Capítulo 37: No mame jefa que asco

65 9 172
                                        

Después de su larga e intensa noche de pasión, nuestras heroínas estaban profundamente dormidas. El sol salía y brillaba dándole algunos rayos en toda la carota a nuestra pelioscura favorita quien despertó torpemente y abrió los ojos encontrándose con la hermosa vista a su lado de su compañera de trabajo. Su expresión totalmente relajada la inundó con ternura pero eso le hizo despertar una duda en su cabeza

"Verga... ¿Y ahora que somos?"

Buena pregunta Adachi. Ya habían cogido como dos veces, se habían besado, se trataban como pareja, habían salido en citas pero... ¿seguían siendo compañeras? ¿Eran amigas con derechos? ¿Eran pololas? ¿O Shimamura era solo una heterocuriosa y ella era su sujeto de pruebas?

Iba a seguir formulando teorías locas en su cabeza cuando su madre entró en su habitación

Atsuko: Perdón por interrumpir tus homosexuales pensamientos mija, pero necesito que tú y tu jaina se me vistan y se me larguen de la casa

Adachi: ¿Que pedo vieja, me andas corriendo a mí y a tu nuera?

Atsuko: Nel, solo que después de su turno en el Oxxo den una vuelta por ahí o yo que chingaos sé, que hoy regresa tu padre del extranjero

Adachi se quedó en silencio ante esas palabras, su cerebro tardó casi un minuto en procesarlo hasta que cayó en cuenta de lo que significaba que su padre, Shin Sakura, regresara del extranjero provocando que se formara una expresión de clara incomodidad en su rostro

Adachi: NO MAME JEFA QUE ASCO

Tres Doritos después de esa incomoda mañana (para Adachi), nuestras lesbianas favoritas estaban desayunando sentadas en el sofá mientras veían alguna de las novelas de la jefa de Atsuko que transmitían a esa hora

Shimamura: Tonces, tu padre regresa del gabacho

Adachi: Que si, que ya te expliqué como 15 veces la misma mamada Shimamura

Shimamura iba a abrir la boca de nuevo para preguntar qué tenía que ver eso con ellas como para que su suegra (en proceso) las corriera de la casa pero la cerró de nuevo, digiriendo con calma la información recibida al mismo tiempo que se comía unas galletas saladas y bebía un sorbo de su café con leche. Tan pronto como terminó de procesar, una mueca retorcida de asco se formó en su rostro, como si acabara de chupar un limón

Adachi: Ahora entendiste?

Shimamura: Adiós a mi salud mental....

Ahora la mañana se había tornado incómoda para ambas chicas... Solo quedaba esperar que el resto del día no fuera así

Shimamura: Y dime Adachi... ¿Entonces tu papá hoy regresa del gabacho?

Adachi: QUE SI CHINGADA MADRE, QUE MI VIEJO REGRESA DEL EXTRANJERO Y NO ME LO TENÍAS QUE RECORDAR PORQUE HA SIDO LA MAÑANA MÁS PUTAMENTE INCÓMODA DE TODA MI TERCERMUNDISTA VIDA

Shimamura: Pero no te esponjes... Es que al chile me sorprende que tengas papá, ya pensaba que te habían abandonado

Adachi: ......Te iba a preguntar si desayunaste payaso o por qué tan chistosa, pero me acordé que a ti te dejaron caer de chiquita

Ya en el Oxxo, Shimamura andaba trapeando por los estantes de comida (y robando algún que otro dulce) mientras Adachi trabajaba en la caja. Pero había un problema, y es que la rubia de tinte de dudosa calidad dejó su celular sobre la mesa que estaba al lado de su compañera de trabajo y ya iban como 7 veces consecutivas que sonaba

Dos Pendejas y un Oxxo [Adachi to Shimamura]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora