Viernes 19:37 pm
El clima nos da un respiro, la temperatura oscila los 13° centígrados, estoy frente al espejo de mi baño terminando mi maquillaje, me rocío un poco de perfume y agarro mi bolso y la credencial que nos mandaron en la última reunión. Francisca "Bianchi", una vez más escribieron mal mi apellido...
Salgo en búsqueda de un taxi para llegar al lugar del evento; el viaje es silencioso, tanto que asfixia; el auto se detiene en el destino y suelto todo el aire que sin darme cuenta estuve reteniendo. Que insoportable se me hace el silencio; pago rápidamente y salgo.
El lugar es bastante elegante; hace que me sienta un poco fuera de lugar. Cuelgo la credencial de mi cuello y me acerco a la recepción. Me reciben con normalidad e ingreso. El lugar es un pequeño salón en el edificio donde se ubican también las oficinas comerciales del sello. Diviso muchos rostros, la mayoría desconocidos. Escaneando rápidamente la sala, me encuentro con una mirada familiar. Me acerco a paso apresurado.
-Fran -comienza a hablar Josh, mi compañero de área. - Comenzaba a creer que eras solo un torso; me sorprende que cuentes con piernas.- Finaliza con tono divertido.
-Es un placer, Josh, se me hace raro verte fuera de un encuadre; me sorprende también que no traigas un botón para silenciarte -bromeo. -Quizás eso sea un problema a futuro -Culmino desatando la risa entre ambos.
Del equipo, Josh es el más cercano; es con el que compartimos más afinidad; me gusta mucho su trabajo y sus formas de trabajar; confío plenamente en su mirada y eso es muy importante en la modalidad grupal, en el trabajo colectivo, para poder entender esto como un todo.
Bromeamos e intercambiamos un par de comentarios sobre el proyecto. Para ser sincera, nos chusmeamos algunas cosas que por tener encuentros virtuales no pudimos compartirnos.
-El primer show va a ser en Belfast, en mes y medio. Está siendo increíblemente imposible lidiar con los operarios de montaje -comenta Josh evidentemente frustrado mientras bebe de su whisky. -No logran comprender que deben apegarse a los planos; cada vez que voy a supervisar me encuentro con algo -finaliza empinado su vaso.
-Podríamos coordinar una reunión con ellos, con el jefe de área también; las plantas y los cortes están perfectamente detallados; quizás necesiten comprender el por qué insistimos con la exactitud de las medidas y proporciones -digo meneando levemente mi copa de vino con la mirada en ésta. - 15 centímetros menos o más podrían traducirse en un siniestro comento con falsa preocupación, levantando la mirada hacia Josh, provocando la risa contagiosa de este.
-Si creo que eso podría funcionar, no quisiera tener que recurrir a la violencia, pero podríamos esconderles las herramientas, y quizás pueda desparecer alguna soldadora -bromea Josh mientras alguien del personal le acerca otro vaso. -Gracias -finaliza.
Bromeamos un rato hasta que decidimos levantarnos para conocer y presentarnos con el resto del equipo.
Estamos en un pequeño grupo conversando trivialidades, me siento un poco observada, pero concluyó en que es solo un pensamiento ansiógeno. Llevo la copa de vino a mis labios y doy un trago; un par de gotas se derraman por mi comisura; siempre me pasa lo mismo, 23 años y no sé tomar de una puta copa. Me limpio rápidamente, un poco avergonzada y pidiéndole a Dios que nadie haya visto eso.
Me incorporo nuevamente a la conversación, ignorando la sensación de tener una mirada pesada sobre mí.
23:59 pm
La música resuena un poco más fuerte que antes y el ambiente parece estar más descontracturado; puedo notar cómo poco a poco la fiesta va cambiando su impronta. Dentro del equipo de producción conocí a Candelaria y Sebas, un matrimonio de uruguayos. Los tres nos miramos cuando reconocemos una melodía particular.
Llega al club con el combo, rápido la vi lejos; se pintaba los labios y la copa como espejo. Coreamos los tres: -Qué pegado está el biza, por favor -comenta Sebas mientras bailamos.
Vuelvo a sentir una mirada, volteo rápidamente, pero no encuentro a nadie, están todos en la suya, que aburridos son los ingleses, no les corre sangre por las venas, estoy segura.
Sabia que Niall estaba acá, escuche varios comentarios a lo largo de la noche, me acerco a buscar otro trago y mientras aguardo observo a mi alrededor, recorro el salón con mis ojos paseándolos entre la gente y entonces lo encuentro , rodeado por un grupo de personas que parecen estar entrevistándolo, se ve cansado, lleva un pantalón sastrero azul profundo con una remera del mismo tono, su cabello castaño le sienta muy bien, al igual que los años, es como el vino este muchacho, entre mas añejo mas rico pienso mordiendo levemente el interior de mi mejilla izquierda, no se cuanto tiempo pasa pero debo haberlo observado con descaro porque este nota mi mirada y me la devuelve, divertido, casi riéndose de mi. Me alza una ceja y aparto la mirada con rapidez. Siento la cara caliente, me retiro y me pierdo entre la gente en búsqueda de Josh. Llegó hasta el que se encuentra conversando con otra gente. Recupero el aliento y me incorporo a la charla. Observo la hora en el reloj de Joshi: 2:47 am. Decido que es hora de volver a casa, saludo a unos pocos y me despido de Josh. Quedamos en encontrarnos en estos próximos días. Lo abrazo y me encamino hasta la salida. Otra vez esa mirada pesada en la nuca. Volteo rápidamente y me encuentro con esos ojos azules que me observan con seriedad, inexpresivos. Quito mi mirada y continuo con mi camino. La caminata se me hace más difícil por la incomodidad; siento que olvide cómo hacerlo, un pie después del otro, y así logro salir del recinto. Paro un taxi y, al sentarme suelto el aire contenido, el auto se detiene, le pago y me acerco a la entrada de mi departamento. Abro la puerta y voy desabrochando mis tacos. Me descalzo y voy hacia el baño a retirar mi maquillaje, me desvisto e ingreso rápidamente a la ducha, sumergiéndome en el agua caliente, enjuago mi pelo y lavo mi cara con el gel de limpieza facial, cierro el agua y agarro la toalla para comenzar a secarme. Pienso en Niall y no puedo evitar sonrojarme; tenía barba de un par de días. Imagino el roce de esta sobre mi piel y me acaloro. Alejo rápidamente esos pensamientos, sintiéndome inapropiada. Es la ausencia de tacto, estoy segura.
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NICE TO MEET YA
FanfictionEsta ciudad parece estar desarrollada en matices de grises; si bien el frío y la lluvia la inundan, las temperaturas bajo cero se vuelven insignificantes a tu lado, insignificantes como yo. Tenés la mirada más fría que pude presenciar.
