Son temidos tanto por Piratas y Marines, un trío que son capaces de acabar con un barco repleto de Piratas con altas recompensas, podían darle pelea a un Almirante de la Marina.
Con un pasado en común y un profundo odio hacia los Piratas ellos acaba...
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Fiesta (1/2)
Ya era de noche y todos los invitados, personas de la alta sociedad, personas importantes y algunos Marines de renombre, estaban llegando al lugar donde sería la fiesta.
Era un hermoso palacio con grandes joyas y algunos retratos del Tenryubito.
Sengoku:¿Dónde estarán esos 3? -pregunto cruzado de brazos.
Tsuru: no te pongas así... Y son 4 -dijo con calma.
Sengoku:¿4? Ah, Crazy -dijo con calma.
Tsuru rodó los ojos y sonrió divertida, su amigo jamás dejará de irritarse con la de ojos rojos.
Coby se sentía nervioso por ver a tantas personas importantes en un mismo lugar, no le agradaba tener que respirar el mismo aire que los dueños del mundo.
Soltó un suspiro y miro con calma a todo el mundo.
Estaba Tashigi, Smoker, Hina, Helmeppo, los Almirantes por obvias razones, otros Vicealmirantes en el lugar y otros Marines de renombre.
También estaban algunos Shichibukai y eso le daba mucho miedo y desconfianza.
Law:"creí que vendrían esos 3... Han vuelto aparecer y eso deja más preguntas que respuestas" -penso serio.
Las puertas se abrieron con tranquilidad y todos miraron a los recién llegados.
Afuera
Kaya:¿Cómo entramos? -pregunto curiosa.
Robin: aún seguimos en proceso...
Ace:¡No es hora de pensar, es h-.
Marco: es hora de pensar, estamos en territorio enemigo, hay varios Marines de renombre allí adentro y si entramos como suicidas, nos matamos.
Chopper empezó a temblar y se oculto detrás de Vivi quien también estaba nerviosa.
Koala: eso es verdad, estamos hablando de Tenryubitos que quieren protección a cada hora del maldito día -dijo seria.
Sabo: tengo una idea -dijo con una sonrisa.
...
Koala: estoy decepcionada y en muchos sentidos -dijo cruzada de brazos.
Entrar no fue difícil, pues no había muchos Marines cuidando el lugar, y los que habían eran simples Marines normales.
La única que no necesitaba caminar era Perona que volaba con tranquilidad y era sus ojos para verificar que nadie se acercará.