¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
—Ya perdí Bangchan, Jisung tiene a Lee Minho y yo aún no puedo decirle a Hyunjin cuánto me gusta sin paralizarme por culpa de su ridícula y tierna sonrisa.
—Felix, deja el drama, no es tan difícil.—Bangchan hizo una mueca y su foco se prendió—¿Y si le escribes una carta? Se la entregas y ahí su "tierna sonrisa" no te va a impedir confesarte.
—No, si lo veo me dará un ataque de nervios.
—Me rindo, eres un caso perdido. Iré a buscar a Seungmin, faltan diez minutos para que acabe el receso y dijo que trajo pastel de tres leches.
—Ujum…
—Nos vemos—tocó el hombro de Lee.—piénsalo le guiñó un ojo.
Se fue dejando a Felix solo sentado en una escalera, mientras los demás alumnos paseaban a su alrededor.
Entonces escondió su rostro entre sus piernas y las rodeó con sus brazos. Ya se estaba resignando a la idea de que Hyunjin sintiera lo mismo y tal vez nunca podría decirle cuan loco estaba por ese hermoso moreno.
—Maldito Hyunjin, maldita sonrisa con ese maldito hoyuelo.. Por su culpa no puedo decirle lo mucho que me gusta y quisiera ser su novio... Lo odio, lo odio, lo odio.
Balbuceaba algo enojado, lo que no se daba cuenta era que ese chico al cual estaba acusando divertidamente, lo miraba de la misma forma y se había sentado sigilosamente a su lado reposando su mejilla sobre una de sus manos. Y si, la sonrisa con el hoyuelo también apareció.
Hyunjin sabía lo hermoso que era Felix, un chico alegre, muy extrovertido, algo torpe a veces, pero con un corazón tan puro y que muchas veces amaba poder decir que era su amigo.
¿Pero sabes de que estaría orgulloso? De decir que esa australiano era su novio, el chico más lindo y espontáneo que vio en su vida.
—Auch, no sería un honor ser odiado por Lee Felix. —habló haciendo sobresaltar al mayor, quien se estampó contra la pared de la escalera y miró con susto al moreno.
¿Había escuchado todo lo que dijo? Ahora se sentía peor.
—Por favor, dime que no escuchaste nada. —le rogó tragando fuerte, pero su fin llegó cuando notó la característica sonrisa del rubio en su rostro.
Hyunjin rió bajito. —Escuché lo suficiente.
—Mierda —maldijo Felix.—soy patético.
—No, no eres patético.
—Sí, si lo soy.
—Que no Felix—replicó el coreano y tomó las muñecas del mayor. — mírame.
El por instinto hizo caso, admirando esos lindos orbes chocolate y oscuros pero que su vista brillaban más que la luna.
Lee Felix era un chico se dejaba salir con facilidad sus opiniones y llegaba a ser muy imprudente a veces, no media la capacidad de sus acciones o no tenía presentimientos de cuáles serían los resultados, cuando se trataba de Hyunjin y su sola existencia todo cambiaba, se conocían hace mucho y decía ser su mejor amigo, compartían salón, comían juntos y salían muchas veces. Nunca le dijo cómo se sentía porque una simple sonrisa se lo impedía, pero hoy al ver a Jisung obtener el corazón de Minho creía haber perdido a Hyunjin para siempre y no iba a dejar que aquello pasara.
Entonces, con todo el coraje acumulado se atrevió a tomar por el cuello al más alto y acercar sus rostro en un rápido beso que fácilmente pudo darles tiempo a ambos en conocer sus labios por primera vez.
—Me gustas Hyunjin, me gustas desde hace mucho y me gustaría saber si te sientes igual, pero si solo me ves como un amigo yo te entenderé.
Por fin lo había dicho.
Cerró sus ojos con fuerza esperando un rechazo inédito.
Para Hyunjin eso no iba a pasar, ni hoy, ni mañana, ni nunca.
—Yo también, Felix.—El mencionado abrió lentamente sus ojos y miró a Hyunjin.
—T—tú.
—Si, es lo que escuchaste Felix. Hace mucho me di cuenta lo mucho que me gustabas pero nunca encontré el momento para decírtelo.
—Y Yo pensé que tú y M—Minho... Q—que ustedes se gustaban.
—¿Minho y yo? —cuestionó divertido, Felix asintió.
—P—pero pasaban tanto tiempo juntos que me dejaste a un lado..
—Lo sé, y lo siento, solo lo estaba ayudando a planear su confesión para un chico que le gustaba mucho y por eso pasé estás últimas dos semanas con él... Oye, de verdad lamento si te sentiste desplazado... O que pensaras que gustaba de el.
—Oh Dios mío, qué idiota... Bangchan tenía razón, soy un exagerado.
Felix se cubrió la cara con pena, estaba muy avergonzado. Qué iba a pensar Hyunjin de el ahora.
Hwang quitó las manos de su rostro y lo obligó nuevamente a verlo.
—Quiero que seas mi novio.
Dijo con una sonrisa asomándose en una esquina el bendito hoyuelo y Felix maldijo internamente.
—S—sí... —respondió, luego abrazó a la menor escondiendo su rostro en su hombro. —solo te pido que dejes de sonreír de esa manera.
—¿Qué manera?—provocó Hyunjin, el sabía a qué se refería.
—Ugh, tú sabes... Así... Adorable y con ese hoyuelo, sabes que efecto tiene en mí cada que lo veo.
Hyunjin rió y ambos se separaron.
—No lo haré. —sonrió de lado todo presumido.
—Eres tan malo…
—También te quiero
Felix rodó la mirada.—mejor dame un beso.
Y el moreno se lo cumplió, aunque la campana lo asustó eso no los detuvo y compartieron una vez más sus labios en un lento y romántico beso.
Fin.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.