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El sábado llegó, parti al monumental con mis dos hijos y mí amiga que había llegado hacia unos días.

--un generalcito-- mí amiga dijo con ternura al ver a mí bebé con la camiseta de Otamendi

--pff.. el sueño de la piba-- dije entrando a la cancha , ella llevaba a sebi mientras yo iba abrazada a valen

--tan cerca y tan lejos-- reflexionó haciéndome reír

Nos acomodamos en el palco y un rato después llegaron Silvia y Joseph con sus tres hijos quienes venían solos y Morena.

--una pregunta re fuera de lugar, pero.. que hace este gordo con la camiseta de papa?-- me miró divertida

--si , re fuera de lugar-- comenté haciéndola reír

--che mo --agus la llamó-- vos ya sos re mayor no?

--no Agustina, con vos no va a salir-- la reprendí

--apa.. pareces a mí papá cuando vos me querías sacar con 15-- dijo carcajeando --re.. adónde nos vamos?-- miro a Agus

--le voy a decir a tu papá que no te deje -- me metí

--que le pasó a mí mamá la copada?-- pregunto riendo

--vos también podrías ir.. yo me quedo con sebi-- Silvia hablo detrás de More

--uffff, menos.. Nicolás no la va a dejar-- zanje muy convencida --despues del partido le decimos y me van a dar la razón-- las tres asintieron

--hay una forma-- Silvi tiro haciéndose la otra

--no empecemos con sus ideas doña-- me miró riendo , ya se había acostumbrado a que la jodiera

--quizas si usas tus encantos-- subió y bajo las cejas repetidas veces haciéndome reír fuerte

--naaaa--, ya está hablando boludeces señora-- carcajee

--pensalo, eh? Es buenísima.. unos ojitos y lo compras-- Agus acotó risueña y con cara de pícara

Opté por no darles más cabida.

La verdad es que no le prestaba mucha atención al partido con morena y Agustina a mí lado. Aunque si llamo mí atención el gol de cabeza que anotó el general, pero no fue comparado con el festejo. Simuló un bebé en brazos y el dedo en la boca, le había dedicado un gol a mí hijo.

--mhmhmhmhm-- More me codeo

--esta noche hay girita, está noche hay girita-- canto Agustina del otro lado

--insoportables son-- murmuré tratando de no sonreír

--tenes una cara de que se te cae la tanga amiga-- tiro More y la mire con los ojos muy abiertos --uh, perdón ma-- se retractó

--igual la bendición tiene razón-- Agustina asintió ladeando la cabeza

--saben que? Necesito a mí tía -- dije decidida

--ya mismo la llamamos-- Agustina saco el celular y le marcó

--hola jesi--

El destino | NICOLAS OTAMENDI .Donde viven las historias. Descúbrelo ahora