Capítulo 30: Se me están congelando las nalgas

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El frío nuevamente regresó y con él nuestra pareja favorita de lesbianas también regresó al Oxxo, donde fueron alegremente recibidas por su jefa, quien aun se arrepiente de haber dejado a un taquero y una peligrosa (y estúpida) delincuente al cuidado del local durante la ausencia de nuestras protagonistas

Adachi: Oye Shimamura, este fin de semana mi hermano se va a ir de vacaciones y me va a dejar su rancho en el cerro, ¿no te gustaría que fueramos juntas?

Shimamura: Después del viaje a la playa ni en pedo vuelvo a salir de mi casa si no es para acá, aparte que es en el cerro y tú y yo no tenemos buenas experiencias en los cerros, capaz y se nos aparece el diablo

Adachi: Oh vamos, será divertido! Podríamos hacer fogatas, acampar, descansar bajo la luz de la luna solas tú y yo~.... ¿no te gusta la idea?

Chisato: *apareciendo desde detrás del mostrador* ¡A mí me gusta!

Shimamura: ¿A ti quien chingados te invitó?

Chisato: ¡Yo también quiero ir!

Shimamura: Ni madres, contigo siempre pasa algo

Adachi: *se encoge de hombros* Bueno, si tú no quieres ir, me arriesgaré a ir con Chisato, no podría ser tan malo

Shimamura: ¡¿QUE?! ¡NI SIQUIERA LO SUEÑES SAKURA! ¡NO PUEDES HACER ALGO TAN PELIGROSO COMO LLEVAR A ESA RETRASADA CON NOSOTRAS! ¡SIEMPRE TERMINAMOS EN PELIGRO CON ELLA CERCA Y ADEMÁS SERÁ UN FASTIDIO TENER QUE SOPORTARLA COMO MAL TERCIO!

Adachi: ......¿Entonces eso es un sí?

Shimamura solo asintió cruzándose de brazos enojada mientras que Chisato se iba desalentada del local, arrastrando sus pies tristemente para verse dramática

Las chicas empezaron a hablar y prepararse para su fin de semana al fin a solas mientras que nuestra delincuente favorita se quejaba con Tsuku en la taquería frente al Oxxo sobre que no la habían invitado al rancho, a lo que el joven taquero de cabello magenta le respondió dedicándole una sonrisa maliciosa, dándole a entender que se le había ocurrido una gran idea para vengarse de las tortolitas por no haber sido invitados

Y así el fin de semana llegó, y nuestras protagonistas ya estaban preparándose para su acampada

Adachi: No recordaba el lugar tan tétrico eh....

Shimamura: Tú nunca recuerdas nada

Adachi: Ora verga, más respeto *se ríe pero en eso se acuerda de algo* ¡Su puta madre olvidé comprar leña!

Shimamura: Te dije, nunca recuerdas nada, ahora ve por ahí al bosque de segurito hay un chingo de leña

Adachi: No mame, que pinche perro miedo ir hasta allá yo sola, acompañame no seas culo

La rubia la ignoró yéndose por su cuenta a hacer sus necesidades, lo que deprimió a la pelioscura quien tuvo que irse por su cuenta. Sin embargo, cuando Shimamura estaba lista para hacer sus merecidas necesidades, notó una silueta oscura acercarse, la cual inicialmente pensó que se trataba de su compañera

Shimamura: ¡Sacate a la verga cochinota! >:v *ve que la silueta se sigue acercando y empieza a tener miedo* A-Adachi?... Esto no es gracioso cabrona

Pasaron minutos de silencio en los que la silueta se iba acercando mientras que la rubia mamona se quedaba paralizada del miedo, hasta que dicha silueta extendió sus brazos y soltó un grito desgarrador que hizo reaccionar a Shimamura, quien por instinto hizo la de patitas para que las quiero y salió corriendo aterrada de regreso a la tienda

Sin embargo durante la huida pasó por varios matorrales, rasgándose así sus pantalones, y cuando estaba a punto de llegar, su suéter se quedó atorado en una rama, impidiéndole seguir caminando y encima rasgando su prenda

Shimamura: ¡¿Diosito por qué me odias tanto?!

Luego de frenéticamente quitarse el suéter para poder salir sin que siguiera rompiéndose, logró llegar agitada a la tienda de acampar topándose con Adachi, quien venía corriendo igual de agitada con algunas leñas en la mano

Adachi: ¡Su puta madre, juraría que vi al diablo cuando fui por le-....ña.....

Sus palabras se cortaron y su expresión de miedo desapareció por completo al contemplar a la rubia semidesnuda enfrente suyo, incluso sonriendo un poco de manera divertida ante la vista

"Que bendición...." pudo pensar, e incluso murmuró en voz baja mientras se comía literalmente con la mirada a Shimamura hasta que por fin decidió hablar

Adachi: No tengo ni la más remota idea de por qué estás así, pero si tiene que ver con mi regalo navideño, muchas gracias~ y estoy totalmente dispuesta a-....

Shimamura: ¡Callate pendeja! ¡Se me están congelando las nalgas! ¡Haz algo!

Al oír el regaño de la rubia teñida, su compañera dejó su actitud coqueta a un lado y las leñas en el suelo para así ayudarla, dándole su chaqueta para que no se muriera de frío

Shimamura: *cubriéndose con la chaqueta de Adachi* ¿Entonces viste al diablo?

Adachi: ¡Te lo juro we! Me estuvo persiguiendo un chingo hasta que llegué aquí

"Y agradecida con el de arriba por haber llegado y haber visto semejante hermosura" pensó Adachi sonriendo inconscientemente por unos segundos mientras entraba en la tienda junto a la rubia, sin embargo, rápidamente salió de su burbuja

Shimamura: Verga, a mí también me persiguió una cosa extraña...

Adachi: No mames....

Ya dentro de la tienda y sentadas, se miraron incómodamente, sin saber exactamente qué hacer pensando una sola cosa

"¿Y ahora qué?...."

Por otro lado, los autores de la bromita, quienes no eran nada más y nada menos que la delincuente que estaba molesta por no haber sido invitada a ir con ellas a acampar y el taquero quien fue el que le propuso la idea de la broma, estaban observando la tienda escondidos en unos arbustos

Chisato: Wey, creo que nos pasamos de la raya....

Tsuku: ¿Y eso que?

Chisato: Deberíamos disculparnos....

Tsuku: ....Tienes razón mija, debemos decirles la neta

Los dos idiotas se sintieron demasiado culpables por lo que hicieron como para no contar nada así que decidieron acercarse a la tienda de acampar y decirle a nuestras protagonistas que ellos habían sido los que las estuvieron persiguiendo a modo de broma, sin embargo, se toparon con algo que no querían ver

Chisato: ¡A su puta madre, esas dos están haciendo bebés!

Desesperados y avergonzados por la situación, la rubia y el pelimagenta cerraron el zipper de la tienda lo más rápido que pudieron y acordaron en silencio mejor no decirles nada e irse a casa


Este capítulo nos dejó con muchas preguntas

¿Shimamura y Adachi ya son pareja?

¿Shimamura estaba celosa de Chisato cuando Adachi propuso ir con ella?

¿Realmente fueron Tsuku y Chisato los que persiguieron a las chicas o fueron fantasmas de verdad?

Y sobre todo, ¿hicieron el delicioso?

Tal vez sepamos las respuestas en el próximo episodio

Soy Mary Shimamura y esto es Dos Pendejas y un Oxxo

Chau!!!

Dos Pendejas y un Oxxo [Adachi to Shimamura]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora