Capítulo: 10 Parte 1: "Hasta podrían matarte" - Ally

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Ally estaba cansada, se había pasado buscando un libro tras otro, y no lo encontraba. Todo era en vano, toda la mañana había pasado buscando aquel libro con el titulo "Demonios" pero no lo encontró. Sé tiró rendida al piso de la biblioteca, mientras tomaba un suspiro y miraba hacia arriba.

Ya eran las 1 pm y todavía no había regresado a casa, pero no lo haría hasta poder conseguir lo que quería.

Ana, la señora a cargo de la biblioteca, la había observado toda la mañana a Ally. A si que de una buena vez, al verla rendirse, se paró de su asiento y caminó hasta ella para brindarle ayuda.

—¿Necesitas ayuda Ally? —Preguntó la señora acercándose a la castaña.

—Oh, Ana... —Dijo Ally parándose rápidamente mirando a la señora con un poco de vergüenza— Pues, he estado buscando un libro pero no lo he encontrado... —afirmó decepcionada— Creo que iré a casa, pues una dolor de cabeza esta empezando a invadirme... —agregó Ally.

—Podría ayudarte querida... —Susurró Ana con una sonrisa, ofreciéndose.

—Oh, no señora Ana, ya lo he buscado por todos lados... —Susurró Ally convencida— Muchas gracias de todas maneras.

—Vamos querida, ¿como se llama el libro? —Preguntó Ana mientras se paraba enfrente de los estantes, dispuesta a buscar aquel libro.

—Demonios... —Contestó Ally mientras entrelazaba sus brazos arriba de su abdomen, observando como Ana se acomodó sus anteojos y empezó a buscar entre la pila de libros.

—Claramente aquí no está... —aseguró Ana luego de varios minutos buscando. Ally tomó otro suspiro— pero se donde podría estarlo... —agregó caminando hacia su escritorio.

Ally la siguió y notó como Ana tomó una caja, al abrirla salió mucho polvo, al parecer estaba guardada hace un buen tiempo.

—Son libros viejos, por eso ya no están en los estantes... —susurró Ana mientras sacaba cada libro buscando el de Ally.

Ally asintió sonriendo, tomando algunos libros que eran apartados por Ana, de curiosa empezó a leer los títulos, pero ninguno llamó su atención.

 — Aquí está cariño... —Susurró Ana mientras tomaba en sus manos un gran libro con demasiado polvo, para luego soplar-lo y limpiarlo un poco y pasárselo a Ally. 

 — Gracias Ana... —Respondió la castaña sonriendo amablemente para luego darse la vuelta en dirección hacia la puerta, pero Ana la llamó.

 — Ally... —susurró la señora con un poco de miedo e inseguridad— ¿Que sabes aparte de tus amigas? —preguntó con una voz temblosa.

Ally aún seguía de espaldas, y maldició internamente al escuchar aquella pregunta. Lo que mas odiaba en la vida era mentir, y mentir era lo que estaba haciendo los últimos días. Tomó un gran y profundo suspiro tragando saliva, decidida a mentir, nuevamente.

 — Aún no hay noticias de ellas. —Respondió con la voz temblorosa. Ana se dio cuenta que estaba mintiendo— Es muy raro lo que pasó... —aseguró tratando de dar por finalizado la conversación, pero no fue así.

 — Se que estas mintiendo Ally, vamos cariño, me conoces de hace muchísimo tiempo, tus amigas tambien lo hacen. Puedes confiar en mi... —Aseguró Ana caminando un poco mas hacia ella, para poder estirar luego su mano arriba del hombro de Ally, como dando un efecto de confianza.

 — Lo sé Ana, pero en verdad, no tengo noticias de ellas... —susurró una vez mas Ally un poco nerviosa.

 — Esta bien, al parecer no confías en mi cielo... —afirmó Ana un poco decepcionada mirando hacia abajo— se lo que son, se lo que eres... —agregó.

Ally quedó paralizada, no sabia que decirle. ¿Como que Ana sabia lo que era? ¿Como se había dado cuenta? 

 — ¿Que haz dicho Ana? —Preguntó la castaña confusa y sorprendida, con los ojos fijamente clavados sobre la señora.

 — Lo veo en tus ojos cariño, se lo que eres, siempre lo supe. —afirmó causando un poco de miedo en Ally— Mira, te mostraré algo... —susurró corriendo un poco su manga de la muñeca para mostrarle una pulsera con varios dijes hasta que apartó uno— ¿reconoces este? —Preguntó Ana mostrandole el mismo dije que contenía los collares que habían transformado en sus amigas en vampiras— Fui una de ellos, mejor dicho, aun lo sigo siendo... —Agregó dejando a Ally con la boca abierta. 

La castaña se sentía completamente confusa, completamente asustada, con miles de preguntas y dudas en la mente. ¿Entonces lo de los vampiros era verdad? Claramente lo era, pero esto parecía una locura, siempre para Ally fue esto una locura. 

 — Ellas han vuelto con Josh... —susurró la castaña convencida de que por primera vez era hora de decir la verdad. 

 — Lo sé, lo sé. Peor mi pregunta es. ¿Y tu? ¿Tu porque no loo haz hecho? —Preguntó Ana con muchos misterios. Ally bajó la mirada hacia el suelo y contestó:

 — No me gustaría ser una asesina, no soy esa clase de peligro. —Aseguró sintiendo como a su cuerpo se le subía un calor tremendo. 

 — te entiendo... —Contestó Ana y por unos segundos luego preguntó nuevamente—

¿Sabes el peligro que corres verdad? —Preguntó haciendo que Ally aun mas se asuste.

 — ¿peligro? ¿porque?  Si yo no he vuelto a los vampiros, no seré un demonio. —Aseguró la castaña confusa. 

—Exactamente por eso cielo. —susurró la señora— Los enemigos de tus grupo te buscarán al darse cuenta que no estas, y siendo humana eres mas indefensa Ally...

 — Pero mis amigas me prometieron protegerme Ana, no entiendo porque me buscarían hacerme daño ... —aseguró Ally

 — Eres el punto débil del grupo ahora Ally... —aseguró Ana con un suspiro— Te buscarán a ti porque saben que si te hacen algo el grupo de Josh se preocupará y buscará venganza, hasta podría destruirse por tu ausencia, hasta podrían matarte cariño. Debes pensar bien, tienes que actuar antes de que tus propios enemigos se den cuenta de lo que eres ahora, una humana. 

 — ¿Y como sabré cuando ya es tarde? —Preguntó la castaña confusa.

 — Tu lo sabrás, tu lo sentirás, primero empezarán con cosas menores y luego serán aun mas peligrosas.—Aseguró Ana— ahora ve a tu casa y lee el libro, si tienes dudas sabes que puedes contar con mi ayuda cielo... —Agregó. Ally sonrío.

 — Gracias Ana... —Contestó y estuvo a punto de irse, pero luego miró de nuevo a la señora con intención de decir algo pero Ana la interrumpió sacandole las palabras de la boca.

 — No te preocupes, no diré nada, pues estaría en peligro yo también si se conociera la verdad... 

...

Ally ya se encontraba en su habitación, sentada en el piso mientras arres-costaba su espalda contra la madera de su cama. Ya tenia el libro arriba de sus piernas listo para poder empezar a leer. 

Sentía muchos nervios, miedo, inseguridades, pero todo eso desaparecería al tan solo leer la primer pagina.  Y con un gran suspiro, abrió el libro y en ese momento su sensación era inexplicable al ver aquellas horrorosas imágenes ilustradas en las primeras paginas. 

Pero no le importó hasta que al fin llegó hacia la pagina numero: 1. 

Sopló un poco el polvo y empezó a leer.

 "Pagina 1: Sus peligrosas existencias."

...


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A los 20 Mgs y 15 comentarios la sigo:)


Demonios (One Direction)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora