Final 2/2

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Meses después

A Han le prepararon un entierro digno. Conseguir que los policías entregaran el cuerpo fue una batalla silenciosa que desgastó a todos, pero finalmente pudieron darle la despedida que merecía.

3 de noviembre – 2:11 p.m.

El cielo estaba encapotado, como si la tarde también llorara. Un círculo de amigos rodeaba la tumba mientras el ataúd descendía lentamente, el sonido de la tierra golpeando la madera mezclándose con un silencio que pesaba más que el aire.

Danielle, con las manos temblorosas, dejó caer una flor y un pequeño peluche de ardilla que había sido parte de su colección desde siempre. Los cachetes del muñeco se parecían tanto a los de Han que dolía mirarlo.

—Cuídalo... ¿sí? —susurró, y entonces las lágrimas comenzaron a rodarle sin contención. A pesar de haberlo conocido solo un día, lo había recordado con cariño desde entonces.

En su memoria resonaba aquel momento:
"Minho, qué grosero. Mejor que me llame tío Han, pequeña", había dicho él mientras la cargaba con una sonrisa radiante.

Minho la abrazó por detrás y ella se giró, hundiendo el rostro en su pecho para llorar sin reservas. Los demás no pudieron contenerse: escucharla a ella, tan pequeña y sincera, hizo que la pérdida se sintiera aún más honda.

Cuando todo terminó, salieron del cementerio y caminaron hasta un parque cercano. No había muchas palabras... solo la necesidad de estar juntos, aunque fuera en silencio.

Jeongin y Seungmin se sentaron en una banca, apartados. Félix y Minho estaban con Danielle, intentando animarla mientras la columpiaban.

Jeongin y Seungmin 2:59 PM

—De alguna forma, debíamos pagar las consecuencias, ¿no? —dijo Jeongin, mirando hacia el suelo, con la mirada perdida.

—Ustedes no tienen la culpa. Ninguno de nosotros la tiene. Sí, fueron muy malos hasta conmigo, pero el que más culpa tiene de que todo esto pasara es Chris. Estaba completamente loco —respondió Seungmin, dándole una palmada en la espalda.

—Para colmo, me di cuenta demasiado tarde de lo demente que estaba... y de lo mala idea que fue hacerle caso para llevar a Félix a...

—Jeongin... —lo interrumpió Seungmin—, uno, en el amor, a veces es ciego. Por eso debemos pensar bien las cosas antes de aceptar algo, y más si es para dañar a otra persona.

Jeongin se conmovió y apoyó la cabeza en el hombro de Seungmin.

—Tienes razón... y gracias por siempre estar ahí. Me ayudaste mucho en prisión. Das tanta paz que me haces olvidar un poco la tristeza que siento por todo lo que he pasado... por mis padres, la mafia...

—Tú igual. Como te conté antes, mis padres murieron en un accidente cuando tenía cinco años, y de milagro mis tías me criaron... aunque me maltrataban porque odiaban a mis padres. Luego vino lo de la mafia, que para mí era algo nuevo y extraño... y la muerte de Hyunjin. Gracias a ti, lo he ido sanando y lo recuerdo con amor —dijo Seungmin, dejando escapar una lágrima.

Jeongin, al verlo, lo tomó del rostro, le limpió las lágrimas y le acarició la mejilla.

—Hemos pasado por mucho, y juntos nos salvamos de tanta tristeza, Minnie.

—Cada herida nos la hemos curado con los años... gracias por eso.

Se miraron fijamente por un momento y se dieron un beso tierno, con los ojos cerrados. Al separarse, Jeongin se sonrojó.

—Perdón, Minnie... ni siquiera te pregunté si querías, y más por...

Seungmin lo tomó de la corbata y volvió a besarlo.

The Hitman Curse [COMPLETO]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora