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Al día siguiente, Jake y Sunghoon iban caminando hacia la universidad en silencio.
Compartían los audífonos de Hoon, mientras ambos repasaban para un examen diagnóstico que tendrían a segunda hora.

No se habían dicho nada además de un "hola" cuando Jake pasó a buscarlo hasta su casa, tomando como excusa un genuino interés hacia la prueba. Sí, eso explicaba porque siquiera se habían dirigido una mirada en todo ese rato. No era porque Sunghoon se sintiera completamente un imbécil por los sucesos (y pensamientos) de ayer, ni porque Jake tuviera miedo de que si miraba a Park, sus escrúpulos desaparecieran y terminará diciéndole estupideces.

Cuando llegaron, naturalmente varias miradas se posaron en ellos, la mayoría de chicas que suspiraban ensoñadas. Antes, Sunghoon creía que era por su extraordinario fisico (vamos, al menos un porcentaje de las razones tenía que deberse a ello) y lo talentoso que era Jaeyun. Ambos siempre habían sido populares por igual, así que las miradas jamás lo hicieron sentir interesado.

Pero ahora, que Yuna les había contado lo del club de fans, Sunghoon no sabía bien qué pensar.

Era mucho más difícil ignorar la atención cuando era consciente de que esas chicas buscaban material para escribir historias sobre ellos, o tomarles fotos que fácilmente se malinterpretarían.

¿Qué harían esas chicas si se enteraran de lo que pasaba... o pasó entre él y Jake?
Ni cuenta se dio cuando habían llegado al laboratorio y esperaban al profesor.

Estaba sentado junto a Jaeyun, que leía fijamente sus apuntes sin prestarle atención a más nada.

Park suspiró y apoyó la mejilla en su palma, mirando por la ventana sin interés. Escuchó a lo lejos que varias personas saludaban a Jake, quizás también le dijeron algo a él, pero no podía importarle menos.

La noche anterior se la había pasado reflexionando de más, considerando cosas que realmente nunca imaginó que se le cruzarían por la cabeza. Después de todo, él era heterosexual. Amaba a las mujeres; lo tiernas que eran, lo fácil que se desempeñaban en cualquier ámbito, y obviamente su hermosura y lo suave que era su piel.

Esto no era nada extraño... no lo era hasta que se dio cuenta de que todas esas características
las tenía Jake.

Es decir, obvio le faltaban los senos y otro agujero, pero no es como si eso fuera un gran problema. Jaeyun era la persona más asombrosa que Sunghoon conocía; podía ser un adorable bebé en un segundo, pero en el momento en que se echaba el cabello hacia atrás pasaba a ser un erótico adonis. Era talentoso, todo lo que se proponía lo conseguía, fuera lo que fuera. Y su piel... ah, Park no creía que hubiera piel más suave que la de Jake, era como la de un bebé. Sin mencionar que era la persona más confiable que conocía, condescendiente, atenta y divertida. Una vez que conocías a Sim Jake, se convertía en alguien indispensable en tu vida.

Jamás creyó que estas cualidades fueran a causar tanto efecto en él, ni mucho menos que fuera por haber tenido sexo con su amigo -en lo cuál también era fantástico.

En pocas palabras, es como si haber sido consciente de lo mucho que Jake y él se complementaban en todos los ámbitos, y lo genial que resultaba ser el centro del mundo de su mejor amigo, y que esto desencadenara una serie de sentimientos que Sunghoon no sabía que tenía, todos dirigidos hacia Jake.

Pero eso no podía ser. Aun si Sunghoon terminaba de aceptar -ya lo había asimilado- que le gustaba Jake, no podia hacer nada al respecto. Y era porque era Jake, su mejor amigo.

Ni siquiera era que le molestara su sexo. Parl no era ni de cerca alguien homofóbico (eso es demasiado obvio), él no veía nada malo en ser gay, ni lo veía como algo contagioso. Quizás era porque su hermano gemelo gustaba de los hombres y su madre les había inculcado una gran libertad en ese sentido, pero cuando Sunghoon conoció a Jaeyun, él ya era bastante expresivo con las personas, hombre o mujer daba lo mismo.

estrechez [sungjake]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora