Capítulo 3: Paraiso de los sueños

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(Sountrack MV alexa might night sun)

A mis tierno 15 ya tenía más que claro que el amor, la amistad, las fantasías y la esperanza eran cosas que solo podía disfrutar en los sueños por lo que estos se volvieron mi refugio mientras la música, la lectura, la danza y la escritura eran los únicos amigos que siempre estaban hay para consolarme en mis momentos más oscuros y dolorosos.
La hora de dormir era mi momento favorito del día pues era cuando porfin podía alegarme de la cruel realidad para ir a mi amado
mundo de fantacia donde solo conocía felicidad y risas, el único defecto que
tenía este hermoso mundo era que siempre desaparecía cuando el sol se alzaba en lo alto de los cielos cada mañana debolviendome a mi verdadera y dolorosa vida.
Me sentía mal por despreciar la realidad que tenía, mis padres no eran culpables de no saber como amar pero si de no enseñarme a proteger mi inocencia del mundo exterior, no eran responsables de mis defectos pero si de que estos me atormentaran, no eran culpables de mis miedos pero si de alimentarlos hasta que se convirtieron en grandes seres que me acechaban cada día.
Los padres siempre tratan de mostrarnos lo bueno y hermoso de la vida pero temen hablarnos de lo malo y difícil que puede ser sin saber que al pribarnos de esta información nos condenan a enfrentar batallas sin armas condenadonos a caer en manos extrañas que mayugan nuestros cuerpos y dejan grietas irreparables en nuestras almas, mentiras pintadas de promesas que rompen nuestras mentes inexpertas y palabras que dañan más que cuchillos lo que nos convierte en cobardes que temen enfrentarse al mundo los llamados raros que la
sociedad ataca sin saber lo que hemos tenido que pasar porque es fácil pensar que todo esta bien cuando aprendes a esconder lagrimas y moretones.

Memorias de un corazón roto Donde viven las historias. Descúbrelo ahora