Chapter 32

18 0 1
                                        

—No somos tus cosas, Chris... —escupió Changbin con rabia contenida—. Me harté de ser espectador de tus juegos atroces, de tus decisiones que ni Dios podría perdonar. Ya basta... me cansé de verdad.

—¿En serio te cansaste tan rápido, hermanito? —respondió Chris con una sonrisa torcida, aún con el arma apuntando a Seungmin—. ¿Ya olvidaste todo lo que nos enseñó padre antes de que esto comenzara?

—Claro que lo recuerdo... —dijo Changbin entre lágrimas, la voz quebrada—. Pero tú... tú olvidaste lo que mamá nos enseñó antes de morir y dejarnos solos con él.

Se hizo un breve silencio, uno cargado de dolor y memoria. Luego, Changbin habló con el alma:

—Ella nos dijo que este no era nuestro camino. Que si seguíamos por ahí, un día miraríamos atrás sin reconocernos. Que pensáramos bien en quiénes queríamos ser, no en quiénes nos estaban obligando a ser. Pero tú no escuchaste. Y yo... yo solo tenía miedo de perderte. Ahora lo entiendo: no era solo un consejo, era un grito desesperado para salvarnos.

—Ya sé lo que dijo mamá —soltó Chris con desdén—. Y era una tontería. Padre tenía razón sobre ella: era una pobre y débil rata. Con razón la mat...

¡Bang!

El disparo fue seco y certero. Changbin le disparó en la pierna, y Chris soltó a Seungmin por el impacto.

Mientras tanto, Seungmin, tras liberarse de Chris, corrió desesperado hacia Hyunjin, que seguía tendido en el suelo, gravemente herido. Han, que ya había llegado antes, intentaba apartarlo del lugar, alejándolo lo más posible del enfrentamiento entre Chris y Changbin.

Por suerte, estaban cerca de una habitación que Han recordaba bien: la misma en la que él y Minho habían sido castigados. Era un espacio apartado, lo bastante seguro para recostar a Hyunjin y atenderlo como pudieran. Al mismo tiempo, en otra habitación no muy lejana, Jeongin se había refugiado con la niña, buscando mantenerla protegida y fuera del alcance de Chris.

—¡Jinnie, reacciona, por favor! Mi amor... —suplicaba Seungmin con la voz quebrada, sosteniéndolo con desesperación—. Hay un botiquín aquí, seguro...

—Minnie... no tiene caso... no voy a aguantar...

—No digas eso, por favor. ¡Tú eres fuerte! Vas a salir de esta. ¡Jisung, apúrate!

—Minnie... basta... —Hyunjin hablaba apenas, respirando con dificultad.

—Eres increíble... hiciste que este lugar no fuera un infierno... y si reencarnara... me encantaría encontrarte otra vez. Te amo, mi amor... nunca cambies ese gran corazón...

Con lo último de su fuerza, Hyunjin tomó a Seungmin por la camisa y lo besó... hasta su último suspiro.

Seungmin se quedó inmóvil, luego cayó de rodillas, llorando desconsolado.

—¡Maldita sea! —gritó, golpeando la cama, hundido en su dolor. Han lo abrazó por detrás con fuerza, sin decir nada al principio. Luego, en voz baja, dijo:

—Tranquilo, Seungmin... él está descansando... por fin, lejos de este infierno.

Mientras tanto, Changbin y Chris se enfrentaban a golpes y disparos, a pesar de la herida del mayor.

—Padre estaría muy decepcionado de ti, ¿sabes, Binnie?

—Y mamá de ti —escupió Changbin con rabia—. ¿Cómo te atreves a hablar así de ella? ¡También era tu madre, no solo la mía!

—Aún no entiendo cómo cambiaste de opinión... antes me apoyabas. Todos aquí te respetan, igual que a mí.

—Lo hacían. Pero desde que supe la verdad... lo que hacías con la gente en ese maldito lugar al que llamas "cambio de look" No me quiero imaginar lo que pasaban ahí. Voy a terminar con esto. Y si tengo que matarte, lo haré... aunque me duela, porque sigues siendo mi hermano.

Chris se quedó quieto por un momento, respirando agitado. Luego, con una expresión triste, abrió los brazos:

—Tienes razón... somos hermanos. Deberíamos dejar de pelear. Solo enfocarnos en lo que nos queda... en nosotros.

Changbin vaciló. Luego avanzó y lo abrazó. Pero al hacerlo, sintió algo frío clavarse en su estómago. Se apartó, con la mirada llena de sorpresa: Chris lo había apuñalado.

—Eres tan ingenuo, Binnie... —dijo con una sonrisa torcida—. No me detendrán tan fácil.

Chris recogió el arma del suelo y apuntó a su hermano, pero antes de jalar el gatillo...
¡Bang!

Un disparo lo alcanzó en el brazo. Gritó y soltó el arma. En la entrada apareció Felix, aún tomado de la mano de Minho. Al ver a Changbin tirado, lo soltó de inmediato y corrió hacia él.

—¡Bin, estás bien? —preguntó Minho, temblando de rabia—. ¡¿Qué le hiciste, desgraciado?!

—Tranquilo, conejito —rió Chris con sarcasmo—. Solo le estaba enseñando a mi hermanito quién manda aquí.

—¿A eso le llamas enseñar quién manda? ¡Si casi matas a tu propio hermano, estás completamente enfermo! —rugió Minho, alzando el arma con rabia, pero Félix lo detuvo justo antes de que disparara.

—Déjamelo a mí, conejito —dijo Felix, tomando el control con una sonrisa oscura—. Este bastardo me debe mucho. Me trajo a este infierno... tan horrible y tan cálido. Si sabes a lo que me refiero.

Felix le guiñó un ojo con picardía. Uno de sus ojos brilló como una esmeralda. Minho se sonrojó sin poder evitarlo.

—¿Así que quieres ajustar cuentas, bbokari? —gruñó Chris, con una sonrisa rota—. Pues adelante. ¡Vamos a terminar esto!

Continuará

Ya casiiii gente que creen que pasará  esto lo termine a las 5: 27 am jsjsjsjsj las mejores ideas salen a la luz de la noche jsjsjsjsj aunque no lo recomiendo no se estranochen así eh?  Besosssss

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Ya casiiii gente que creen que pasará  esto lo termine a las 5: 27 am jsjsjsjsj las mejores ideas salen a la luz de la noche jsjsjsjsj aunque no lo recomiendo no se estranochen así eh?  Besosssss

The Hitman Curse [COMPLETO]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora