"Cita de Juegos"
Narrador, omnicente:
Era el día más esperado con ansias de la pequeña Charlie Morningstar, ¿Por qué? Porque iba a poder juntarse, nuevamente, con uno de sus mejores amigos de la infancia, Caín, el hijo mayor del sheriff.
Aunque ambos se veían por la escuela, estaban en diferentes divisiones y cada quien tenía sus amigos. Charlie y Caín se conocen desde que eran bebés, ya que la madre del castaño cuidaba de la rubia cuando su padre tenía que trabajar doble turno en la confitería, los dos niños compartían el mismo interés y adoración por los demonios y ángeles.
Lucifer no sabía si aceptar la juntada o no, no quería causarle una carga más a su inquilino, Alastor, pero este había calmado un poco su preocupación. Mientras que Eva, estaba contenta de que por fin su hijo y la hija de su compañero de trabajo se juntaran nuevamente, hace mucho que no escuchaba a su hijo hablar sobre la pequeña rubia, y Adán, no confiaba mucho en el locutor ya que no lo conocía y no estaba loco como Lucifer para dejarlo a cargo de su hijo, pero tuvo que aceptar para no romperle la desilusión de su esposa.
Minutos antes de que ambos niños se juntaran, la anfitriona y el niñero se encontraban ordenando la sala de estar donde sería utilizada como "sala de juegos" por los menores. Alastor miraba, con su típica sonrisa, a la menor la cual parecía muy contenta y ansiosa por recibir a su amigo.
— ¿Hace cuánto lo conoce, Charlie? — Pregunto el mayor mientras acomodaba sus lentes, él ya había terminado de ordenar su parte y solo esperaba a la pequeña.
— Lo conozco desde bebés, su made me cuidaba cuando mi papi no podía. — Respondió la niña mientras pasaba un trapo mojado a la pequeña mesa que tenían enfrente de los sillones.
— Muchos años, — Dijo mientras se sentaba en el sillón individual, puso una pierna encima de la otra y recargo su espalda en el respaldo del sillón. — ¿Te agrada su madre?
— ¡Cado! Ella es muy buena conmigo, — Comentó con una gran sonrisa, Eva había sido muy buena con ella durante muchos años. — pedo el shediff es muy gosedo.
— No te sientas mal, él siempre lo ha sido con todos. — Contó él, recordaba una de las tantas veces que el sheriff trataba mal hasta a una anciana, le sorprendía como una bella dama como lo era Eva, era esposa de él.
— ¿Y pod qué es shediff? — Pregunto confundida la rubia mientras ladeaba la cabeza y arqueaba una ceja.
— No lo sé... — Dijo, — No le hagas esa pregunta cuando estemos con él, y tampoco al hijo, ¿De acuerdo?
— ¡Si, Al! — Aseguró la niña, ella si era un poco consciente de lo que podía preguntar o no, de lo que era educación o mala educación, y lo que había preguntado ella era irrespetuoso.
Ambos escucharon como tocaban la puerta de manera tosca y brusca, Alastor supuso de quien se trataba espontáneamente.
La pequeña fue la que se dirigió a la puerta corriendo, y atrás de ella estaba el inquilino caminando, él fue el encargado de abrir la puerta recibiendo la mala cara del sheriff y la cara de felicidad por parte del hijo de este. Alastor seguía manteniendo su sonrisa puesta en el rostro, y Charlie su emoción.
— ¡Hola, Char/Caín! — Se saludaron al mismo tiempo de un grito ambos niños, y Caín fue jalado del brazo por parte de Charlie para adentrarse a la casa.
— Buenas tardes, sheriff. — Saludo el inquilino con su característico toque cortés, pero notó como el oficial ponía una mano enfrente de su rostro indicando que se callara.
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Ayuda, Hazbin Hotel
Adventure¡AU! Human life. Lucifer Morningstar es padre de una pequeña divertida y presiosa de tan solo siete años de edad, la madre de esta había desaparecido poco después de que naciera dejando que la vida del hombre se destrozara poco a poco. Alastor Brown...