LISA
—Tú no me conoces.
—Conozco tu trabajo. —Los ojos de Jennie estallaron con convicción—. Más que nadie, conozco tu trabajo...
Mientras rodeo la inmaculada losa de mármol delante de mí, con los pechos cubiertos de un top y sudorosa por el entrenamiento reciente, las palabras de la conservadora se mantenían dando vueltas en mi cabeza.
—Conozco tu trabajo... Más que nadie, conozco tu trabajo..."
Jennie. Maldita Jennie Lee por meterse en mi cabeza.
Desde el momento en que la vi hace dos noches en la galería, atrapándome junto al ángel de mármol, me había sorprendido dejándome estupefacta.
Nunca había visto a ninguna mujer parecida a ella. Nunca había visto a nadie con ojos tan brillantes, el cabello tan oscuro, o una sonrisa tan cegadora. En el pasado, había conseguido una mujer siempre que había querido. Un montón de putas italianas cerca del parque de caravanas dispuestas para hundirse en ellas rápidamente. Pero nunca tuve a una mujer de su porte dándome ni un poco de atención. Apenas he visto a una mujer en cinco años, y mucho menos tener sexo... Por lo que ella es la primera que me hace caso, dándome cuenta con sus palabras que pensaba que era la cosa más grande del mundo.
Entonces anoche, Jennie esperó a que apareciera. A mí. Apenas podía ocupar mi cabeza en ese hecho. Debería haberme mantenido al margen. Nunca quise a nadie involucrado con esta exposición de mierda, y mucho menos saber cómo me verían. Pero la morbosa curiosidad de cómo podría lucir mi exhibición me atrajo de nuevo a esa galería, noche tras noche... curiosidad por ver las esculturas que había pasado meses creando, esculturas que no había visto en mucho tiempo... y allí estaba ella, mirándome con su rostro impresionante, toda emocionada por conocer a la maldita Lili.
Lili, una artista ficticia. Lili, la escultora del que el mundo remilgado del arte se había enamorado.
Pero nadie, nadie "excepto Vin" sabía que Lili en realidad era Lisa Manoban. Una ex convicta de un parque de caravanas. Y ningún hijo de puta tenía tiempo para mi.
Lisa Manoban. una ex convicta de treinta años, que consiguió una reducción de pena por vender a un proveedor de drogas a los federales. Lisa Manoban, La una vez famosa segunda al mando de los Heighters, La integrante más dura y brutal de esa pandilla, una vez famosa de poseer ese pedazo de territorio. Y Lisa, la maldita mujer que rompió el corazón de su mamá moribunda y llevó a las dos mejores hermanas que una chica podría pedir a la ruina.
Lisa Manoban merecía vivir en la miseria de mierda por lo que había hecho. Lisa Manoban merecía ser tratada como escoria.
Lisa Manoban no merecía otra oportunidad en la vida.
No, Jennie Lee, puede pensar que el sol brillaba a través de Lili, pero mis hermanas conocían a la verdadera yo. Sabían quién era realmente en el fondo. Mierda, la forma en que Taylor me trataba cada vez que me veía me lo decía.
Hace sólo dos horas ella me había demostrado lo mucho que no me podía soportar, y no contuvo sus palabras mientras lo hacía...
***
Sentada en la mesa del desayuno, me bebí mi café negro, como lo hacía todos los días, mientras Rose cocinaba en los fogones, con los brazos de Jisoo envueltos alrededor de su cintura. A ellas no les importa una mierda que estuviera aquí, o al menos Jisoo no. Allí estaba con sus labios besando a lo largo del cuello de Rose.
Por mucho que no quisiera ver a mi hermana babeando sobre su delgada mujer, me encantó verla tan feliz.
En ese momento, Rose volvió la cabeza hacia mí e inmediatamente se sonrojó. Jisoo siguió su mirada y se echó a reír cuando vio lo que tenía a su mujercita tan avergonzada.
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Dulce Esperanza // (G!P)
Romance▪︎ADAPTACION - JENLISA (G!P) ▪︎LISA G!P ▪︎ESTA HISTORIA NO ME PERTENECE, todos los créditos y derechos a la autora.
