La semana pasada lancé la pregunta: ¿Qué fic debo continuar? y alguien de buen corazón me dijo que le diera fin a este.
Gracias Graciasa
Este es el final de ese fic donde Lynn padre debe lidiar con las hormonas de sus hijas mayores. Espero kes guste.
ADVERTENCIA: Este fic, nunca tuvo lemon, puro roce incestuoso y calentamiento previo. XD
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La pequeña niña tomboy, Lynn Jr., fue abriendo sus ojos color avellana. Se talló la pecosa cara con mucha insistencia para que la vista borrosa se fuese aclarando. Bostezó de manera enorme.
Sinceramente, no tenía deseo alguno de levantarse de la cama ya que sentía el cuerpo suave, fresco, además con fragancia de recién bañado. Sin contar la sensación de relajamiento completa en toda ella. Supo que nunca se había sentido tan bien en la vida y se estiró soltando un chistoso ruidito.
Sin embargo, el aroma delicioso de algo en el aire estimuló su apetito y decidió vencer a la pereza.
Creo que primero iré al baño. Pensó de primera instancia...pero luego lo pensó bien y se quedó completamente pasmada.
Cierto, yo estaba en el baño... ¿Qué pasó en el baño?, Recuerdo que entré porque me moría de ganas de orinar, y luego...luego... ¿Me bañé? Definitivamente me bañé, puesto que huelo bien rico.
Sin embargo, otra cuestión curiosa es que el aroma que desprendía de su piel no era su jabón habitual.
Huelo a azúcar, flores y muchos colores. Pensó mientras se olfateaba con dedicación, dejando de lado que el aroma en su cuerpo le estaba gustando bastante.
Esto es como de Lola...
-¡Niñas! ¡Ya está la merienda!- Retumbó la voz de Lynn padre en la casa y Lynn Jr. sintió un fuerte y muy estimulante escalofrió en todo su ser que le hizo apretar los dientes, los puños y la piernas.
¡Que rayos fue eso! Pensó desconcertada mientras su corazón latía fuerte.
En la habitación de Leni, la joven rubia se desperezaba estirándose intensamente como un enorme gato naranjoso. Se movía en esa labor de un lado para otro de la cama haciendo extraños ruiditos.
-Que rico que dormí.- Dijo y parpadeó tres veces, como queriendo hacer memoria de cómo es que había acabado en su cama, además de que no se explicaba por qué sentía el cuerpo así de rico.
Si, así fue en su mente: "rico".
Sonriendo, frotó traviesamente un poquito más sus muslos degustando un poco más de esa sensación placentera. Luego miró a un lado y otro y se detuvo.
Esas cosas se hacen en privado.- Pensó sonriente llevándose una mano a la boca y riendo en un agudo "ji, ji, ji"
Y entonces retumbó la voz de Don Lynn en la casa -¡Niñas! ¡Ya está la merienda!-
Al escuchar la voz de su padre, Leni cerró los ojos lentamente y se estremeció. Luego, soltó un poco de aire por la boca mientras abría los ojos.
-Woo, ¿Eso de dónde vino?- Se dijo, pero el aroma de la comida que se presentó en el aire hizo que olvidara todo, había que ver que había para merendar.
Luna fue abriendo sus sombreados ojos, se levantó de la cama y de inmediato se llevó una mano al rostro. Sentía su cuerpo agotado y una sensación que no podía explicar con facilidad.
¿Dónde estoy? – Suspiró - ¿Qué hora es? -Luego por fin abrió completamente los ojos reconociendo algo que no cuadraba. - ¡¿Por qué me siento como si hubiera...?!
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ELECTRASHOCK
HumorLori, Leni, Luna y Luan se han quedado solas con su padre ese sábado. ¿Qué puede salir mal?
