capitulo 11

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Después de ver como la chica de ojos verdes me dejaba ahí sola con todas las dudas en mi cabeza, saque mi celular y me dispuse a escuchar música. Miraba toda la ciudad desde lo alto de aquel edificio. La niebla llenando el cielo de esa fría tarde. Después de un rato de estar allí, decidí que ya era hora de ir a casa. Baje al primer piso a mi casillero por mi mochila y mi skate. Salí del edificio rodando hacia mi casa, al llegar entré a mi casa y me fui directo a mi cuarto, arroje mi mochila en algún lado de la habitación y me tiré sobre mi cama mirando el techo, saque mi celular del bolsillo de mi jean y miré la hora 4:35 pm luego desvié mi mirada a mi brazo y vi el yeso, recordé inmediatamente que hoy me lo quitaban!. Rápidamente me levanté de la cama y agarre mi skate, baje y Salí de mi casa en dirección al hospital. Llegue y entré, me acerque a recepción y me atendió una chica

-Buenas tardes, ¿en qué le puedo ayudar?

- Ehm hola, necesito ver al doctor Hernández

-¿Tiene cita con él?- Dijo mirando la pantalla del computador y luego a mi

-Ahm sí, pero no recuerdo a qué hora era-dije apenada

-Nombre- dijo regresando la mirada a la pantalla del computador

-Charlie... Charlie Miller-

-Uhm un segundo- y empezó a teclear rápidamente

-Su cita era hace 40 minutos- dijo regresando la mirada a mi

-¿Qué!?- Mis ojos se abrieron

-Si, como lo escucha.-Me aleje del mostrador un momento mientras pensaba

-Y si en un momento libre me atiende?

-Señorita no puedo hacer eso-Me estaba frustrando, necesitaba hacer algo ya. Espere a que la recepcionista se distrajera y corriendo me adentre en el pasillo, mientras corría por los pasillos trataba de recordar que habitación era...

-uhg cuál era? Piensa, piensa... 67B! -Me subí a mi skate y rodé hasta la habitación. Abrí la puerta y encontré a un doctor y a una enfermera en pleno ajetreo.

-Huy no invitan?- ambos miraron asustados, no podían formar palabra- Eso pensé, mejor pónganle seguro a la puerta- les guiñé el ojo y ellos asintieron. Cerré la puerta dispuesta a irme, pero recordé a que venía. Volví a abrir la puerta y se repitió la misma escena, solo que ahora la enfermera estaba totalmente descubierta *Ahora la que no puede formar palabra eres tu* Cállate idiota, además, ¿Cómo carajo pudo quitarle la blusa tan rápido? Eso es del demonio!

-Oigan, ¿saben dónde está el consultorio del doctor Hernández?

-7...8....A- dijo la enfermera tratando de recuperar el aliento

-Gracias linda-iba a salir pero...-Oigan, enserio deberían poner el seguro-Él me fulminó con la mirada. Cerré la puerta y me dirigí a mi destino con una sonrisa en el rostro.

-Rodando, rodando, por el hospital na,na,na,na,na...

Llegué a mi destino, toque la puerta, como nadie abrió esperando que no hubiera nada extraño ahora. Gracias a dios no había nada, solo el doctor mordiendo una manzana.-.

-Buenas tardes doctor, ¿puedo pasar?

-Pues ya estás aquí, pasa

-Ahm disculpe por el retraso, tuve un problema pero ya estoy aquí

-Eso veo-Que actitud tan mala, no recuerdo que haya sido así la última vez

-Bueno, puede quitarme este maldito yeso ya? Tengo una cita por la noche

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⏰ Última actualización: May 17, 2017 ⏰

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