Skyler
Hacía ya no se cuanto tiempo que estábamos en la discoteca, pero ya me encontraba muy ebria. Había tomado unos cuantos tragos ya, lo que hacía que me encuentre medio mareada. Se que estaba bailando sola cuando un idiota se me acerco de atrás y me dio vuelta de manera brusca intentando besarme. Justo en el momento exacto sentí un tirón y vi como le daban un trompón en la cara al chico.
- ¡Asher! Déjale, lo vas a matar. Para por favor. - el alcohol se fue de mi sistema en un segundo al ver aquella escena.
- ¡No te le vuelvas a acercar pedazo de idiota! - dijo y emprendió camino hacia la salida. Decidí seguirlo para que no se vaya solo, pero apenas salí unas ganas inmensas de vomitar me atacaron, lo que hizo que me maree y casi caiga al suelo.
- Ay mierda, que me caigo. - la verdad no se a quien le estaba hablando, pero mi ebriedad me hacía hacer cualquier cosa.
- Me parece que deberías ir a casa, ¿no crees? - dijo Asher mientas sostenía mi brazo para que no me caiga.
- No puedo volver a mi casa así, mis padres se preocuparían. Has algo bien y llama a tu hermana para que venga por mi, anda.
- Si me lo pides así directamente te dejo aquí tirada. - dijo mientras soltaba mi brazo haciendo que vuelva a tambalearme.
- NO, nonnonno, lo siento. - dije mientras arrastraba algunas letras. Mierda, no quería que me vea en este estado. - Tu tienes la culpa de que yo este así.
-¿Yo? - lo vi alzar sus cejas poniendo cara de sorpresa.
- Si, tu. Se suponía que yo vendría aquí con mis amigas, tomaría un que otro trago, bailaríamos y volvería a casa a dormir. Pero no, tenias que aparecer tu con tu perfecto atuendo que deja ver tus perfectos brazos tatuados, mirándome con esa cara de odio que no va con tus perfectos ojos verdes. - mierda, creo que me arrepentiría la mañana siguiente.
- ¿Así que soy todo perfecto? - dijo mientras paraba un taxi en la calle.
- ¡SI! y no tienes derecho a serlo, porque eres un patán. Un imbécil que rompió mi corazón cuando tan solo tenía 17 años. Y no es justo, no es justo que ahora que te veo vuelvas a acelerar mi corazón y ponerme nerviosa. - dije esto subiendo al taxi.
- ¿Así que te pongo nerviosa? - una vez dentro apoyé mi cabeza en su regazo y me dormí. Pero antes escuche que dijo algo - Tu también me pones nervioso.
Asher
No puedo creer que mi noche termine así. Con mi ex novia, a la cual dudo mucho haber superado aún, dormida en mi regazo en un taxi camino a mi departamento. No estaba del todo seguro de llevarla allí, pero tampoco haría que pase una fea situación llegando a casa de sus padres en este estado. Me parecía increíble todo lo que me dijo, ¿se emborrachó por mí? al parecer no era el único afectado por la presencia del otro.
Una vez dentro de mi hogar, la guie hasta mi habitación, donde dormiría ella sola. Yo me iría a la habitación de invitados, porque no tenía sábanas en la cama y dudo que ella pueda ponerlas sin caerse en el intento. Antes de dormir pase a ver cómo se encontraba. Para mi sorpresa estaba acurrucada en mi cama, que parecía gigante a comparación de su cuerpo. Su pelo caía con gracia sobre la almohada y su cara era pura relajación.
- Dulces sueños, Skyler.
- Dulces sueños, príncipe Asher.
Que me llame así solo despertó mas recuerdos en mí de los que estaba listo para afrontar. Me encamine a mi lugar para descansar esta noche y no dormirme por un largo tiempo. Quizás podamos hablar y solucionar nuestros problemas, quedar como amigos incluso. No voy a negar que ella es una persona muy importante para mi, porque lo es y lo será siempre. Entre recuerdos del pasado caí en las manos de Morfeo.
La mañana siguiente, a eso de las 11 am, desperté con un hambre voraz. Pase a ver como se encontraba Skyler, quien aún estaba dormida, y me encaminé a la cocina para preparar el desayuno. Me levante decidido a hacer las pases con ella, quizás ya no es una bruja engaña personas y rompe corazones. Sabía desde el momento en que la vi que no iba a poder mantenerme alejado de ella durante mucho tiempo.
Skyler
Desperté sin entender donde me encontraba, los recuerdos de la noche anterior son muy vagos. Estaba en una habitación con paredes grises y decoraciones en tonos blancos y negros. Me levante y descubrí que aún tenía puesta la misma ropa que la noche anterior, lo cual era un alivio porque significaba que no me había acostado con nadie. Pase por lo que creí que era un baño, y efectivamente lo era, entre y lave mi cara y dientes como pude. Al seguir por el pasillo un delicioso aroma a tostadas y café se apodero de mis fosas nasales. Llegué a la cocina encontrándome a Asher, vestido con un chándal suelto de color gris claro, una camiseta negra y unas pantuflas que parecían muy cómodas en sus pies.
- Buenos días, ¿Puedes decirme cómo llegué aquí? -dije mientras tomaba asiento en la barra desayunador.
- Buenos días para ti también Sky, ¿Qué te parece si mientras desayunamos vamos recordando? Tomaste demasiado por mi culpa anoche, así que debes estar hambrienta.
- ¿Por tu culpa? Ay Dios, espero no haber hecho muchas estupideces. - dije mientras llevaba mis manos a mi rostro para taparlo.
- Tranquila, podría haber sido peor. - mencionó y tomo asiento del otro lado de la barra.
El desayuno transcurrió tranquilo, Asher me contó con lujo de detalles la noche anterior. Parecíamos unos amigos que hace mucho no se veían, dejando atrás todo el rencor que llevábamos dentro, lo cual era extraño pero reconfortable a la vez.
ESTÁS LEYENDO
VOLVER
RomanceAsher y Skyler tienen un pasado que los atormenta, ¿tendrán también un futuro?
