Narcisa estaba en la biblioteca de la Mansión Malfory cuando una pequeña lechuza se estrello contra la ventana, al verla la identifico rápidamente, era la lechuza de su hermana Andrómeda, nadie lo sabia pero Narcisa y Andrómeda tenían una relación secreta, Narcisa nunca se lo conto a su hermana Bellatrix por temor a su reacción, sabia todo el resentimiento que guardaba el corazón de Bellatrix, y en su marido y su hijo Narcisa no confiaba, así que era algo de ellas dos, al menos una vez al menos ambas se reunían en alguna cafetería del Londres muggles para no ser vistas y se ponían al día con lo que acontecía con sus familias, con la vida diaria y e incluso con la guerra, Narcisa al ver el mensaje de Andrómeda solicitando le verse en el mundo mágico se extraño, lo que no se imaginaria era que la reunión seria en el mundo mágico debido a que Bellatrix se negaría rotundamente salir al Londres Muggle.
La lechuza de Andrómeda llegó a su destino en la mansión de los Malfoy, llevando consigo el mensaje que contenía la solicitud de un encuentro en Las Tres Escobas. Narcisa leyó el mensaje con atención, su mente maquinando una manera de cumplir con la petición de su hermana buscando una excusa creíble para salir de la Mansión sin despertar la curiosidad de los "Invitados" y de su propio marido. sin levantar sospechas. Con cautela, Narcisa ideó un plan que le permitiría salir de la mansión sin levantar demasiadas preguntas. Se acercó a Lucius, manteniendo su expresión calmada y controlada que la caracterizaba, y le informó con voz tranquila: "Querido, he decidido dar un paseo por el Callejón Diagon para enterarme de lo que la gente está hablando. Creo que sería útil tener información actualizada sobre lo que sucede en las calles para informar al Señor Oscuro".
Lucius, le dedico una mirada confiada en la lealtad y astucia de su esposa, asintió con aprobación. "Es una idea sabia, Narcisa", respondió. "El Señor Oscuro valora la información y la lealtad de aquellos que están dispuestos a servirle. Ve y haz lo que debas hacer, necesitamos mantener su confianza con nosotros, sobre todo por Draco".
Con un gesto de agradecimiento hacia Lucius, Narcisa se preparó para su salida, su mente ya trabajando en los detalles de su encuentro con Andrómeda en Las Tres Escobas. Sabía que el riesgo era alto, pero también comprendía la importancia de la información que su hermana tenía para ofrecer. Con determinación en su corazón, se dispuso a cumplir con su tarea, esperando que su encuentro con Andrómeda resultara en algo positivo para toda la familia.
Narcisa entró en Las Tres Escobas con mucha cautela, observando la escena a su alrededor con creciente preocupación. La atmósfera en el callejón estaba cargada de tensión y temor, y el bullicio de la multitud solo aumentaba su inquietud. Sin embargo, se obligó a mantener la compostura mientras se dirigía hacia el interior del local.
Fue recibida por Rosmerta, la dueña del local, quien le dio la bienvenida con una sonrisa amable. Rosmerta le indicó que la estaban esperando en un salón privado al final del pasillo, lo que aumentó la curiosidad y la incertidumbre de Narcisa. Con pasos decididos, se encaminó hacia el salón privado, con el corazón latiendo con fuerza en su pecho. Al entrar, se detuvo abruptamente al ver las dos figuras que la esperaban en una mesa apartada al fondo de la habitación. Su sorpresa se convirtió en shock cuando reconoció ala segunda figura: Bellatrix, su hermana mayor, quien se encontraba en una posición que nunca habría imaginado verla. Bellatrix, con una expresión seria pero determinada en su rostro, no tenia esa mirada loca que todos conocían, tampoco estaba en su boca la sonrisa sádica que siempre le dedicaba a la gente, observaba a Narcisa con intensidad mientras esta se acercaba.
Narcisa se sintió abrumada por una oleada de emociones encontradas: sorpresa, incredulidad, y un atisbo de esperanza. ¿Qué estaría haciendo Bellatrix aquí, no habían dicho que estaba muerta, y qué significaba su presencia en este lugar en este momento crucial?, Con el corazón en la garganta, se acercó a la mesa, preparada para enfrentar lo que fuera que sus hermanas tuvieran que decirle.
ESTÁS LEYENDO
Un Vinculo Inesperado
RomanceHermione, con su varita firmemente agarrada, estaba lista para defender a sus amigos y su escuela hasta el último aliento. Bellatrix, con su característica sonrisa retorcida, emanaba un aura de oscuridad y crueldad, ansiosa por sembrar el caos y la...
