La luz del sol comenzaba a filtrarse a través de la ventana de mi cocina, como si intentara disipar la niebla que todavía envolvía mi mente. El cereal, ya casi olvidado, estaba empapado en leche, pero no podía apartar la mirada del teléfono, que seguía vibrando ligeramente sobre la mesa. Abigail había escrito nuevamente: "¿Nos vemos a las 4 como dijimos?"
Con un suspiro, tomé el teléfono y respondí rápidamente, como si la rutina de la vida diaria pudiera ser la respuesta a todo lo que me aquejaba. "Sí, claro. A las 4." Guardé el teléfono en mi bolsillo y miré alrededor, el silencio de la casa me envolvía como una manta fría. A pesar de mis intentos de parecer normal, una sensación persistente seguía arañando mi interior, como si algo estuviera a punto de desbordarse, algo más grande de lo que mi mente podía procesar.
Terminé mi desayuno sin gusto, con el cuerpo aún sintiendo el peso del sueño extraño y la angustia que me había dejado. Cada rincón de la casa parecía lleno de ecos de lo vivido, de algo que aún no lograba entender. El sonido lejano de la televisión me hizo darme cuenta de que mi madre no estaba en casa. Algo tan simple, pero en ese momento, un recordatorio de su ausencia. El peso de la soledad nunca había sido tan palpable.
El reloj avanzaba lentamente, y mientras me preparaba para salir, el recuerdo de la pesadilla de esta noche me aturdió, siempre era igual, todos los años. Ya debería de haber supera esto pero ¿Cómo podía hacerlo? Abigail me había recomendado muchos psicólogos que investigo en redes pero yo no quería ir, temía que si lo hablar se hiciera realidad. Demonios estoy pensando demasiado esto solo es una pesadilla, una pesadilla de la muerte de mamá y de el doctor Walters.
Decidí que ir al cine con Abigail era la única forma de distraerme, de despejar mi mente. Necesitaba salir, hacer algo que no tuviera nada que ver con lo que había ocurrido. A las 3:45, con el bolso colgado del hombro y los pasos pesados, me dirigí a la puerta. Antes de salir, miré por última vez mi habitación, la misma habitación donde los recuerdos se arrastraban, como sombras que no querían irse. Cerré la puerta detrás de mí con un suspiro.
Al llegar al cine, el bullicio de la gente y la música de fondo fueron un alivio momentáneo. Abigail me recibió con una sonrisa, pero algo en sus ojos parecía notar la tensión que aún llevaba conmigo.
— ¿Todo bien? —preguntó, un poco dudosa.
Asentí, aunque no estaba segura de si lo que estaba diciendo era cierto.
— Sí, claro. Solo... muchas cosas en la cabeza.
Ella me miró, como si intentara leerme, pero no dijo nada más. Agradecí su silencio, la comprensión tácita que me ofrecía. Entramos a la sala y nos acomodamos en nuestras sillas. Las luces se apagaron, y la película comenzó, pero mi mente seguía atrapada en el hospital, en la angustiante espera afuera del consultorio, en el rostro imperturbable del doctor Walters.
La pantalla iluminaba la sala, pero yo no podía concentrarme en lo que estaba viendo. Mis ojos se abrieron de nuevo, pero la oscuridad que había invadido mi mente no desapareció con las luces de la sala de cine. La pantalla frente a mí seguía proyectando escenas de acción, pero mi cabeza no podía escapar de los recuerdos rotos que se arremolinaban en mi interior. En la oscuridad de mis pensamientos, algo más profundo y mucho más aterrador comenzaba a despertar, algo que había estado enterrado por años, algo que no quería recordar, pero que mi mente, en su caos, había traído de vuelta.
Vi el pasillo largo del hospital una vez más, pero esta vez era diferente. En lugar de la luz tenue que iluminaba el recuerdo de la tortuosa espera, la sala se llenaba con una oscuridad palpable, pesada. Vi al doctor Walters de nuevo, pero ahora no llevaba su bata blanca, no era el mismo médico serio y distante que había visto minutos antes en el hospital. Esta figura que se erguía ante mí no era un hombre de ciencia ni de cura, sino alguien cuyo rostro parecía fusionarse con las sombras, con las memorias de un pasado que jamás quise enfrentar.
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Una vida contigo - Libro Uno
Fanfiction⊱ ──────────────────────── {.⋅ ✯ ⋅.} ──────────────────────── ⊰ Livy Sand era feliz, hasta que todo su mundo se derrumbo, después de una larga batalla contra el cáncer, su madre falleció . Sola y sin nadie en esa pequeña ciudad, decide ir a buscar a...