Eran los primeros días de invierno, Prune se encontraba en su habitación algo mareado, con tos frecuente, sintiendo escalofríos, y una frente ardiente, con un fuerte dolor de cabeza. No obstante, él es de aquellas galletas que ponen el trabajo por encima de su salud.
- Ugh... Aún no puedo parar, debo tener todo listo. Cualquier cosa podría pasar en pleno invierno y debo prepararme. Es la poción número 512, solo me quedan algunas más.— Prune tose de nuevo, temblando y tratando de arroparse con su capa para evitar el ambiente frío a toda costa.
Mientras Prune hacia sus pociones, se dio cuenta de que uno de los ingredientes esenciales se había terminado.
— No, no puede ser. Tendré que salir a comprar.— Prune toma uno de sus abrigos y sale de su casa, más no contaba con que se aproximaba una tormenta de nieve.
Mientras caminaba, seguía tiritando del frío, pese a que hacía todo lo posible para mantenerse caliente. Observaba con detalle la belleza del paisaje invernal y los copos de nieve que caían lentamente. Sin embargo, sin previo aviso, los vientos se enfurecieron, el cielo se oscureció y la nieve comenzó a caer fuertemente en su abrigo.
— ¡Maldición! — Prune trató de seguir adelante, más le era imposible. Su masa frágil le falló y finalmente su cuerpo colapsó en medio de la nieve.— Supongo que no llegaré de nuevo a casa a terminar mi poción...
Antes de que sus ojos se cerraran por completo, Prune podía ver a la distancia en medio de la tormenta, la silueta de otra galleta que se acercaba lentamente. Su mente solo podía pensar en que quizá era otra galleta que se aprovecharía de él, tomaría su abrigo o su dinero y seguiría el paso.
Para él era claro que era su fin, afirmación completamente errónea en su mente, ya que, aquella silueta en medio de la nieve no era nada más ni nada menos que su novio Capsaicin, quien se dirigía a casa de Prune porque habían acordado pasar el invierno juntos en Parfaedia.
Capsaicin preocupado por el estado de Prune, rápidamente lo cargó entre sus brazos y se dirigió hacia su casa. Lo aliviaba saber que aún su corazón latía constantemente. Llegando a su hogar, Capsaicin le quita la ropa mojada y acuesta su helado cuerpo en su cómoda cama. Posteriormente, prepara algunas toallas de agua caliente y las coloca alrededor del cuerpo de Prune para que su temperatura se estabilice.
Mientras las toallas hacen efecto, Capsaicin se da cuenta de cómo la frente de Prune arde fervientemente, por lo que llega a la conclusión de que incluso antes de salir, Prune se encontraba enfermo, y conociendo a su novio estaba claro que salió sin importarle su salud.
Capsaicin suspira y solo coloca una toalla fría en su frente, después, enciende la fogata para calentar el frío cuarto y revisa la temperatura del cuerpo de su amado. Lastimosamente las toallas calientes no estaban ayudando, e incluso se enfriaban rápidamente, así que decidió tratar de calentarlo él mismo.
Capsaicin viste a su novio con sus cómodas pijamas y procede a acostarse a su lado, para abrazarlo fuertemente y arroparlo con las cálidas cobijas de su cama. De esta manera, era mucho más fácil calentar el helado cuerpo de Prune Juice.
Con el paso de algunas horas Prune finalmente abre lentamente sus ojos.
— Ngh... — Prune se queja un poco por el dolor de cabeza, mira a sus alrededores dándose cuenta que se encuentra en su casa, y que Capsaicin está a su lado... Un momento... ¡¿Capsaicin está a su lado?!— ¿Capsaicin?
Capsaicin abre sus ojos un poco adormilado.
— Vaya, vaya hasta que por fin la Bella Durmiente decide abrir sus ojos, ¿o debería decir la Bella Congelada?— Capsaicin ríe suavemente, a lo que Prune solo responde frunciendo un poco su ceño.
— ¿Qué estás haciendo aquí?
— Bueno al parecer se te olvidó que íbamos a pasar el invierno juntos, ¿no? Claramente no iba a llegar a finales de invierno tontito, y es obvio que se te olvidó por estar haciendo preparaciones, ¿no?— Capsaicin añade con una sonrisa.
— Es verdad, lo siento mucho. Sólo no quería que nos faltara nada y ya sabes cómo funciona mi mente.
— Igual querido, no debes poner tu trabajo por encima de tu salud, solo vas a empeorar. Dime qué es desde esta mañana que tienes fiebre.
— No... La fiebre comenzó ayer. — Prune tose— Sólo que no podía descansar, no podía dormir sin saber que tenía todo listo, solo tomé una poción energética y continúe mi trabajo.— Capsaicin suspira claramente preocupado por la respuesta de Prune.
— Para ser muy inteligente, eres muy tonto. De verdad, si no estuvieras tan enfermo ahora te daría un sermón, pero lo estás, así que solamente me queda consentirte. — Capsaicin responde acariciando gentilmente las mejillas de Prune, a lo cual Prune se sonroja y libera una suave sonrisa.
— Está bien, lo aceptó... Y por cierto, muchas gracias por evitar que me congelara.
— ¿Quién podría dejar morir a la ciruela más tierna de Earthbread?— Capsaicin se acerca y le da varios besos a lo largo de su cara.
— ¡Je, je, je Capsaicin basta! ¡Acabo de despertar, no es justo! — Prune solo sonríe a la vez que se sonroja, pero es claro que disfruta compartir esta clase de momentos.
Es de esta manera que Capsaicin se convertiría por algunos días enfermero exclusivo de su amado Prune, abrazándolo constantemente, preparando remedios e incluso su té favorito. También le ayudaría a barrer las flores marchitas que salen durante el otoño y cubren el pelo de su novio, pero que este no barre al estar muy ocupado preparando sus pociones.
Y así los dos pasarían de maravilla su primer invierno.
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Prune x Capsaicin Oneshots (En Edición)
FanfictionHistorias cortas del bello ship entre Prune y Capsaicin. Los personajes no son míos, pertenecen al juego "Cookie Run Kingdom" habrá un espacio para recibir requests, aunque me demoraría un poco en escribirlos :p.
