capitulo 24

758 62 0
                                        

Henry se despertó exaltado al recordar que ya era jueves y debía ir al colegio. Se incorporó de golpe, con el corazón latiéndole fuerte, mirando alrededor sin entender por un momento dónde estaba. Tardó un par de segundos en reconocer el cuarto ajeno, el leve desorden, la cortina que apenas dejaba pasar la luz, y... el peso sobre su brazo.

Bajó la vista.

Patrick estaba abrazado a él. Dormido profundamente, con el rostro pegado a su hombro y una mano enredada en su camiseta como si temiera que se escapara. La boca entreabierta, el cabello despeinado y un rastro de baba marcando la almohada.

Henry se quedó helado.

Mierda - susurró Henry, intentando moverse sin despertarlo.

Patrick murmuró algo ininteligible, se revolvió un poco, pero no soltó su camiseta. Al contrario, se aferró más fuerte, enredando una pierna por encima de las suyas.

Henry puso los ojos en blanco y, con un movimiento brusco, intentó soltarse.

Mala idea.

Patrick, medio dormido y todo, reaccionó como si le estuvieran robando su manta favorita. Lo abrazó con más fuerza, pegándolo aún más a su cuerpo.

¡Dios, Patrick! - murmuró Henry entre dientes, luchando contra el abrazo como si fuera una camisa de fuerza con sentimientos.

El otro soltó un gruñido, y hundió la cara en su cuello.

No te vayas, Hen... Sos cómodo - murmuró Patrick, con la voz arrastrada de quien claramente seguía borracho o demasiado dormido para entender qué pasaba.

Henry se puso rojo al sentir el aliento cálido de Patrick justo bajo su oreja. ¿Cómodo? ¿Cómodo?

¡No soy una maldita almohada! - contesto Henry en un susurro furioso, intentando zafarse de nuevo.

Patrick solo murmuró algo como “mhm” y, sin abrir los ojos, deslizó la mano que tenía enredada en su camiseta... directo a su cintura.

Henry se quedó paralizado... congelado como si lo hubieran pillado haciendo algo ilegal. La mano de Patrick descansaba justo en su cintura, con los dedos colándose apenas bajo el borde de su camiseta. Y lo peor. parecía que lo hacía sin ninguna conciencia. Como si fuera lo más normal del mundo.

No. No, no, no - murmuró Henry, sintiendo que su dignidad daba un grito ahogado.

Tragó saliva. Tenía dos opciones: arrancarse de un tirón y despertarlo de golpe o... quedarse ahí

El problema era que, a pesar de todo, el calor que irradiaba Patrick era ridículamente reconfortante. Y estaba tan... pegado a él, como si realmente no quisiera soltarlo.

Henry cerró los ojos con fuerza. No porque quisiera dormir otra vez, sino para no ver lo cerca que tenía su cara.

Esto no está pasando - susurró Henry, casi suplicando a alguna fuerza superior.

Pero Patrick respondió con un suspiro tranquilo, y sus dedos se movieron un poco, como acariciándole la piel sin querer

Henry abrió los ojos como si le hubieran tirado un balde con agua helada, e intento zafarse está vez de manera más brusca, ya no le importaba si Patrick se despertaba

El movimiento hizo que Patrick entreabriera los ojos, aún somnoliento, y frunciera el ceño confundido al verlo tan alterado.

¿Hen? ¿Qué pasa? - murmuró Patrick, con voz ronca

¿¡Que qué pasa!? - Pregunto Henry en un susurro cargado de frustración

Patrick parpadeó un par de veces, como si todavía procesara lo que estaba oyendo. Luego, lentamente, se acomodó sobre el colchón sin soltar del todo su agarre, y esbozó una sonrisa somnolienta.

Henry X Patrick Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora