perdón por la tardanza en publicar, generalmente publico lunes, miércoles y viernes, pero por fallas eléctricas no había podido terminar de escribir este capitulo, la verdad lo escribí tres veces y a la final creo que no quedo muy bien, de nuevo mis disculpas sino es de su agrado igual les agradezco por llegar hasta aquí, espero mañana publicar la tercera y ultima parte de Morgana, y en especial quiero agradecer   Alexia:Chevalier por tus comentarios me animan a seguir escribiendo esta historia 😁😉

Graciaspor leer;

Graciaspor votar;

Graciaspor comentar;

Gracias1000:*


Un Vinculo InesperadoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora