Capítulo III

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Miedo ; alguna vez has sentido que es lo único que te persigue desde que abriste los ojos en este mundo cruel e insignificante.

Siempre he sentido ese sentimiento, siempre lo he experimentado ; es algo que en cierto punto te cansa y no quieres volver a sentirlo, porque sabes que no es correcto que alguien como tu tenga ese estúpido problema, pero te das cuenta que viene en ti, que es parte de tu ser...

No confiaba en nada, ni en nadie. No me interesa mucho el hecho de tener o no amigos, o si le agradaba a alguien o no tampoco me importaba.

Desde chica siempre fui una niña muy solitaria. Incluso conviviendo con muchos niños que esperaban y deseaban lo mismo que yo, jamás fui muy amigable. Lo único que compartía y me gustaba, era el respeto y la devoción por la religión que algunos teníamos.

Al abandonarnos en el orfanato, no sólo nos obligaba a hacernos por nosotros mismos, sino que también teníamos que adaptarnos a nuestro entorno. The Angels of light el lugar donde me dejaron al nacer era un centro religioso, fuimos criados en una comunidad creyente y devota hacia DIOS (nuestro amo y señor)

Yo era una de ellas, amaba la religión. Era una creyente sumisa, la palabra era mi mayor refugio en los días de decepción, de agonía o de sufrimiento. Siempre que me sentía muy mal, leía la biblia y oraba para no sentirme tan mal.

La señorita Charlotte, solía decir que yo era uno de los ángeles que Dios mandó a la tierra a dar luz y felicidad. Para ella yo era eso, Luz, y en cierto modo yo también me sentía como eso.

Que equivocadas estábamos. De haber conocido mi verdadera historia, jamás me habría ilusionado de tal manera y ahora no me sentiría como una persona asquerosa.

...

_Señorita, creo no debería seguir bebiendo, ya es tarde _el chico de las bebidas me advierte.

_Tienes razón _le digo arrastrando las palabras_, debería irme ya.

De mi bolso cojo mi cartera y saco 200 dólares y le pago.

_Quedate con el cambio _le digo amablemente_, utilizalo para invitar a alguna chica o chico.

_Gracias señorita _me dice con un ápice de alegría en_, mi novio estará encantado.

Yo asiento con la cabeza, y me dispongo a irme.

Al levantarme de la silla, mis pies se me enredan haciendo que me tambalee y casi caiga al suelo, casi.

_Dos veces en un día _el idiota de esta mañana me sostiene evitando que caiga al suelo.

_¡Oh!, eres tú _digo en un tono cansado.

_Esperaba a alguien más señorita Ivankov _el indeseable pregunta.

_La verdad es que no, pero no preferiría encontrarme con un chico de doce años a un estúpido indeseable, señor Smirnov _le respondo, a lo que él sólo sonríe de forma sexy y petulante.

_Vaya vaya _dijo irónicamente_. Al parecer no le caigo muy bien ¿eh?

_Bueno, si no fuera tan engreído y superficial _le digo de la misma forma_, puede que me cayera un poquito mej...

No puedo terminar ya que un extraña pero conocida sensación recorre mi espina dorsal.

Miro a mi alrededor, por todas partes. Se me es un poco difícil enfocar bien, ya que en estos momentos corre más alcohol que sangre por mis venas, a lo que termino completamente mareada, más de la cuenta...

Lo último que recuerdo es una voz tratando de despertarme porque caí desmayada, o eso creo.

...

¡Fuck!

Al abrir los ojos, en lo único que puedo pensar es en el estúpido y fuerte dolor de cabeza que me atormenta y en la puta luz que me despertó, dejándome prácticamente ciega.

No recuerdo haber abierto las cortinas de la ventana

Trato de centrarme y enfocar bien, pero, quedo en shock...

¿¡Pero, que mierda!?

Lo único que puedo enfocar es en que este no es mi departamento, y en que no recuerdo ni mierda de la noche anterior.

¿Que coño pasó anoche? ¿Dónde rayos estoy? y lo más importante ¿Cómo diablos llegué a este lugar?

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⏰ Última actualización: Jun 30, 2024 ⏰

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