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Habían sido seis semanas difíciles para los Villa de Cortés y los Roble, En la semana uno Pedro Pablo no quiso salir de su cama, de su habitación y solo lo llegaba hacer para realizar sus necesidades básicas, se la pasaba hecho bola abrazándose así mismo con fuerza sin parar de llorar y solo dejaba de hacerlo cuándo caía profundamente dormido. En la semana número dos, Dejo de comer por más que todo mundo intentaba hacerlo probar un bocado, nada estaba funcionando, Bosco al inicio de la semana número tres, colocó sobre sus hombros al Omega para llevarlo con una terapeuta con la esperanza absoluta de que pudiera ayudarlo a salir del cuadro depresivo en el que estaba sumergido, En la semana cuatro aún lloraba por las noches sin embargo hubo un día casi al finalizar la semana que había salido de su habitación con un poco de dificultad. En la semana cinco, había salido de casa para dar pequeñas caminatas acompañado de Bosco. El Alfa se estaba quedando con los Roble porque era sumamente importante que Pepa estuviera rodeado de su ambiente seguro, su familia además incorporaron las citas programadas una vez a la semana con la terapeuta para su pronta recuperación. En la semana seis había comenzado a pintar, ser un poco más él sin embargo seguía tímido y si algo habían notado era el creciente apegó hacía Bosco por lo que los Roble pensaban que se trataba de un asunto de seguridad, era la manera en que el Omega interior de Pedro Pablo estaba buscando salir a flote, sentirse protegido.

- Deja de verme de esa manera - Murmuró mientras pintaba  - Es molestó -

- Bosco me encargó que te cuidara, que no te de ni el aire, que sea tu tapete - Sonrió Salomón

Rodó los ojos sin embargo saber que Bosco lo cuidaba de esa manera lo hacía sentir amado, Una de las cosas que más le asustaba era que su Alfa lo abandonara por no ser un buen Omega al no ser capaz de proteger al bebé. Sin embargo no había sucedido eso, nunca hubo un reclamo por el contrario el siempre le decía que esto no había sido su culpa, la terapia lo estaba ayudando, al menos ya lo había asimilado aunque aún dolía su corazón en ocasiones.

- Quieres comer algo ? -

- No, esperaré a que Bosco llegué -

- Gala me comentó que vendría a verte, en realidad quiere saber si estás de acuerdo con eso ? -

Los Villa de Cortés tampoco lo culpaban, Elvira le había enviado flores con un poema bastante hermoso que trataba sobre una situación similar, Esteban le había enviado una canasta de frutas mientras que Eder y Gala le enviaron chocolates sin embargo ninguno lo había visitado respetando su espacio y era algo que agradecía que en silencio.

- Si está bien - Susurró de forma tenue, no sintiéndose seguro sobre la visita.

- Podemos ir al cine los cuatro, si estás de acuerdo con eso o podemos solo quedarnos en casa a jugar Jenga -

- Sabes dónde está Bosco ?, no me dijo a donde iba -

Salomón suspiró y rascó su nuca buscando una respuesta, Sabía que Bosco había acudido junto con Elvira a la delegación para saber del proceso contra Ari sin embargo no se sentía seguro de tocar esa fibra, no quería que el poco ánimo de su hermano se fuera a la mierda por la mención de ese nombre e incluso intuía que esa había sido la razón por la cuál Bosco no le había dicho en primer lugar.

- Con su Yaya pero realmente no mencionó a dónde iba -

- Crees que tarde mucho ? - Terminó de pintar el cielo

- No lo sé pero puedo llamarle si lo necesitas, estoy seguro de que estará aquí en un par de segundos -

- Sería muy estúpido - Suspiró sintiendo la opresión en su pecho.

- No creó - Saco su celular para enviarle un mensaje de texto rápido - Listo -

- No debiste hacerlo - Murmuró con un poco de nostalgia mientras continuó pintando.

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