Sonrisa de miel, que eriza la piel.
Ojos café claro, igual de hermosos que un lago.
Piel delicada de porcelana
Tan frágil como si fuera el de una taza.
Sus cabellos oscuros como la noche.
Se despeinan mientras vamos en su coche.
Sus rizos se enredan.
Y ellos disfrutan de los minutos que les quedan.
Pues el tiempo llega y los atrapa.
Su carisma nunca falta.
Como un cuento de hadas.
Pues la hace reír a carcajadas.
Alegre, tranquilo y misterioso.
Así es este chico de ojos preciosos.
Listo, amable y bondadoso.
Así es este chico tan divertido y gracioso.
Que le hace reír, que le hace feliz.
Que en invierno le hace derretir.
pan tostado y alto, como un amanecer encantado.
Pues calor le brinda cuando está a su lado.
Labios finos y lindos, que confunden sus sentidos.
Niño lindo, niño bonito, una vez ella le dijo.
a veces directo, a veces audaz
Tan brillante como una estrella fugaz.
Pero las estrellas se apagan.
Y los cuentos de hadas se acaban.
Así era esto que tenían tan especial.
tan ligero pero tan esencial
como un desayuno de café, pan y miel.
Sobre todo si ella estaba junto a él.
ESTÁS LEYENDO
𝑆𝑖 𝑠𝑎𝑏𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑎𝑚𝑜𝑟, 𝑆𝑎𝑏𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑑𝑜𝑙𝑜𝑟
Poesía¿ Alguna vez sentiste las palabras ? Para todos esos lectores que hablan desde lo profundo del corazón y del alma Quizá no te conozca, pero tal vez pueda describirte, verás recuerdos y memorias, verás a esas personas que marcaron tu vida, e incluso...
