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El alfa, con una sonrisa ladina, mueve su mano hacia la cadera del omega, tocando el elástico de sus boxers. Introduce su gran mano y abre la mejilla del rubio para tocar su agujero, notando cómo está húmedo y goteando debido a su celo.

- Estás goteando - sonrió mirando al ojiazul, que estaba rojo de la vergüenza mientras sentía cómo el pelirrojo metía dos de sus dedos dentro de él, acariciando sus paredes húmedas con movimientos precisos.

-Lo siento, no me limpié antes de venir - murmuró avergonzado, mientras pasaba un mechón dorado detrás de su oreja, sus ojos brillando con una mezcla de vergüenza y deseo.

-No lo sientas, me gusta que estés húmedo y goteando para mí - susurró el alfa, su voz ronca y cargada de lujuria.

-Y-yo A-Axl... ah - gimió al sentir cómo esos fuertes dedos lo embestían sin piedad contra la mesa, cada movimiento enviando olas de placer por su cuerpo.

-Sin embargo, quiero follarte - apretó una de sus nalgas hasta dejarla roja, sus dedos brillando con el lubricante del omega. - Quiero ver todo mi semen dentro de ti pero también cómo se desborda por tus piernas.

-Oh alfa - giró su cabeza hacia atrás para ver cómo el ojiverde se desabrochaba la bragueta, mostrando su erección bajo la tela. El alfa le dirigió una mirada muy caliente para después tomar la mandíbula del omega y succionar y besar humedamente su mandíbula y cuello, dejando marcas rojas mientras bajaba sus boxers para hacer lo mismo con el rubio.

El pelirrojo agarró el redondo culo del omega para ponerlo en una mejor posición contra la mesa. Gruñó en la oreja del ojiazul al ver que estaba desesperado, acariciando su propia erección mientras gemía tapándose la boca.

-No puedes tocarte sin mi permiso, pequeño - apartó la pequeña y delicada mano de su pareja sobre su falo pequeño en comparación del suyo. - Yo te haré tener un orgasmo - dijo, recibiendo un gemido lastimero por parte del omega.

El alfa tomó su enorme polla para conducirla al orificio apretado y goteante del rubio que veía con atención. Tan grande cuando vio el gran miembro del alfa posicionarse en su entrada necesitada. Enterró su pene de una sola estocada, haciéndolo gritar de placer al omega. Con eso se empezó un dulce vaivén dentro del omega, chocando su pelvis con el trasero del ojiazul, creando un sonido obsceno constante acompañado de los lamentos y gemidos del menor y gruñidos por parte del pelirrojo.

Su polla salía y entraba cada vez más fuerte, enterrándose en su útero nuevamente, sacándole lágrimas al omega. Tener sexo con su alfa era duro y caliente, sentía cómo su semen estaba por llenarlo, sentía el latir del miembro de su alfa dentro suyo.

-Eso es, conejito - susurró jadeante, con los ojos verdes consumidos por su pupila negra mientras ejercía más fuerza en las caderas del omega al ver cómo este apenas podía mantenerse de pie, mientras besaba y lamía la glándula de apareamiento de su omega. Nunca lo había marcado hasta ahora, tenía pensado hacerlo. Lo había castigado hace un mes con que no le daría su nudo, mucho menos su marca, pero ahí estaba, dominado frente a su omega, follándolo terriblemente rico, doblegándolo de placer en el celo de su pareja.

El rubio no tenía vergüenza en demostrar con gemidos y palabras incoherentes cómo el alfa casi lo estaba destrozando. Esa gruesa y larga polla se enterraba cada vez más preciso, haciéndolo producir más lubricante.

El omega, perlado de sudor, se arqueó para sentir más profundo a su alfa dentro suyo. Y no tuvo ningún tipo de pudor al pedirle a su alfa que fuera más rápido, que lo destrozara, que lo dejara sin aire a pesar de que mañana estaría lleno de su esencia y principalmente adolorido. Su mente estaba nublada por el celo y la lujuria misma que mantenía su cuerpo ardiendo y el pelirrojo, su alfa, complaciéndolo.

El ojiverde sacó su polla para dar media vuelta al omega y agarrar los muslos delgados de su pareja y ponerlos en su cadera. El omega no dudó en enrollarse alrededor de él y abrazarlo del cuello, mientras se frotaba y repetía el nombre del pelirrojo entre jadeos mientras el alfa lo llevaba a la habitación.

El omega no tardó ni un segundo en subirse sobre el regazo del alfa, autopenetrándose hasta el fondo, sintiendo la punta del miembro del pelirrojo llegar hasta su útero. No se dio cuenta en qué momento comenzó a lagrimear de nuevo, mientras el alfa lamía sus mejillas, sacando cada lágrima. Sentía sus muslos entumecidos por el constante movimiento, pero no iba a detenerse. Siempre había deseado tener cachorros de ese alfa, a cualquier costo. Quería ser madre y hacer feliz a su alfa. Gimió sumiso ante el olor bestial y picante que lo empezaba a volver loco. El alfa iba a anudar.

Con las mejillas sonrosadas, el rubio siguió subiendo y bajando, gimiendo lastimeramente por el gran falo dentro suyo. El alfa lo sostenía fuerte por sus diminutas caderas, mientras lamía su glándula, sintiendo su miembro cada vez más grande dentro del ojiazul y cómo su nudo se iba formando en la base de su pene, anudando a su omega lentamente. El omega lloriqueaba más fuerte por el nudo que le estaba brindando su alfa.

- A-alfa, me duele - tuvo que retener una bocanada de aire al sentir cómo el pelirrojo clavaba sus colmillos en su cuello. La magnitud del dolor era tanta que no pudo evitar lanzar más lágrimas por el dolor en su ahora marca que lo unía al alfa, y cómo su útero era llenado de semen, abultando su pancita lentamente.

El omega era más frágil en comparación con su alfa, y no sabía si podía seguir soportando el nudo en ese momento. Era tan doloroso y excitante que estaba perdiendo el conocimiento, todo se volvía más borroso. Se desmayó. El alfa se concentraba en lamer su marca hasta que sintió cómo el omega había dejado de forzar tanto el agarre y se apoyaba más en su pecho. Su omega se había desmayado por su nudo y marca. Eso lo hacía sentir más orgulloso como alfa. Abrazó el delgado cuerpo de su omega y retiró algunos mechones de su frente húmedos por el sudor. Se mantuvieron abrazados hasta que el nudo disminuyó. Kurt se despertó a los minutos, abrazando a su alfa, y este acariciando su vientre. Sabían que seguirían.

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-Yo regresando para subir esta cochinada ,ahre. Gracias por leerrr.
--. Quiero hacerles saber que no tengo mucha experiencia en el género omegaverse, así que puede haber errores. Si no les gustan mis historias por el control sobre los personajes o la desigualdad o lo que sea , les invito a no leerlas.

『𝐸𝑠𝑐𝑟𝑖𝑡𝑜𝑠✎𝐶𝑜𝑟𝑡𝑜𝑠. 』 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora