Todo empezó con un simple raid.
Esa noche Ámbar, una streamer de variedad que recién estaba creciendo en Twitch, estaba en directo jugando Valorant cuando de repente su chat explotó:
"RAID DE XCRY"
"CRY TE AMA"
"TE VIMOS ÁMBAR, NO TE PONGAS NERVIOSA"
Tú, sin entender nada, viste cómo el número de espectadores subía como loco. Y ahí, en el chat, apareció su nombre.
xCry: "Hola Ámbar, te vi jugando y me moló tu vibra. ¿Te unes a una partidita?"
No te lo pensaste dos veces.
Esa noche jugaron, rieron, y el chat no paró de shipearlos.
"QUÍMICA ALERT"
"YA CÁLLENSE Y BÉSENSE EN VALORANT"
Lo curioso es que detrás de cámaras la cosa siguió. Mensajes por Discord, llamadas a deshoras, collabs improvisadas y confesiones tontas sobre lo mal que se les daba madrugar.
Ámbar y xCry se volvieron inseparables. A los meses ya era imposible no verlos juntos en directo. Jugaban, reaccionaban a vídeos, hacían retos y hasta streams cocinando.
Obviamente, el fandom no tardó en hacer montajes, edits, y hasta fanarts de los dos. Pero lo que nadie sabía es que en la vida real la cosa había ido más allá.
Una noche, después de un directo de 7 horas, ambos se quedaron hablando hasta el amanecer. Entre risas y silencios cómodos, xCry soltó:
— "Oye... no sé tú, pero... creo que me estoy pillando por ti."
Ámbar sonrió, se mordió el labio y contestó:
— "Ya era hora que lo dijeras."
Desde entonces, decidieron empezar algo, en privado. Y lo guardaron durante meses. Nadie lo sabía. Seguían actuando normal en stream, aunque las miradas y complicidades eran cada vez más obvias.
Hasta que un día, se les cayó el secreto.
xCry estaba en directo, en uno de esos streams de chill reaccionando a TikToks. Ámbar, que vivía con él desde hacía semanas, olvidó que tenía la cámara puesta y entró al cuarto en pijama, con el pelo revuelto y una taza en la mano.
El chat se volvió loco.
"ES ÁMBAR"
"¿VIVE AHÍ?¿VIVE CON ÉL?"
"SE LOS DIJE, SE LOS DIJE"
Cry se quedó en shock, miró la cámara y no pudo más que reír.
— "Vale... lo pillaron. Sí, gente. Estamos juntos. Y sí, vivimos juntos desde hace meses."
Ámbar se acercó, le dio un beso rápido en la mejilla y saludó al chat.
La reacción fue épica. El fandom explotó de felicidad, memes, edits y hashtags en Twitter. Algunos llorando, otros pidiendo boda y muchos recordando cómo empezó todo con un simple raid.
Desde entonces, no volvieron a ocultarlo. Se convirtieron en una de las parejas más queridas de Twitch. Compartían streams, viajes, anécdotas y momentos random que su fandom atesoraba.
Pero siempre recordaban con una sonrisa aquella noche en la que sin planearlo, un raid cambió su vida
