—¿Éste?
Asiento.
—Joder, eres un chico travieso, Renjun.
—Pero te gusta follar a un chico travieso. Tu pequeña zorra sucia.
—Me encanta.
Empuja al Sr. Lee en mi culo y me folla lentamente mientras está masturbando mi pene. Muerdo mi labio otra vez así no grito. Adoro que me atienda en todas partes. Una tercera polla encajaría en mi boca, dándome todo lo que podría querer. Se me hace agua la boca ante el pensamiento de una verga dura contra mi lengua.
Me besa con la boca abierta mientras ambos cabalgamos las endorfinas lentamente hacia la terminación. No es follar hasta sacarte los sesos esta vez. No queremos hacer demasiado ruido. Y parece que el Sr. Lee quiere hacerse durar tanto como sea posible. Me corro tres veces más antes de que él finalmente no pueda retenerlo más y se deje ir.
Agarra mis caderas y empuja una docena de veces antes de que se rinda. Se corre en mi culo, llenando el pasaje de mi espalda con su semilla caliente. Su polla tiene más de siete espasmos antes de que finalmente se detenga. Aprieto su eje con mis músculos anales. Él jura, luego ríe tranquilamente.
El Sr. Lee se retira así puedo girarme para encararlo. Nos besamos, nuestros miembros enredados en un abrazo de amantes. Acaricio el lado de su mandíbula. Su barba de cinco en punto se siente áspera contra la piel lisa de mi palma. Me doy cuenta que nunca me ha importado demasiado ningún hombre como me importa él. Por supuesto no le diré eso. No quiero asustarlo.
El Sr. Lee siempre tendrá un lugar especial en mi corazón. Es el primer hombre con el que alguna vez he fantaseado. Cuando me masturbé por primera vez, me lo imaginé tocándome. Cuando mi primer novio tomó mi virginidad, cerré mis ojos e imaginé al Sr. Lee tomándome.
Siempre ha sido el Sr. Lee Jeno. Mi hombre de fantasía.
Quiero decirle mil cosas sobre mis sentimientos. Mis emociones. Pero era mejor que no lo hiciera. No quiero arruinar el momento.
El Sr. Lee parecer ser del tipo de hombre que no comunica sus sentimientos con palabras. Así que solo nos besamos. Y nos tocamos. Y nos besamos hasta que ambos caímos dormidos.
En la mañana despierto y veo que el Sr. Lee se ha ido. Como también el Sr. Rush. Me imagino que lo ha tomado como recuerdo y no me importa. En realidad, parece un poco dulce.
Probablemente quería algo que le recordara nuestro encuentro.
Eso o quería usarlo en sí mismo.
Río. No. El Sr. Lee es demasiado macho para hacer algo como eso.
Más tarde, mis padres me llevaron a Busan National University y soy dirigido al mundo real, viviéndolo por mi cuenta por primera vez.
Y no puedo esperar.
Cuando llego a la escuela me entero que tengo un compañero de cuarto llamado Donghyuck y que le encanta el sexo, adora la experiencia, y lo hacemos juntos. No me toma mucho darme cuenta que la vida universitaria es divertida. Trabajo duro y juego duro.
No salgo en citas. Odio tener novios, porque siempre se ponen celosos y machos cuando coqueteo con otros hombres.
Soy un coqueto y no me disculpo por ello.
He follado a muchos chicos ahora, pero ninguno de ellos ha sido tan especial como el Sr. Lee.
Y no he escuchado nada de él desde esa noche especial. Honestamente, estoy un poco decepcionado.
Imagino que al menos podría coger el teléfono y decir hola. Entonces otra vez, probablemente no quiere hacerlo y no debería esperar demasiado. Había sido una cosa física. Eso era. Aun así, me pregunto sobre él.
Llamo a papa el fin de semana y le pregunto por el Sr. Lee.
—Oh, Jeno fue enviado a Irak no mucho después de que te fueras.
¿Qué?
—¿Está bien, no ha sido asesinado ni nada de eso? —No podía evitar que un rastro de preocupación se filtrara en mi tono.
—Supongo que está bien. Sabes cómo son las personas de operaciones especiales. Sabríamos si ha salido herido o algo así. Estamos en la lista como su contacto de emergencia. ¿Por qué? —Mi papá suena sospechoso y yo doy marcha atrás.
—Nada. Solo curiosidad. Leí que un montón de soldados murieron en Irak este mes. Sería horrible si fuera uno de ellos.
—Oh, sí, sé lo que quieres decir. No te preocupes, cariño. Él está bien.
Lamo mis labios, rezando porque él tenga razón
—Eso espero.
Dos meses pasan y hago lo mejor que puedo para sacarlo de mi mente.
Pero más tarde finalmente escucho sobre el Sr. Lee.
En realidad, él simplemente apareció en el campus. Estoy hablando con mis amigos después de clases cuando levanto la mirada y veo a un hombre con camisa blanca y vaqueros descoloridos subido en un sedán genérico. Lo miro fijamente, mi corazón latiendo. Lee Jeno. En carne y hueso. Aquí.
No pienso, simplemente corro hacia él y salto hacia sus brazos, lo beso antes de que pueda decir algo. No me importa si alguien está viendo. O si él me dobla la edad. No se ve lo suficientemente viejo para ser mi papá, quizás es su entrenamiento militar que lo mantiene luciendo en forma y joven.
—Te extrañé —confieso—. Realmente lo hice.
—También te extrañé —Mira alrededor—. ¿Hay algún lugar donde podamos hablar?
—¿Te estás quedando en un hotel?
—Stanford Inn Busan.
Lamo mis labios, doliendo por probarlo de nuevo.
—Vamos allí.
Manejamos a su hotel y subimos a su habitación. Apenas cierra la puerta antes de que salte sobre él.
¿Qué puedo decir?
Realmente lo extrañé. Nos desvestimos uno al otro, tirando la ropa. Estoy en la cama cuando me abandona para hurgar en su bolso, sacando algo y sosteniendo en alto en triunfo.
Es el Sr. Rush envuelto en plástico.
—Robaste al Sr. Rush -Río.
—Quería recordar tu olor. Tu sabor —Se sube a la cama a mi lado y se estira para acariciar mi cabello —No sé si quieres escucharlo, pero he estado pensando en ti todo el tiempo.
—Infiernos, yo pienso en ti todo el tiempo —Sonrío.
—De ninguna manera.
—Honor de scout —Pongo dos dedos juntos y toco mi frente.
Su mirada permanece fija en mí.
—Renjun, no quiero entrometerme en tu vida personal, pero me preguntaba si podíamos seguir viéndonos de vez en cuando.
Sonrío. Me gusta a donde va esto.
—¿Cómo novios?
—Tu papá me matará si.
Lo beso para callarlo.
—Él no tiene que saberlo. Mi familia no tiene que saber lo que estamos haciendo. Somos adultos. Es nuestro propio asunto si nos estamos viendo. Sería nuestro pequeño sucio secreto.
El Sr. Lee asiente y se une a mi sonrisa.
—Sería nuestro pequeño sucio secreto.
FIN.
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s.c - noren
FanfictionHe querido follarlo desde que cumplí diecisiete. O más bien he querido que me folle desde que cumplí diecisiete. adp.