Trope: single mom
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Lando
Se suponía que este viaje sería para desconectar y buscar otra perspectiva de ver la vida, pero al final terminé con dos sorpresas inimaginables.
Como ya es de común conocimiento, el mundo de la Fórmula 1 es un lugar lleno de lujos y luces. Las cámaras te siguen por todos lados, los periodistas hambrientos de un titular que pueda impulsar el drama y alimentarse de las peleas. Estoy completamente en contra de esto y es la principal razón por la que me persiguen.
El Gran Premio de Miami marcó el principio del fin. El auto comenzó a mejorar y nuestra confianza como equipo también. Me sentía más cómodo y con una fuerza que nunca pensé tener, pero he aprendido que todo lo bueno tiene su lado malo.
Nunca pensé encontrarme compitiendo por un campeonato del mundo, por supuesto que es un sueño que espero cumplir pero no pensé que sería ahora y todo se siente demasiado abrumador. Mi vida se comenzó a apagar y mis ánimos siguieron el mismo camino.
Dentro de la pista, debía batallar contra Max quién era conocido por ser un corredor agresivo, y por fuera debía batallar con el mar de buitres enfocados en mi reacción, pero agotaban mi energia lo cual no era mi objetivo. Estaba aquí para ganar, pero cada fin de semana ese objetivo se alejaba más. Todo el mundo conoce el estilo de manejo que tiene el corredor de RedBull, lo he visto desde los Kartings pero también he conocido su lengua filosa. Admiro la manera que tiene de expresar lo que está en su mente sin pensar en las posibles consecuencias que traerían esas palabras, mientras que yo no tengo esa libertad. El Internet entero decidió ponerme en el lugar de un corredor egoísta y arrogante por entrevistas sacadas completamente de contexto. No importa cuántas veces aclare los dichos, no importa en cuántos idiomas, siempre seré el corredor desesperado por ganar que no piensa en nadie más que en él.
Y ya estoy harto.
Luego de la catástrofe de Brasil, decidí tomarme un tiempo libre hasta la siguiente carrera. Cerré todas mis redes sociales y me preparé para pasar una semana lejos de todo.
Mientras espero el Uber suena un mensaje en mi teléfono, es mi hermana Cisca
"Espero recibir updates para saber que sigues vivo. Aquí estaremos esperando por ti con los brazos abiertos, cuídate."
Sonrío con tristeza. Sé cuán difícil es para mi familia verme así, pero estoy haciendo lo que puedo frente a toda esta exposición. Prefiero lidiar con ello por mi cuenta y volver renovado.
Un auto negro se estaciona frente a mi cuando escucho un llanto.
A unos metros de mi se encontraba una chica luchando con una maleta y un chocecito de bebé. Parece estar teniendo problemas. El bebé vuelve a quejarse y ella levanta la mirada con lágrimas en los ojos.
-Lo siento, lo siento bebé.
Mi corazón se quiebra un poco al escuchar el cansancio y la angustia en su voz. Me vuelvo hacia el conductor que esperaba dentro del auto
-¿Podría, por favor, subir esto por mi? Ahora vuelvo.
Asiente y sale del auto al mismo tiempo que yo me acerco a la chica sigilosamente. Observo como mueve el chochecito al parecer con intenciones de calmar al pequeño bebé.
-¿Necesitas ayuda? Lo siento, no quiero entrometerme. Es que...-me muevo nervioso sin saber por qué
En el momento que levanta su mirada hacia mí sentí una corriente de energía recorriendo mi columna. Wow.
Esos son los ojos mas intensos que vi alguna vez. El color verde claro se veía casi como si fuera de mentira.
-No, no. Estoy bien, gracias.
Me da una media sonrisa con los labios temblorosos y los ojos aún con lágrimas. Aprieto una mano en un puño y doy unos pasos más cerca
