-Jack, ¿seguro que tu papá se encuentra bien? -preguntó Gustabo.
-No lo sé, Gustabo, pero mi padre es tan terco cuando se trata de su salud.
-Espero que dejen las discusiones de lado, Gustabo -dijo Nikolai.
-Sí, papá, te lo prometo.
-Bien, eso espero. Bueno, los dejo solos.
-Jack, ¿puedo hablar con tu papá sobre algo?
-Sí, Gus, pero si quieres, mañana hablas con él.
-Vale, ¿te parece si le preparamos un té?
-Claro, yo lo hago. Por cierto, Jack, nunca me contaste qué pasó realmente con tu mamá.
-Créeme que yo tampoco lo sé, Gus. Nunca le he preguntado a mi padre el porqué mi mamá no está con nosotros.
-¿Y piensas hacerlo algún día?
-Hay veces que sí lo pienso, aunque la verdad, si mi papá no me lo ha dicho todos estos años, ha de ser por algún motivo.
-Bueno, eso sí.
-¿Y de qué vas a hacer el té?
-De lavanda, es muy bueno para calmar los nervios.
Ya en la cocina, el rubio colocó una tetera con agua a hervir. Una vez lista, puso un sobre de té de lavanda en una taza y, en una bandeja, colocó el té y un plato con galletas de mantequilla. Con todo listo, tomó las cosas y caminó de regreso a la oficina de su suegro, acompañado por Jack. Tocaron antes de entrar.
-Señor Aaron, le he traído un poco de té de lavanda y unas galletas.
-Muchas gracias, Gustabo.
-No hay de qué. ¿Ya se encuentra mejor? Si quiere, podemos llamar al médico, como ya lo había mencionado Jack.
-No es necesario, ya estoy mejor. En verdad, no es necesario que se preocupen por mí.
-¡Por supuesto que nos tenemos que preocupar por ti, papá! Yo no quisiera perderte como a mamá.
-Mein Jack, du wirst mich nicht verlieren (Mi Jack, no me perderás). Aún tengo que estar presente el día que te cases.
-Tienes que prometérmelo, papá.
-¡Por supuesto que sí, mein kleiner Jack (mi pequeño Jack)! Aún hay muchas cosas que tengo que decirte sobre tu madre, pero ahora no es el momento. Ahora quiero que ustedes dos dejen sus peleas sin sentido de lado y arreglen las cosas como adultos. Créanme que tu madre y yo pasamos por lo mismo, pero juntos lo superamos y logramos salir adelante.
-Sí, papá, ya no volveremos a discutir por eso.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
-¡Más les vale a los dos!
Ya fuera del despacho de su padre gustabo detuvo el andar de jack
-Oye, Jack.
-Dime, Gus.
-¿Tú me quieres realmente o solo es un juego?
-¿Por qué lo dices, Gus? ¡Claro que te quiero!
-Entonces, ¿por qué no me has pedido aún ser tu pareja? Siempre que hablo de ese tema, tú buscas la manera de evitarlo. Pareciera como si no quisieras ir en serio conmigo. Si es un juego o una apuesta para ti, quiero que pare esto ahora.
Jack tomó el rostro de Gustabo entre sus manos y dejó un beso en su frente. -Gus, ¿cómo puedes pensar que eres un juego para mí? ¡Por supuesto que no! Yo te amo con toda mi vida y justo de eso quería hablar contigo y con tu padre, pero no para que seas mi novio, sino porque quiero pedir tu mano, Gustabo. Estoy totalmente seguro de que tú eres la persona con la que quiero estar el resto de mi vida.
ESTÁS LEYENDO
dangerous desire (Intenabo)
Random{Sin lazos sanguíneos} Jack Conway y Viktor Volkov son los líderes de una de las mafias más poderosas y peligrosas en la cuidad de Berlín(Alemania) Gustabo García un agente CIA al igual que su compañero y mejor amigo Horacio Pérez se ven obligados...
