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Sunoo y Jisung iban callados en la parte de atrás de la patrulla por miedo a que si hablan les dijeran algo o los regañaran... Habían pasado tantas cosas que no sabían exactamente que hacer para no verse sospechosos.

Llegaron a la Comisaria y el oficial se bajo para abrirles la puerta, los ayudó a bajar y entraron. La patrulla donde venían Sana, Yeonjun y Kai aún llegaba por lo que solo eran ellos dos. Los llevaron a un lugar donde les dijeron que esperarán ahí, ambos chicos se sentaron juntos por el miedo y el oficial salió.

—Estamos en serios problemas...—susurro Sunoo a Jisung.

—¿Lo dices por... eso?

—Sí... Tarde o temprano encontrarán a la chica y dejamos algunas cosas muestras en el lugar... No creo que salgas afectado de esto pero Yeonjun, Sana, y yo sí.—dijo con algo de miedo, Jisung agarro su mano para calmarlo.

—Tranquilo, todo estará bien, Sunoo. Somos menores de edad lo máximo que pueden hacer es llevarnos a la correccional...

—Al menos de que nos juzgue un juez como adultos.

—Ah... Buen punto... Pero no hicimos nada malo.

—No le creen a los adolescentes, y mucho menos a los omegas.

—Que problema.

El oficial volvió a entrar y se acercó a ambos chicos.—Ya llamamos a sus padres, vienen de camino.—dijo el oficial mientras los miraba.—Por lo que sabemos estudian en el mismo instituto que la joven Kwon Eunbi, ¿ella venía con ustedes?—pregunto el oficial.

Ellos se miraron y negaron con la cabeza sin saber quién era esa chica.

—¿No? Hoy la jóven salió de casa en la tarde y nadie la ha vuelto a ver, ¿seguros que no venía con ustedes?—volvió a cuestionar.

—Lo sentimos, no sabemos quién es ella, solo éramos nosotros cinco.—dijo Jisung con calma.

—Bien, gracias jóvenes, esperen a tus padres aquí.—el oficial volvió a salir y a los pocos minutos Yeonjun, Sana y Kai llegaron donde les hicieron las mismas preguntas, obvio respondieron de la misma manera pues nadie de ellas sabia quién era esa chica.

Hablaron un poco entre ellos tratando de calmarse y apoyarse.

—Por cierto... Jisung, nos caíste muy bien, ¿quieres comer con nosotros mañana en el descanso?—pregunto Sana muy feliz.

A Jisung se le iluminaron los ojitos ya que era muy raro que lo invitaran a comer.—¡Claro! Ustedes son increíbles.—aceptó y todos festejaron. Siguieron hablando y bromeando para olvidar el mal momento hasta que la voz de los padres de Jisung se escucho afuera de la habitación.

—Bien, gracias oficial.—hablo su padre y abrieron la puerta, rápido la madre de Jisung se acercó a el y lo tomó por el brazo bruscamente.

—¡Por estas cosas no te consideramos nuestro hijo!... Vámonos antes de que nos vean junto a ti.—dijo la mujer y casi que arrastró a Jisung, el omega ya estaba acostumbrado a esa cosas por lo que no le afectó, solo se despidió con la mano de sus nuevos amigos. Ellos obvio estaban sorprendidos por la forma en la que su madre lo trato.

Salieron de la Comisaría y abrieron la puerta trasera del vehículo casi que tirandolo a los asientos de atrás. Ambos padres se subieron a los asientos de adelante y su padre condujo con enojo.

—¡Por estas cosas nadie te quiere! ¿Crees que para nosotros es fácil tener que soportarte? ¡No! Tenemos que soportar el hecho de que nuestro hijo es gay y omega, eso es una deshonra a nuestro nombre, ¡¿Sabes lo cansados que estamos nosotros para que hagas esas mierdas?! Estamos artos de ti, no queremos que nos digas "padres" y aún así lo haces. No eres nuestro hijo.—dijo la señora que lo dio a luz.

—Yo tampoco pedí nacer.

—Y yo debí haberte abortado en cuanto supe que estaba embarazadas de ti.

—Créeme que también me hubiera gustado que me matarás.

Sus padres se quedaron callados por ese comentario y siguieron su camino hasta llegar a casa donde pareció que su madre le volvió a dar otro ataque de locura o enojo.

/Minho/

Despertó debido al alboroto que había afuera, lastimosamente él y Jisung eran vecinos y literalmente sus cuartos estaban al lado del otro por lo que si él se asomaba en la ventana podía ver su patio y el cuarto del menor que también tenía una gran ventana hasta con balcón.

Se levantó de su cama al escuchar gritos de mujer afuera junto a un auto. Se asomo por la ventana teniendo que sacar la cabeza un poco para ver lo que ocurría en la calle. Lo primero que vio fue a la madre de Jisung agarrarlo bruscamente mientras le gritaba unas cosas.

—¡Ve a tu cuarto maldita basura!—le grito la madre y Jisung con toda la calma del mundo de metio a la casa. Escucho la puerta de la habitación del menor abrirse y gracias a que su ventana tenía las cortinas a un lado pudo ver lo que estaba haciendo. El omega apenas entró a la habitación agarro una silla que tenía y la puso en la puerta para atorar la manija. Luego agarro un cúter y se le quedó viendo por un rato. Parecía estar pensando algo.

Minho solo veía al omega hasta que Jisung arremango las mangas de su sudadera y comenzó a pasar el cúter por su muñeca cortando su piel y dejando que el líquido carmín recorra toda su muñeca mientras al mismo tiempo la puerta de su cuarto hacía forcejeó para poder abrirse. Era de noche por lo que no podía ver bien el rostro de Jisung.

Minho se alejó de la ventana sin saber que hacer, ¿va y le pide ayuda a sus padres para ayudar a alguien que le cae mal? Su lobo lloriqueaba y rasguñaba para poder salir al ver la escena.

Logró ver como los golpes en la puerta de Jisung y los forcejeos en la manija se detuvieron. El menor dejó caer el cúter al suelo y levanto su muñeca para poder observarla. Desde donde Minho estaba no podía ver bien el líquido carmín que salía de la muñeca de Jisung pero sabia que sangraba ya aún se podía ver un poco.

El omega solo bajo su manga y se dirigió hasta su cama dejándose caer en está.

Minho estaba más que impactado por lo que acababa de ver. Ya sabía de como trataban al omega pero nunca lo había visto por lo que verlo lo hacía sentir algo raro.

Decidió no hacer nada ni llamar a sus padres por lo que se fue a su cama y intento volver a dormir sin tener éxito.

Trastornos | Minsung | OmegaverseHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora