Era un día gris para Inko e Izuku Midoriya. La devastadora noticia que el médico les había dado aún resonaba en sus mentes: Izuku no tenía Quirk. Mientras regresaban a casa, un camión de mudanza bloqueaba parcialmente el acceso a los departamentos.
Inko: Parece que tenemos nuevos vecinos, Izuku.
Izuku: ... El pequeño no respondió, mirando al suelo, su mente atrapada en sus propios pensamientos. Al pasar junto al camión, notaron al anciano que supervisaba a los trabajadores. Con un rostro serio y muchas arrugas, parecía intimidante. Izuku, nervioso, se escondió tras su madre mientras esta le ofrecía un saludo amable.
Inko: Bienvenido a los departamentos.
???: Gracias, muchas gracias. Lo siento, no hablo muy bien el japonés, estoy un poco oxidado.
Izuku: ...
El anciano desvió la mirada hacia Izuku, que apenas asomaba su cabeza.
???: Oye, chico, llorar está bien no dejes que nadie te diga lo contrario.
Izuku: ... Sin decir nada, Izuku volvió a esconderse detrás de su madre. El anciano suspiró con una sonrisa antes de enderezarse con dificultad.
???: Que tengan buen día.
Inko: Muchas gracias. ¡Que descanse!
Dias despues.
Izuku: ¡Eso es cruel, Kacchan! Izuku, con las piernas temblando, miraba fijamente a Katsuki Bakugou, quien, junto a sus amigos, intimidaba a un niño castaño que lloraba detrás del peliverde.
Izuku: ¿No puedes ver que está llorando?
Bakugou: ¿Y qué con eso, Deku? —respondió con una sonrisa burlona.
Izuku: ¡Si sigues así... yo... yo nunca te lo perdonaré! —dijo, colocándose frente al niño con una valentía que apenas lograba sostener. el ambiente se tensó. Bakugou activó su Quirk, y sus matones hicieron lo mismo.
Bakugou: ¿Un inútil como tú quiere hacerse el héroe?
Izuku: ... antes de que pudiera reaccionar, los tres se lanzaron sobre él. Los golpes lo derribaron al suelo rápidamente, dejándolo magullado y sin fuerzas. Bakugou se agachó junto a él, riéndose.
Bakugou: No sirvió de nada, Deku. Sigues siendo un inútil.
???: ¿Y qué tal un niño con Quirk que necesita ayuda de otros dos para ganarle a alguien sin poder? la voz resonó como un trueno, captando la atención de todos. Al girarse, Bakugou y sus amigos vieron al anciano vecino de Izuku, observándolos con una mezcla de decepción y tranquilidad.
Bakugou: ¿Qué dijo, viejo? el anciano avanzó unos pasos, dejando la bolsa de compras en el suelo.
???: Dije que si de verdad eres tan fuerte, ¿por qué necesitas ayuda para enfrentar a alguien más débil?
Bakugou: ¡Cállese, anciano!, el anciano arqueó una ceja, notando a las madres de los niños acercarse desde el otro lado del parque.
???: Y dime, ¿le hablas así a tu mamá también?
Bakugou: ¡Hago lo que quiero!, antes de que pudiera continuar, Mitsuki Bakugou llegó detrás de él y lo agarró del brazo, fulminándolo con la mirada.
Mitsuki: ¿Qué rayos estás haciendo, Katsuki?
Bakugou: ¡Mamá! Yo...
Mitsuki: ¡A casa, ahora!, el anciano miró la escena con diversión.
