En el jardín donde el sol despide
sus rayos suaves al atardecer,
se encuentra el amor que no se olvida,
el amor que se aprende a querer.
Con tus virtudes y tus fallas,
eres el alma que yo elegí,
no cambiaría tus batallas
porque de ellas yo también aprendí.
Tu risa y tus lagrimas son mías,
tus miedos también los compartí,
acepto tus días y tus noches frías,
porque en ellas, también sobreviví.
En este amor sin condiciones,
sin querer perfección hallar,
amo tus dudas, tus decisiones,
y lo que eres sin cambiar.
Así, en la trama de nuestros días,
con cada rayo de luz y sombra,
te amaré más sin tonterías,
porque en tu ser, mi amor se nombra.
L.V
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Amor En Cada Verso.
PoesíaAmor en cada verso es una conmovedora colección de poesías que exploran las múltiples facetas del amor. A través de cada capítulo, se revelan cada tonalidad del amor, desde lo crudo hasta lo romantizado. Cada poema es una ventana al alma, ofreciend...
