𝗠𝗢𝗢𝗡𝗟𝗜𝗚𝗛𝗧 |
𝐂𝐋𝐄𝐎 definía su vida como una leyenda mal escrita.
Aparentaban ser la familia perfecta, pero Cleo sabía que no era así, solo era una fachada, que ella misma destruyó cuando vino al mundo, lo cual la hace sentir culpable. S...
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Para cuando Cleo y Xavier notaron que Merlina se alejaba, también se dieron cuenta de que aún tenían las manos entrelazadas. La castaña bajó la mirada, justo cuando Xavier intentaba descifrar algún indicio emocional en el rostro de la licántropa. Pero Cleo era experta en ocultar lo que sentía; no iba a dejarlo ver tan fácilmente.
Se soltó del agarre con la excusa de tomar el arco con más firmeza, dejando tras de sí un vacío extraño, casi incómodo.
—Continuemos. Falta poco para entrar a clase —dijo ella, lanzando una pequeña mirada determinada, cortando el momento sin titubeos.
Xavier observó su perfil, sin poder apartar los ojos. Cleo estudiaba con él desde que eran niños. A veces se culpaba por haber dejado que su antigua relación con Bianca los distanciara tanto, al punto de casi parecer desconocidos.
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Llegó a su habitación poco después de despedirse de Xavier, preparándose para la clase con la señorita Thornhill. Todo marchaba con relativa normalidad... hasta que la serpiente intervino en su paso.
—Adivina a quién atrapé teniendo un sueño húmedo hoy —anunció Yoshi, con voz rasposa y una sonrisa perturbadoramente amplia.
—¿Eres consciente de que no me importa... y de que te ves escalofriante cuando sonríes así? —respondió Cleo con tono seco, mientras se quitaba la blusa para cambiarse el uniforme.
—Oh, créeme... te va a interesar saberlo —insistió la serpiente, ensanchando aún más su sonrisa cargada de malicia.
—Bien, serpiente chismosa, ¿a quién viste soñando cosas indecentes? —preguntó Cleo, divertida a pesar de sí misma.
Yoshi soltó una risita que se convirtió en un siseo.
—Adivina.
—Mmm... ¿Ajax?
—No.
—¿Es una chica? ¿Enid? A veces los tiene...
—¡Eh! No. Y gracias por esa imagen mental que no necesitaba.