Aquellas miradas que duraban segundos y hacían que el tiempo se ralentizara, haciéndome sentir algo tan inexplicable ¿por qué había de sentir así? Cada vez que te aproximabas y me emocionaba, cuando hacía lo más mínimo y quería que tú lo supieras, que te importara. Sonrisas que no podíamos evitar al vernos, simplemente chispas con la fuerza para iniciar un incendio. Curiosidad por conocer más de ti, descubrir el mundo que eres, los misterios que albergas. Ahora escucho tu risa y un poco más me enamoro, toco tus manos y no quisiera soltarlas, no quisiera agarrar las de nadie más, veo tus ojos y no quiero que dejes de mirarme. Me gusta escuchar de tus sueños, me gusta ver cómo desbordas experiencia, conocimiento y la eficacia para moverte entre lo que te gusta y lo que conoces. Me gusta el hambre que tiene de éxito, me gusta cuando no se te hace difícil decirme y demostrarme que me quieres. Me gustan tus piernas, que te permiten caminar hacia mí. Tus brazos con los que me abrazas fuertemente. Un bosque inexplicable, denso y frondoso que quiero explorar, rasguños en mi piel de los grandes árboles que lo hacen ser, que sano en el camino, porque vale la pena por las bellas vistas que me brinda y no me quiero perder.
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Notes
RandomBorrador de libro antológico de escritos cortos que he plasmado en las notas de mi celular.
