Anfitriona de la fertilidad
Alfia: ¡¿Qué está pasando aquí?!
Meteria: Esos aventureros idiotas intentaron ligar con mamá… y papá se puso celoso.
Alfia: …Ya veo.
Bell: ¡No me puse celoso! Solo… ¡Nadie toca a mi esposa delante de mí!
Artemisa: Orión, no sé si quieres protegernos o audicionar para protagonista trágico de teatro barato.
Casandra: Yo digo que está celoso
Meteria: Confirmo
Akari: Confirmo +1
Aquiles: Confirmo +1000
Bell: ¡No soy celoso!
De repente, uno de los aventureros con más músculos que cerebro se adelantó.
Aventurero 1: ¿Y qué si lo soy? Tu esposa se veía aburrida.
Un silencio incómodo se formó. Elizabeth sonrió de una manera que hizo temblar hasta las piedras.
Elizabeth: …¿Aburrida, yo?
El aventurero tragó saliva. El aire alrededor se volvió denso, como cuando los personajes de una saga épica liberan su “poder oculto” y la música de fondo cambia.
Meteria: susurrando a Akari Esto se siente como ese momento justo antes de que explote el jefe final.
Akari: asiente Y nosotros estamos en el área de daño.
Alfia: Interesante. Ya me preguntaba cuándo alguien iba a tener las agallas de provocar a mamá.
Bell: ¡Ya basta, Alfia! No ves que estamos en el rango de daño
Bell se lanzó a cubrir a su amada esposa mientras decía cosas como sacrificarse por el bien de todos incluso de sus aventureros
Artemisa: *murmurando* Lo gracioso es que sí se va a sacrificar… pero no de la manera que cree.
Los aventureros rieron nerviosos, pero uno de ellos probablemente el más tonto decidió rematar.
Aventurero 2: ¿Qué pasa, viejo? ¿Tienes miedo de que te la roben?
Bell: …¿Viejo?
Ese “viejo” resonó como eco en el restaurante de mia y se había desatado la tormenta.
Alfia: Oh no…
Meteria: *anotando en una libreta* Nota: nunca llamarle viejo a papá.
Akari: ¿Crees que sobrevivirán?
Meteria: No, pero será entretenido.
Aquiles: Yo digo que el aventurero dura diez segundos.
Elizabeth no dijo nada. Solo caminó despacio hacia el aventurero, como villano final que aparece al minuto 40 de una película de terror.
Elizabeth: Repite lo que dijiste.
Aventurero 2: Y-yo dije… que
PUM
Nadie vio bien qué pasó. Solo se escuchó un crujido, un grito ahogado y luego silencio. El aventurero estaba en el suelo, temblando, mientras Bell lo sostenía del cuello de la camisa.
Bell: …Nadie llama aburrida a mi esposa. Y nadie me llama viejo.
Un aura roja parecía emanar de él, tan intensa que varios clientes del lugar salieron corriendo como si acabaran de ver a cierto super saiyajin enojado.
Artemisa: cruzada de brazos Confirmo. Celoso.
Casandra: Confirmo y apruebo.
Alfia: *con una sonrisa* Confirmo y me divierto.
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danmachi: Mi legado
AventuraEn las grandes puertas de orario una misteriosa mujer estaba esperando su turno de ingresar a la ciudad en dónde su padre fue el más grande héroe y ella tiene la intención de seguir sus pasos
