El tiempo pasó y, a medida que se acercaba el fin del semestre, Daniel decidió que era hora de confesar sus sentimientos a Sergio. Sabía que era un riesgo, pero sentía que no podía seguir ocultando lo que sentía.
Una noche, después de un partido particularmente intenso, Daniel reunió el valor para hablar. Estaban en la terraza de la casa de Sergio, mirando las estrellas.
—Sergio, necesito decirte algo —comenzó Daniel, su voz temblando ligeramente—. Lo que siento por ti ha cambiado. No es solo amistad para mí. Estoy enamorado de ti.
Sergio se quedó en silencio por un momento, y Daniel pudo ver la sorpresa y la confusión en sus ojos.
—Daniel, no sé qué decir —respondió Sergio finalmente—. Nunca quise lastimarte, pero no siento lo mismo. Para mí, esto es solo diversión. No puedo estar contigo de esa manera.
El rechazo fue devastador para Daniel. La esperanza que había construido se desmoronó en un instante. A pesar de su dolor, trató de mantener la calma, aunque la tristeza y la humillación eran evidentes.
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ENTRE LA CANCHA Y CONFUSION
Short StoryA VECES NO SIEMPRE PODEMOS HACER QUE LAS PERSONAS SIENTAN LO MISMO QUE NOSOTROS, A VECES DAMOS.MAS DE LO QUE DEBEMOS O NOS CONFUNDIMOS, OLVIDANDONOS DE NOSOTROS Y DE CUIDARNOS Y DARNOS AMOR Y AL FINAL TERMINANDO NOSOTROSENTREGANDO NUESTRA VIDA AL OL...