Capitulo 22: Era 1 - Testeo

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No seas un lector silencioso

"Pink, ¿Cuál es el máximo de gemas que pueden conformar un regimiento?" preguntó una voz fría y neutra... apática.

"Unas... hm... ¿tres mil?" respondió otra voz, más animada pero cargada de inseguridad. Un silencio prolongado fue su única respuesta. "¿Está correcto?"

Black Diamond la observó desde lo alto de su trono y su mirada ejerció una presión en la pequeña diamante.

"No entiendo cómo es posible, Pink. Te va tan bien en los simuladores de combate y liderazgo; incluso has superado el puntaje de Yellow y White... pero se te olvidan los datos técnicos más simples. ¿Cómo es posible? ¿Puedes responderme?"

Era la decimosexta vez que Black ponía a prueba los conocimientos de su compañera, y también la decimosexta vez que confirmaba que Pink solo retenía aquello que consideraba interesante. Black se consideraba paciente, pero incluso ella tenía un límite... y hacía tiempo que lo había superado.

Pink permaneció cabizbaja, a la vez que sus hombros temblaban ligeramente, incapaz de argumentar en contra.

Black suspiró. Un diamante no debería mostrarse así, tan vulnerable... y sin embargo, esa fragilidad le transmitía un pesar sincero por no estar a la altura. No podía enojarse demasiado con ella.

"Está bien, Pink... retomaremos la prueba en unos años. No estoy enfadada contigo, solo... un poco decepcionada", dijo con suavidad, dejando su holo-pad a un lado para acariciar con un dedo el cabello de la gema más joven. "Ya lo lograrás en su momento."

Sus palabras, aunque bien intencionadas... no fueron las correctas y el tono de voz de la Diamante mayor tampoco ayudó, aunque esta desconocía tal efecto. Las palabras golpearon a la Diamante menor, quien solo ocultó su dolor tras una pequeña mueca.

Entonces, de repente, se escuchó un golpe en la puerta del cuarto.

"¿Mi Diamante? ¿Se encuentra adentro?" La voz era algo alta, pero fue reconocible para las gemas adentro.

"Sí, entra", respondió Black mirando hacia la puerta... la cual no se abría incluso con el paso de los segundos.

Pink levantó la vista desde el suelo hacia la puerta, olvidando por el momento que había sido recién regañada, pero el recuerdo perduraría en sus peores momentos.

"Mi Diamante... recuerde que las Topacios están de vacaciones", susurró Perla hacia su matriarca.

"¿Una ayudita?" pidió Peridoto-1 desde el otro lado de la puerta.

Black solo suspiró internamente, para luego levantarse del trono y caminar hacia la inmensa puerta, abriéndola con un leve empujón de su palma, revelando a la pequeña gema del otro lado, al menos comparada con ella.

"Mi Diamante." Peridoto saludó inmediatamente como indicaba el protocolo, formando un rombo con sus manos, pero, a diferencia de otras gemas como Ónyx-1, no lo mantuvo por mucho tiempo.

"¿Qué te trae por acá? Usualmente envías una petición primero", preguntó Black mientras caminaba de regreso a su trono.

Perla tomó asiento en el reposabrazos del trono mientras escuchaba la situación; sus pies se mecían suavemente en el aire colgando del borde.

Pink, por su parte, no se quedó quieta. "¡Peri!"

"¡Uf!" Peridoto fue derribada por un feroz abrazo de la diamante menor, algo bastante inapropiado del estatus de ambas, pero Pink no seguía exactamente los protocolos. "Es un placer volver a verte, Pink Diamond, pero por favor no me reciba más así; uno de estos días mi gema va a agrietarse por estos placajes."

Steven Universe: BlackHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora