¿Y que piensas hacer, una hora en el baño? - pregunto Henry, tirando el envase del pudin al tacho
Podemos hablar... O no hablar - respondió Patrick, poniéndole seguro a la puerta. Antes de acercarse a Henry
Henry entrecerró los ojos
Podemos hacer cualquier cosa... - murmuró Patrick, pasándole una mano a Henry por la nuca, jugando con su pelo, sin tocar la parte de arriba para no despeinarlo
Henry se quedó quieto cuando los dedos de Patrick se deslizaron por su nuca, jugando con los mechones de pelo de la parte baja, sin subir hasta arriba para no despeinarlo del todo. El roce era lento, casi distraído, pero cada movimiento enviaba una corriente que le bajaba por la espalda y le apretaba el estómago.
No me toqués el pelo - masculló Henry, pero no se apartó. Su voz salió baja, sin fuerza real, como si la orden fuera más para convencerse a sí mismo que a Patrick. El cuerpo le traicionaba. los hombros se le relajaron apenas, la respiración se le aceleró un poco.
Patrick no quitó la mano. La dejó ahí, los dedos enredándose con suavidad, masajeando con la yema del pulgar justo donde empezaba el cuello. Se inclinó un poco más, hasta que su aliento rozó la oreja de Henry.
No te estoy tocando el pelo, Te estoy tocando la nuca. Es diferente - contesto Patrick, con esa voz ronca que siempre usaba cuando quería sonar inocente
Henry bufó por la nariz, pero el sonido salió más como un suspiro que como bronca
Sos un idiota - Murmuró Henry, pero no se movió. No lo empujó. Solo se quedó ahí, apoyado contra la pared fría, sintiendo cómo los dedos de Patrick seguían jugando, bajando un poco más hasta rozar la columna con la punta de los dedos.
Patrick sonrió contra su oreja, el gesto apenas visible en el reflejo empañado del espejo.
Henry apretó los labios, sin respuesta. La pared detrás suyo estaba cada vez más cerca. O tal vez era Patrick el que se acercaba más de la cuenta.
Hace frío ¿No crees? - pregunto Henry, desviando la mirada
¿Frío? ¿Tenes frío, amorcito? ¿Querés mi campera? - pregunto Patrick, la voz ronca y suave, casi un susurro
Henry sintió que el estómago se le contraía otra vez. Intentó mantener la cara seria, pero la comisura de su boca traicionó un temblor que no pudo controlar.
Sin esperar respuesta, Patrick se quitó la campera con un movimiento fluido, la sacudió un poco para sacarle el polvo del colegio y la pasó por los hombros de Henry. La tela era pesada, olia a una mezcla entre la colonia de Patrick y a algo más indefinible que era solo él. Cuando la campera cayó sobre los hombros de Henry, Patrick la acomodó con cuidado, subiendo el cierre hasta la mitad, las manos rozaron apenas el pecho de Henry al hacerlo.
Henry se quedó quieto, con los brazos todavía cruzados, pero ahora con la campera cubriéndolo como una manta improvisada. El calor residual del cuerpo de Patrick estaba pegado a la tela y se filtraba directo a su piel. Tragó saliva, mirando al piso.
No necesitaba la campera - murmuró Henry, pero no se la sacó. Al contrario. se la ajustó un poco más, como si no quisiera que se cayera.
Patrick sonrió chiquito, esa sonrisa que no era burla ni victoria. Solo alivio.
Te ves lindo con ella - susurro Patrick, más bajo esta vez, como si lo dijera más para sí mismo que para Henry. No había burla. Solo una especie de ternura cruda que no se molestaba en esconder.
Henry sintió que el calor le subía hasta las orejas. Intentó mantener la expresión dura, pero la comisura de su boca tembló otra vez, traicionándolo.
No soy lindo - contesto Henry, desviando la mirada hacia el espejo empañado. pero sonó más como un intento de defensa que como una verdad. La voz le salió baja, casi avergonzada.
Patrick ladeó la cabeza
Mentira. Te ves lindo con mi campera. Te ves lindo cuando te ponés rojo y tratás de disimularlo. Te ves lindo cuando me decís que no te toqué el pelo pero no me apartás la mano. Te ves lindo siempre, Henry. Aunque te joda admitirlo. - dijo Patrick, sin burla
Henry levantó la vista de golpe. Los ojos se encontraron con los de Patrick, y por un segundo no hubo escapatoria.
Patrick lo estaba viendo de verdad, sin máscaras, sin juegos. Y Henry… Henry no pudo bajar la mirada.
No digas esas cosas - susurró Henry, pero no había fuerza en la orden. Solo confusión. Y algo más suave debajo.
Patrick no se acercó más. Se quedó exactamente donde estaba, pero con la mano ahora quieta sobre su hombro, solo apoyada, sin apretar
No las digo para que las creas, las digo porque son verdad - contesto Patrick, sin apartar la mirada.
El timbre sonó, la hora había llegado a su fin.
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Henry X Patrick
FanfictionAmigos, enemigos o algo más? Pasaron de ser amigos a odiarse sólo por una discusión... Pondrán tener dieciocho pero siguen siendo algo... Sensibles
