Vida: Perdóname (susurró a la vezquesus ojos se llenaban de lagrimas)
Gaia: Esto? Jamás
Devie: Amou (sollozó)
Vida: Mi amor (la tomó en brazos) te amo mucho si? (besó su frente) amou siempre estará para ti, no lo dudes
Gaia: Devie, ven (la sostuvo) Martina iré a mi habitación (se marchó)
Vida: Má yo...
Martina: Me decepcionas (la abofeteó sin dejarla terminar) vete de mi casa en estos instantes
Estaba deshecha, logró ponerlas a salvo a cambio del rencor de todas, incluso de su propia madre, esa que con el alma hecha pedazos estampó su mano contra la mejilla de Vida. El verdadero infierno había comenzado para ella, Mateo la sacó de ahí detallandole el momento una y otra vez.
Mateo: Como disfruté verlas llorar, y la cachetada de Martina uh, buenísima (bebía de su copa)
Vida: Ya cállate imbécil, cállate porque te lo juro que voy a enloquecer! (gritó desesperada)
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Mateo: Calmate chiquita (la besó)
Vida: Deja de hacer eso (mordió su labio con fuerza, sacándole sangre)
Mateo: No sabes lo que acabas de hacer (le pego en un ojo)
Vida cayó al suelo y encuestionesdesegundos se levantó y corrió hacia la habitaciónmás cercana, se encerró logrando ponerse a salvo. Así eran susdías desde ahora, varios meses habían pasado, mesesenlosque ella vivía un infierno, en los que las ganas de correr y huir de todo eso eran inmensas, noches en las que no paraba de llorar y pensar en su hija, en su mujer, en su madre, perdiótodopor ponerlas a salvo. Pero ella no era la únicaque la estaba pasando mal, Gaia apenas lograba mantenerse fuerte para su hija, Devie se despertaba a mitad de la madrugada preguntando por su madre, la lloraba a todas horas, y que decir de Martina? La estaba matando el no tener a su hija, el no saber comose encontraba...